Finalmente, ¿quién pagará?

Pruebas de medicion y constatacion de registros de consumo entre medidores inteligentes y convencionales

Manuel Araneda/Aton Chile


SEÑOR DIRECTOR

No hay deuda que no se pague, y en estos días se cumple el plazo comprometido por el gobierno y las distribuidoras eléctricas para devolver lo cobrado en las cuentas de la luz, por los llamados "medidores inteligentes".

El compromiso es que los $200 extra que se cobraron durante ocho meses a los consumidores serán devueltos en forma íntegra. Sin embargo, este hecho que tuvo una gran repercusión pública, y que incluso le costó el cargo a una ministra, es algo que, pese a la devolución, por ningún motivo se puede dar como tema finalizado.

Para la llamada transición energética, los medidores inteligentes son imprescindibles. Da lo mismo la marca o el sistema de funcionamiento, de acá a cinco o 10 años más, quien no posea un dispositivo de este tipo quedará aislado de los avances tecnológicos.

Por lo tanto, la pregunta correcta no es si cambiarse o no; la verdadera interrogante es ¿quién pagará? Alguien debe hacerse cargo del costo de reemplazo, y si ahora no lo harán los usuarios, ¿lo harán las empresas? Sin duda, esto debe incluirse y detallarse con claridad en el próximo proceso de filiación tarifaria que cubre 2020-2024.

Stefan Larenas Riobó

Presidente de Odecu

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