Disculpas públicas como estrategia: Colo Colo defiende a Salas de su ofensa a los hinchas

Mario Salas

La herramienta es considerada un atenuante y ya fue utilizada por los albos después de que Jorge Valdivia insultara al juez Ángelo Hermosilla.



Colo Colo explora la estrategia para evitar que Mario Salas reciba una sanción enérgica del Tribunal de Disciplina producto de los gestos obscenos que realizó en el Superclásico frente a Universidad de Chile. En la sesión de ayer, la Primera Sala del organismo determinó actuar de oficio y citarlo para que explique su reacción, lo que lo expone a una sanción que puede fluctuar entre uno y tres partidos de suspensión. Lo establece el inciso b3 del artículo 63 del Código de Procedimientos: "Insultar o provocar a un rival, a los integrantes de los Cuerpos Técnicos y al público en general, dentro del recinto donde se efectúe el partido, de uno a tres juegos", especifica la norma.

En ese escenario, las disculpas públicas asoman como una de las vías que se plantea la dirigencia, que al menos a través del director deportivo Marcelo Espina intentó justificar el comportamiento, para evitar la aplicación de un castigo demasiado contundente. "No era la respuesta, pero se entiende el desenfoque de Mario. A nadie le gusta que le griten cosas. No fue bueno el acto, pero hay que estar en su lugar", declaró el transandino en el programa Más que Fútbol, de DirecTV. Es la única voz formal en torno al conflicto.

Hoy, en cambio, el ex volante del Cacique varió el discurso, en un tono más condenatorio. "Fue una expresión desafortunada, porque el abanico lo abre para todos lados", dijo. Y abrió la posibilidad de ofrecer excusas. "Si alguien se sintió ofendido, seguramente se va a disculpar", anticipó.

La herramienta de las disculpas públicas, que ya se utilizó en el caso de Jorge Valdivia, cuando insultó al juez Ángelo Hermosilla en el partido frente a O'Higgins, aunque al volante igualmente le cayeron cuatro fechas de castigo por el exabrupto, suele ser considerada como un atenuante por los miembros de la corte deportiva. Esa vez, a modo de ejemplo, el Mago, echó pie atrás, calculadamente: "Primero, ofrecerle disculpas a mis compañeros, al entrenador, a la dirigencia, a la institución, a los hinchas por mi actitud después de la expulsión. Y obvio que al árbitro Hermosilla por todo lo que ustedes ya saben por el informe que él envió".

Luego, el ex volante del Palmeiras profundizó: "La actitud que tuve no fue digna de lo que representa el fútbol. Llevo muchos años jugando y nunca tuve esa reacción, menos después de estar mucho tiempo lesionado y ahora con la posibilidad de quedar nuevamente ausente en un momento donde tenemos que estar todos (…) soy consciente de lo mal que estuve después de la expulsión".

El tenor de las frases y, sobre todo el contexto informal en el que las ofreció, desde su vehículo, a la salida del Monumental, grafican una estrategia bien pensada y relativamente exitosa, considerando que el máximo contemplado para la falta eran ocho encuentros de inactividad.

Molestia

En el caso de Salas, la motivación para ponerlo a ofrecer excusas tiene, también otra vertiente: la molestia de un sector de Blanco y Negro por su reacción frente a los fanáticos ubicados en el sector Océano del estadio Monumental, a quienes les dedicó un corte de mangas, una actitud grosera, que revela desprecio hacia quienes, en parte, contribuyen para su remuneración. Y la de los propios hinchas, que llegaron a exigir su salida a través de las redes sociales.

En parte del club popular consideran que el entrenador no tiene derecho a faltarles el respeto a los aficionados, incluso a pesar de haber sido objeto de insultos por su planificación del partido frente a la U. Oficialmente, en todo caso, la postura consensuada por el directorio es el silencio público hasta que no conozca todos los antecedentes vinculados a la situación.

También puede jugar en favor del estratega, a la hora de decidir un potencial castigo, la buena conducta que ha mostrado durante el actual Campeonato Nacional. Por este torneo, Salas, quien acumula 17 expulsiones en su carrera, no ha sufrido contratiempo con los árbitros, los rivales ni el entorno. De hecho, jamás ha sido enviado a los vestuarios antes de tiempo. El único castigo que ha recibido en 2019 fue la expulsión que le aplicaron en el encuentro ante Barnechea, por la Copa Chile. Esa vez, el juez José Cavero  lo sacó anticipadamente de la banca por 17ª vez en su carrera como entrenador por sus reacciones airadas. Días después, el Comandante se comprometió a corregir esa falencia, pero en el duelo ante la U, sometido a máxima presión, volvió a incurrir en la que considera una de sus principales debilidades.

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