Proponen reinventar el modelo de enseñanza-aprendizaje en la educación superior

Especialista de la U. de Viña del Mar, plantea que hay que reorientar las prácticas educativas, el uso de la tecnología y los procesos comunicativos.




El currículum, los métodos de enseñanza y aprendizaje, y los soportes técnicos de la educación superior deben ser reinventados, sostiene la psicóloga y magíster en Comunicación Paulina Mercadal.

A juicio de la profesora de la Escuela de Comunicaciones de la Universidad de Viña del Mar -y especialista en modelos curriculares-, el cambio es imprescindible en el actual escenario de la sociedad de la información, marcado por el avance tecnológico y la apertura hacia una economía global basada en el conocimiento.

"Esta sociedad exige a las instituciones de educación superior reconsiderar la forma en que producen, administran y entregan el conocimiento", plantea la académica, quien aborda el tema en el artículo "Las TICs como espacios de comunicación y aprendizaje en el nuevo contexto educativo", que aparece en la Revista de Educación, nueva publicación especializada de la Escuela de Educación de la UVM.

NUEVAS COMPETENCIAS
Según Mercadal, el cambio tecnológico y la globalización económica implican replantearse las habilidades y destrezas que las sociedades deben desarrollar.

Antes, las exigencias educacionales "iban poco más allá de una alfabetización compatible con procesos mecánicos del mundo productivo". La profesora UVM dice que, en cambio, la sociedad del conocimiento demanda que la educación desarrolle competencias para adaptarse al nuevo contexto laboral, como "la creatividad, las habilidades de comunicación, la capacidad de resolver problemas, la integración a equipos de trabajo, la adaptación a circunstancias cambiantes y la familiaridad con las últimas tecnologías".

Pero incorporar tecnología no basta para mejorar los estándares y los rendimientos del sistema educativo. "También es necesario cambiar los procesos de comunicación. Las tecnologías permiten nuevas formas de interrelación y así los profesores pueden alejarse de su papel tradicional como transmisores de información y convertirse en mediadores del aprendizaje que promueven la comunicación, tanto dentro como fuera del aula; y los alumnos pueden, asimismo, ser generadores de mensajes o productores de conocimientos", explica Paulina Mercadal.

En concreto, "hay que aprovechar las potencialidades comunicativas de las tecnologías y ofrecer a los alumnos estímulos, posibilidades y capacitación para que generen sus propios mensajes. La principal función de la tecnología sería proveer canales y flujos de comunicación a los estudiantes, en orden a generar redes de interlocutores, cercanos o lejanos, para el intercambio de mensajes".

Para la académica UVM, "no necesitamos educar para que los alumnos repitan y mecanicen (…) El desafío en la educación superior es formar profesionales capacitados para innovar, emprender y producir conocimiento, lo que exige reorientar las prácticas educativas, el uso de la tecnología y los procesos comunicativos".

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