Estudio en 2.200 chilenos revela que más del 80% no está satisfecho con su calidad de sueño

Los encuestados también señalan estar "muy preocupados por su mal dormir" y que sus problemas de sueño afectan las tareas diarias, con síntomas como fatiga, mal humor y baja concentración. Por otro lado, muchos dicen tener problemas para quedarse dormido, mientras que otros mencionan que esto se debe principalmente a un alto nivel de preocupaciones.


La calidad del dormir indudablemente ha sido uno de los aspectos que más ha cambiado a partir de la pandemia de coronavirus, así como malos hábitos que ya se arrastraban desde antes de esta emergencia sanitaria. En Chile, un nuevo análisis realizado por la Clínica Somno, centro especialista en medicina del sueño, evidenció que un 83,6% de los chilenos está insatisfecho con su calidad de sueño, mientras que el 74,6% dice estar muy preocupado por su mal dormir.

El estudio, que abarcó a 2.200 personas también consultó a las personas si consideraban que su entorno más cercano, como familia, amigos o compañeros de trabajo, notaban las consecuencias de su mal dormir, a lo que un 53,4% dijo que sí. En esa misma línea, el 67% de los encuestados afirma que sus problemas de sueño afectan sus tareas diarias, producto de síntomas como fatiga, mal humor y baja concentración. Por otro lado, un 44,1% dice tener problemas para quedarse dormido, mientras que 59,8% dice que esto se debe principalmente a un alto nivel de preocupaciones.

“Estas cifras reflejan la importancia de seguir concientizando sobre los efectos del sueño en nuestra calidad de vida. Gran parte de los pacientes que llegan a nuestras consultas tienen normalizados los trastornos del sueño y esperan un largo tiempo antes de asumir que debían visitar a un especialista”, comenta Pablo Guzmán, director Médico de Clínica Somno, y añade que “una vez que las personas comienzan a recibir el tratamiento adecuado sí o sí la condición mejora”.

“Es natural que muchas personas lleguen a consultar sobre sus problemas de sueño porque alguien más los alertó. Un ejemplo muy claro de ello es que quienes padecen de roncopatías acuden a un especialista sólo porque su pareja no puede dormir por consecuencia de los ruidos”, destaca Guzmán. De hecho, según el análisis de Somno, un 68,3% del total de encuestados expresó que efectivamente ronca.

En relación al alza de casos, el especialista señala que, “según la encuesta, con la pandemia la gente en Chile está durmiendo peor, pese a que desde antes ya dormía mal. Como médico veo la misma cantidad de pacientes a diario, pero me llama la atención que no haya disminuido en nada la solicitud de consultas en medio de las restricciones de desplazamiento”.

“A nivel global claramente han aumentado las consultas por distintos trastornos de sueño, muchos de ellos desencadenados por la pandemia. Hay una multiplicidad de factores por los que la gente ha llegado en los últimos meses, siendo el principal el factor ansioso y de angustia asociados a todo lo que está pasando tanto a nivel nacional, como laboral y personal. Otro factor relevante de consulta surge a raíz de que muchas personas están trabajando desde la casa y tienen menos delimitados los espacios de trabajo y vida personal, lo que termina agobiando a la gente, provocando dificultades para conciliar el sueño cuando llega la noche”, agrega.

Malos hábitos

El estudio también señala que un 38,3% suele dormir solamente entre 1 y 5 horas por noche, y un 31,4% se va acostar recién entre las 00:00 y las 2:00 de la madrugada. En ese sentido, el especialista de Clínica Somno sostiene que “una persona adulta debe dormir entre 7 y 8 horas diarias para que su descanso sea reparador y para que su cuerpo pueda llevar adelante un sinfín de procesos regenerativos que lo mantendrán sano. Tampoco es bueno acostarse tan tarde porque además tardaremos otra media hora, al menos, para realmente conciliar el sueño”.

Otro dato interesante es que un 92% de las personas afirma que antes de acostarse su actividad es “mirar televisión o el celular”. Esto, según el experto, es negativo dado que “la luz azul que proyectan estos dispositivos reduce nuestra producción de melatonina, que es la hormona que nos ayuda a conciliar el sueño de manera natural. El cuerpo sabe que es hora de dormir cuando llega la oscuridad, entonces, si exponemos al cuerpo prolongadamente a la luz de dispositivos, cada vez nos costará más quedarnos dormidos, lo que puede desencadenar trastornos del sueño más complicados”.

Recomendaciones

En cuanto a los consejos para personas con problemas para dormir, Pablo Guzmán indica que “lo más importante, además de visitar un especialista, es hacer un llamado a no automedicarse. Hoy por hoy, existe muchísima gente adicta a los medicamentos para dormir y eso es un peligro a mediano y largo plazo, porque a la larga disminuyen su efecto producto de la tolerancia y es muy difícil dejarlos porque se genera dependencia. Es recomendable que en el caso de que un especialista le haya recetado medicamentos para dormir, la gente procure usarlos por el menor tiempo posible”.

“Otros consejos de higiene del sueño que sirven para ayudar a conciliar el sueño más naturalmente, ante presencia de dificultades son: comer cenas livianas; evitar las comidas picantes; evitar el café y bebidas energéticas al menos durante las últimas ocho horas antes de ir a acostarse; tratar de ocupar la cama para dormir y no para realizar otras actividades como comer, ver televisión o trabajar, sobre todo en estos tiempos donde quienes teletrabajan tienen la gran tentación de partir con el computador a la cama. También, tratar de realizar actividad física sobre todo ahora que estamos más en la casa y nuestro cuerpo se cansa menos; o tratar de hacer relajación o meditación una media hora antes de ir a acostarse”, añade el director Médico de Somnos.

Asimismo, desde el centro de medicina del sueño recomiendan la tecnología cuando se trata de la utilización de relojes inteligentes. Estos permiten realizar un análisis de nuestra calidad del sueño durante la noche y nos pueden entregar detalles relevantes para mejorar nuestros hábitos de descanso. “Otra posibilidad es utilizar aplicaciones de celulares para monitorear las horas de sueño o para escuchar música relajante antes de dormir”, señala Guzmán.

De hecho, según la encuesta realizada por Clínica Somno, con el apoyo de Garmin, se evidenció que el 43,4% de las personas consideran que los relojes inteligentes o las soluciones tecnológicas para monitorear el sueño son efectivas.

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