Columna de Paulo Silas: El espíritu de la Copa América

AFP



No hay que ser tan alarmistas. Pese a los problemas de sedes que ha tenido la Copa América, Brasil es un país que puede albergar sin problemas la organización del torneo.

De ninguna manera se puede obviar el problema sanitario que azota al país. Sin embargo, si se toman las precauciones necesarias no deberían existir mayores problemas.

La Conmebol ya ha demostrado que las copas internacionales, Libertadores y Sudamericana, no han tenido tantas complicaciones. Han salido adelante en este último año, con el final de la versión 2020 y la realización de la fase grupal de 2021. Todo sin tantos problemas.

Estadios hay, de eso hay certezas, sobre todo después de organizar la Copa del Mundo de 2014 y la Copa América de 2019. Hay muchas canchas, en muy buenas condiciones. Brasil es un país muy grande y tampoco creo que la distancia entre las sedes sea un problema. Lo importante (y triste por un lado) es que no habrá hinchas en las tribunas, lo que quita un problema sanitario que pueda surgir.

Eso sí, acá en Brasil ya se está hablando de que en la final se pueda disputar con al menos un 50% de su capacidad. Será una fiesta hermosa en el Maracaná de Río de Janeiro, donde hace rato no se ve gente en los recintos.

Acá lo importante es la salud, sin embargo, es necesario que tanto las autoridades sanitarias de nuestro país como la Confederación Sudamericana de Fútbol pongan a andar los protocolos para evitar contagios.

Hay que hacer arreglos, por si se enferman los jugadores. Delinear bien los procedimientos si hay que reemplazarlos por otros futbolistas, en caso de que exista algún contagio. Ajustar bien todos los detalles, dentro y fuera de la cancha.

Pero no hay que desesperarse. Estoy seguro de que saldrá una linda Copa América, al menos en el aspecto deportivo. A nuestro país llegarán muchos de los mejores jugadores del planeta, con mucha calidad. Lo principal, pese a la emergencia de salud, es que no se pierda la esencia del juego, lo más importante en torneos como este. Ese es el espíritu que debe imperar en esta Copa América de Brasil.

* Paulo Silas, campeón de la Copa América de 1989, mundialista con Brasil en México ’86 e Italia ’90.

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