Andrés Pastrana: “La corrupción acabó en buena parte con la izquierda latinoamericana”

Andrés Pastrana junto a “Tuto” Quiroga y Lilian Tintori en Caracas, en 2005.

En conversación con La Tercera, el ex mandatario recuerda el triunfo de Hugo Chávez 20 años atrás y sostiene que ahora Venezuela tiene “un narcodictador” al mando y que “no hay legitimidad en el gobierno”.

Cuando Hugo Chávez ganó las elecciones presidenciales del 6 de diciembre de 1998, hace 20 años, su entonces homólogo colombiano, Andrés Pastrana (1998-2002), acababa de asumir, por lo que ambos coincidieron durante casi cuatro años. En conversación telefónica con La Tercera, Pastrana recuerda que ese día se encontraba en su primera visita de Estado a México. Acompañado de Ernesto Zedillo, siguieron desde el Zócalo casi minuto a minuto los resultados en Venezuela y tras el triunfo de Chávez fueron los primeros en llamarlo. “La primera invitación que le hice como Presidente electo de Venezuela fue precisamente a Colombia. Tiempo después, sostuvimos una reunión en la Quinta de San Pedro Alejandrino, donde murió el libertador Simón Bolívar”, cuenta el exmandatario, quien agrega que el triunfo de Chávez causó la conmoción internacional y mucha preocupación. “Uno de los errores que cometimos y que se repitió en toda la región fue que creíamos que no iba a aplicar lo que prometió en su campaña y fue justamente lo que hizo con el cambio de Constitución”, dice.

El chavismo se extendió como ideología en gran parte de América Latina. ¿Cómo explica ese fenómeno?
El denominado Socialismo del Siglo XXI, promovido por Chávez, era un socialismo que solo podría tener bases en Venezuela, porque el modelo económico que se quería aplicar le funcionaba por ser un país rico. Ningún otro país podía hacer lo mismo. Más que exportar una revolución, lo que hizo Chávez fue intervenir en el resto de países para obtener su apoyo y lo consiguió con Cuba, regalándole barriles de petróleo. Sin ese apoyo, ni Fidel Castro ni Raúl, se hubieran mantenido en el poder posteriormente. Después, sus tentáculos llegaron al Caribe, donde les dio precios especiales y logró respaldo. Posteriormente llegó Lula a la Presidencia de Brasil y lógicamente se identificaba con Chávez, igual los Kirchner y así fue todo lo que vimos con el desplazamiento en buena parte de la región. Además, el Foro de Sao Paulo, que venía impulsando estas tesis, se tomó estas presidencias. El petróleo ha ayudado a mantener la filosofía y la revolución implementada por Chávez y seguida por Nicolás Maduro.

Venezuela ha sufrido innumerables crisis económicas, pero pese a eso el chavismo sigue en el poder.
No creo que el chavismo siga en el poder. Lo que tenemos es un narcodictador en Venezuela. No hay legitimidad en el gobierno, porque es un Estado narco. Todas sus principales autoridades han sido calificadas como socios de los principales carteles, incluso con evidencias. Y si a eso le sumas que buena parte de la cúpula militar está comprometida en el narcotráfico, hoy Venezuela es una amenaza a la región. Distinto a lo que se vivió con Chávez, cuando había una ideología con la que se podía estar de acuerdo o en desacuerdo, lo mismo con Lula o los Kirchner. Pero hoy las FARC, que sigue siendo el mayor cartel de la droga del mundo, con socios mexicanos y la cúpula del poder en Venezuela, quieren desestabilizar a Perú, Colombia, Brasil y Ecuador.

¿Tiene algo que ver en esto la muerte de Chávez en 2013?
Es una mezcla. Lógicamente Chávez protegió en buena parte a las FARC y al ELN, pero en ese momento, durante mi gobierno, todos los diálogos que se tuvieron con las guerrillas, Chávez siempre me consultó. Distinto de lo que sucedió posteriormente. Más que el fin del chavismo, lo que hay es una desviación de la ideología.

¿Cómo impacta lo anterior a nivel regional?
El chavismo a nivel regional se acabó totalmente. La corrupción acabó en buena parte con la izquierda latinoamericana, y quien verdaderamente derrota al Foro de Sao Paulo, es la corrupción. Maduro está acusado por actos de corrupción y el propio Tribunal Supremo lo destituyó del cargo. Odebrecht se lleva a Maduro en Venezuela, a Lula y a Dilma en Brasil, a los Kirchner en Argentina y en Perú no solo lo vemos con expresidentes, sino que con Keiko Fujimori. También en Ecuador vemos los tentáculos frente a Correa.

¿Qué le queda al chavismo?
Venezuela ya no está produciendo el petróleo que producía y tenemos un gobierno ilegítimo. El chavismo fue derrotado por los venezolanos en las urnas, cuando la oposición logra derrotarlo en la Asamblea Nacional en 2015.

¿Qué responsabilidad tiene Maduro en este declive?
Todo. A Maduro se le ha mezclado el tema del precio del petróleo, pero con una Asamblea ilegítima, el Tribunal Supremo de Justicia que lo declara en abandono del cargo, y si a todo esto le sumamos que su propia familia está involucrada con el narcotráfico, el mundo tiene que entender que Nicolás Maduro es ilegítimo.

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