Enjoy retrata al jugador chileno a días de su apertura a Bolsa

La industria de los casinos en Chile se ha reconfigurado. De ser sólo salas de juego en épocas pasadas, ahora son proyectos integrales.




Cada seis segundos, en algunos de los casinos del grupo Enjoy, un jugador aprieta el botón de spin en las máquinas tragamonedas, buscando que la suerte le sonría. La nueva industria de casinos, con la apertura de más salas de juego en el país, ha abierto el apetito a muchos por convertirse en potenciales objetos de suerte.

La industria se ha reconfigurado. De ser sólo salas de juego en épocas pasadas, ahora son proyectos integrales, agregando restaurantes, salas de convención y hasta pista de patinaje sobre hielo, lo que ha atraído a muchos que no eran asiduos a los casinos. Ahora son tres tipos de clientes los que llegan hasta las salas de juego, según los define Pier-Paolo Zaccarelli, gerente de inversiones y finanzas de Enjoy, el mayor operador de casinos en Chile y que pretende abrirse a Bolsa el próximo 8 de julio.

LOS JUGADORES CHILENOS
Los más nuevos son los que asisten a las instalaciones extras de los casinos, como el hotel o centro de convenciones y cuyo fin al ir no es precisamente el jugar. Los otros son los jugadores sociales, los que van a los casinos porque forma parte de su sistema de entretención, sumado a las otras alternativas que éstos ofrecen.

Y están los profesionales. "Los jugadores puros", según dice Zaccarelli. Son dos grupos bien definidos: los que prefieren las tragamonedas, grupo creciente que destina $ 50 mil cada vez que va al casino, y los que se inclinan por las mesas, incluido el bingo, cuyo gasto promedio asciende a $ 200 mil.

Son estos jugadores puros los que representan un porcentaje importante del negocio. Hombres y mujeres, entre 40 y 45 años, dependiendo del tipo de juego, que ya no se dividen en estratos socioeconómicos, comenta el ejecutivo de Enjoy, pues la clase media ha ido destinando más recursos para entretención a medida que aumenta su PIB per cápita.

GANAN LAS MÁQUINAS
Los chilenos prefieren jugar en tragamonedas más que en juegos de carta. Este formato de apuestas tiene capturado un 75% de las preferencias, mientras que las mesas, donde se juega al póquer, black jack y otros, tiene el 25% restante.

Las máquinas son las preferidas por los chilenos por al menos tres razones: una, porque es un juego al que se enfrenta el jugador solo, eliminando el factor de tener que dominar un juego para poder ganar, o "el pánico escénico", como le llama Zaccarelli. Dos, porque hay más oferta de máquinas que mesas de juego y tres, porque las nuevas generaciones que van a los casinos están más tecnologizadas.

EL REY PÓQUER
En las mesas de juego, el rey, por ahora, es el póquer. Antes dominaban juegos como el black jack y la ruleta, pero en los últimos años, el póquer ha ganado grandes adeptos, comenta Zaccarelli, pasando de tener el 10% de las preferencias hasta el 40% actualmente.

El sistema ha ido cambiando. Antes, el cliente jugaba contra el casino y a medida que ha ido ganando experiencia, se ha ido atreviendo a jugar contra otros. La masificación del formato por internet ha sido uno de los impulsores del fenómeno. Viendo ese gran nicho de mercado, se han ido creando nuevos torneos.

LA NUEVA ERA DIGITAL
La tendencia de nuevas formas de juego no dista mucho de las preferencias actuales. Zaccarrelli cuenta que en las ferias internacionales están viéndose variaciones en la forma de jugar, más que en el ingreso de un nuevo formato. Es la digitalización de las mesas, donde incluso, en algunos casos, no estaría ni el croupier ni cartas ni fichas, sino que una pantalla digital haría todo el trabajo. Para las tragamonedas, el fenómeno es similar. La novedad vendrá por máquinas que sean capaces de "bajar" nuevos juegos, cambiando desde el formato actual de tragamonedas precargadas con una o dos modalidades.

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