Estudio establece nueva clasificación para el cáncer

Campaña contra el cáncer de mama en Valparaíso. Foto. Agencia Uno

Hasta hoy, los cánceres se clasifican y tratan según el lugar en que se originan, pero investigación de 13 años plantea que depende del tipo de célula que inicia la enfermedad, lo que también definirá el tratamiento.


En 2005, cientos de investigadores de varios países, financiados por los Institutos Nacional de Salud de EE.UU. (NIH), comenzaron a investigar la genética del cáncer. El proyecto se llamó Atlas Genómico del Cáncer (TCGA, sus siglas en inglés).

Luego de 13 años de estudio, el trabajo fue publicado ayer en la revista Cell, un hito que hará repensar esta enfermedad. Tras analizar 11 mil muestras de tumores de los 33 tipos de cánceres más frecuentes, establecieron una nueva manera de clasificar a los cánceres: sus raíces genéticas. En total, lograron identificar 300 genes relacionados con el crecimiento tumoral.

Hasta ahora, los cánceres se clasifican y tratan según el lugar en que se originan. Los investigadores del proyecto TCGA plantean que el tipo de cáncer depende del tipo de célula que inicia la enfermedad, lo que también definiría el tratamiento del mismo.

Lo que hicieron los expertos fue secuenciar cada muestra de cáncer a la que tuvieron acceso. Con esa información generaron una base de datos gigantesco, que luego cruzaron a través de algoritmos y modelos matemáticos para obtener similitudes genéticas.

El director del NIH, Francis S. Collins, dijo en un comunicado que “este análisis proporciona a los investigadores del cáncer una comprensión sin precedentes de cómo, dónde y por qué surgen los tumores en los humanos, permitiendo ensayos clínicos mejor informados y tratamientos futuros”.

Según una de los autoras y directora de Biología Computacional de la U. de Washington, Li Ding, en lugar del órgano de origen del cáncer, ahora se usarán características moleculares para identificar la célula de origen del cáncer. Por ejemplo, los cánceres de células escamosas pueden surgir en el pulmón, la vejiga, el cuello uterino y algunos tumores de la cabeza y el cuello. En estos tipos de cánceres, “tradicionalmente los hemos tratado como enfermedades completamente diferentes, pero estudiando sus características moleculares, ahora sabemos que están estrechamente relacionados”, dijo en un comunicado.

Otro antecedentes que se obtuvo en la investigación es que cualquier tipo de tumor que posea una gran cantidad de mutaciones y que a menudo suelen ser resistentes a la quimioterapia, son susceptibles a los medicamentos de inmunoterapia llamados inhibidores del punto de control. ¿La razón? Los tumores muy mutados producen más proteínas deformes capaces de desencadenar una respuesta inmune, pero el propio organismo pone freno a esta respuesta, provocando que se vuelvan más resistentes. En estos casos, los inhibidores de punto de control eliminan las interrupciones para que el sistema inmune combata el tumor más efectivamente.

Flavio Salazar, vicerrector de Extensión de la U. de Chile e investigador del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (Imii), dice que el estudio permitirá facilitar el tratamiento del cáncer. “Estudiaron por separado los distintos tipos de cáncer, pero se dieron cuenta de que desde el punto de vista genético, hay muchos tumores que tienen características compartidas”.

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