Trump apuesta por la neutral Singapur como sede para su cumbre con Kim

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Trump junto a los tres estadounidenses liberados por Corea del Norte, a su arribo ayer a la Base Andrews, en Maryland.

El Presidente estadounidense anunció hoy que su histórica cita con el líder norcoreano se realizará en la ciudad-Estado, el 12 de junio. "¡Trataremos que sea un momento especial para la paz mundial!", afirmó.


Después de semanas de incertidumbre, finalmente Donald Trump reveló el lugar y el día en que se reunirá con Kim Jong Un para abordar la crucial "desnuclearización" norcoreana. A través de Twitter, el Presidente estadounidense anunció que su histórico encuentro con Kim se efectuará en Singapur, el próximo 12 de junio.

Trump hizo el anuncio pocas horas después de haber dado la bienvenida, cerca de Washington, a tres prisioneros estadounidense liberados por Pyongyang. "¡Trataremos que sea un momento especial para la paz mundial!", añadió el inquilino de la Casa Blanca en su mensaje en Twitter.

Un día antes, Trump había descartado que su reunión pudiera tener lugar en Panmunjom (en la frontera de las dos Coreas), donde tuvo lugar el pasado 27 de abril la reunión entre Kim y el mandatario surcoreano, Moon Jae-in. Se abandonó asimismo la idea de celebrar la cumbre en Ulán Bator, capital de Mongolia, al parecer por cuestiones de seguridad, señaló France Prese.

La Casa Blanca no explicó por qué eligió Singapur, una pequeña y próspera isla-nación de 5,6 millones de habitantes ubicada al sur de Malasia, en el sudeste asiático.

Pero, según los expertos, Singapur tiene experiencia en la acogida de encuentros internacionales. En 2015, albergó una reunión histórica entre el líder chino Xi Jinping y el entonces Presidente taiwanés Ma Ying-jeou. La ciudad-Estado también acoge cada año el diálogo Shangri-La, una reunión sobre asuntos de seguridad, en la que participan jefes de Estado, ministros de Defensa y militares de alto rango.

Singapur, asimismo, tiene fama de garantizar los protocolos de seguridad que tan importantes son para la Casa Blanca, y se considera bastante neutral porque, aunque es un puerto de los buques estadounidenses en el Pacífico, también mantiene relaciones diplomáticas con Pyongyang. El gobierno singapurense considera a Estados Unidos como un aliado cercano, y Corea del Norte tiene una embajada en la ciudad-Estado. Ambos países mantienen una larga historia de cooperación. De hecho, el primer despacho de abogados y el primer restaurante de comida rápida instalados en Pyongyang fueron abiertos por singapurenses. No obstante, su relación empeoró el año pasado cuando el país insular aplicó las nuevas sanciones comerciales de la ONU contra el régimen norcoreano.

"Como es un país neutral y objetivo, con unos principios coherentes y admirados en materia de política extranjera, así como un pequeño Estado con ninguna intención ni capacidad de dañar a otros Estados y sus intereses, Singapur cumple con los requisitos", asegura Lim Tai Wei, investigador adjunto en el Instituto de Asia Oriental de la Universidad Nacional de Singapur.

Faltaba "encontrar un lugar neutro, donde Trump y Kim puedan sentirse, ambos, seguros", opinó en Twitter la experta del think tank Wilson Center, Jean H. Lee. También era necesario que fuera lo "suficientemente cerca" de Pyongyang.

En efecto, la elección de Singapur tiene que ver también con su localización, ya que es accesible para un régimen norcoreano limitado por el estado precario de su flota aérea. Graham Ong-Webb, un investigador de la Escuela S. Rajaratnam de Estudios Internacionales de Singapur, recordó que al aceptar reunirse con Trump a 5.000 kilómetros de distancia de Pyongyang, Kim debe recorrer una gran distancia fuera de su zona de confort.

Además, destaca France Presse, Singapur se considera como uno de los lugares más seguros de Asia. Aplica fuertes restricciones al ejercicio de la prensa y controla estrechamente las reuniones públicas, dando lugar a un entorno del gusto de los norcoreanos.

"Es probable que no se eligiera la DMZ (Zona Desmilitarizada entre las dos Coreas) para asegurar que los preparativos de la cumbre fueran exclusivamente bilaterales y no se apoyaran excesivamente en los buenos oficios de Corea del Sur", dijo a EFE Scott Snyder, analista del Center on Foreign Relations.

Mintaro Oba, un exfuncionario del Departamento de Estado de EE.UU. especializado en las dos Coreas, opinó que la Casa Blanca probablemente quiso evitar "las comparaciones" con la cumbre entre Kim y Moon, que tuvo lugar en la frontera intercoreana, al elegir un país alejado en el que Trump pueda dejar su marca, consignó EFE.

El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, que viene de visitar la capital norcoreana para preparar la cumbre, dejó abierta la posibilidad de que el encuentro dure más de un día.

Desde el final de la Guerra de Corea (1950-53), que quedó sin un tratado de paz, ningún presidente de EE.UU. en funciones se ha reunido con un líder norcoreano. Los funcionarios estadounidenses de mayor cargo que han estado en Corea del Norte son la exsecretaria de Estado Madeleine Albright en 2000 y Pompeo, quien fue en busca de tres exprisioneros.

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