Rojas y sus 94 horas como ministro: “Fui transformado en un fascista”

El exministro de las Culturas, Mauricio Rojas, presentó su libro 94 horas, crónica de una infamia, en el Hotel Ritz.

En el Hotel Ritz y sin presencia de autoridades de gobierno, el exministro presentó su libro. A través de reflexiones personales y citas de críticas en redes sociales, Rojas acusó la digitación de una infamia.


Cerca de 300 personas llegaron la noche de este miércoles al Hotel Ritz para la presentación del libro 94 horas, crónica de una infamia, del exministro de las Culturas, Mauricio Rojas.

En 80 páginas, más algunos apéndices, Rojas acusó la articulación de una infamia -digitada principalmente, a su juicio, por el PC- para hacerlo aparecer, a raíz de una crítica al Museo de la Memoria, como un “negacionista” de las violaciones a los derechos humanos durante el régimen militar, lo que acabaría con su salida del gobierno a cuatro días de su nombramiento.

“En 24 horas fui transformado en un negacionista, en un fascista, en un racista, un mal hijo, un agente de la CNI”, dijo Rojas al presentar el texto.

A través de reflexiones personales y citando críticas recibidas por redes sociales y otros medios, el exsecretario de Estado apuntó a un supuesto aprovechamiento político de la oposición para atacar al gobierno de Sebastián Piñera.

“Llegue a la conclusión de que mi posición como ministro era no solo insostenible, sino contraproducente para el gobierno”, dice en el libro, sin entregar revelaciones sobre su dimisión.

En el texto, Rojas afirmó que la seguidilla de sucesos que terminó con su paso por el gobierno comenzó con un artículo publicado por La Tercera, argumentando que se citó un pasaje del libro Diálogo de Conversos, en que criticó al Museo de la Memoria, de una forma en que se generaba la impresión de que lo hacía como ministro de Estado. Pese a que en el libro Rojas reconoció que este diario corrigió el texto en su versión en internet, en su presentación en el Ritz fue más severo en su cuestionamiento, señalando que la publicación fue el “detonante” de lo ocurrido.

Junto con cuestionar las acusaciones que recibió de la oposición, Rojas lamentó declaraciones de Evópoli y el PRI, las que calificó de “golpes inesperados”.

Al mismo tiempo, dijo entender el distanciamiento del Presidente Piñera de sus juicios sobre el Museo de la Memoria, destacando que también reconoció su compromiso “inquebrantable” con los DD.HH..

El lanzamiento del libro se realizó sin presencia de autoridades de gobierno. Entre los asistentes figuraron el exministro de Educación, Gerardo Varela, quien salió del Ejecutivo en el mismo cambio de gabinete en que se nombró a Rojas; el director ejecutivo del Instituto Libertad y Desarrollo, Luis Larraín; el exdiputado José Manuel Edwards; Francisco Aylwin y la socialité Mary Rose McGill.

Extractos del texto

El PC como articulador de la difamación

“De mi investigación en el ámbito político-partidario fluye una conclusión clara, aunque poco sorprendente: es dentro del PC que se articula más tempranamente y con mayor coherencia el calificativo de negacionista”.

“Por su parte, el Partido Socialista y el PPD, así como algunos voceros destacados de la DC y el Frente Amplio, lo acompañan con brío en esta deriva difamatoria”.

“El que sea un partido como el PC el que destaca en este terreno no es nada casual (…). La escuela en que se formó es la del leninismo y el estalinismo, que llevó no solo al arte de la calumnia”.

Críticas a medios de comunicación

“Los medios serios hicieron lo que tenían que hacer, y excepto algunos descuidos y faltas de prolijidad, no tengo reproches. (…). Otra cosa muy distinta es la de una serie de medios digitales, que en interacción con activistas de las redes sociales se rigen lisa y llanamente por la lógica de la calumnia”.

“ El sábado 11 se publicó en la sección Cultura de La Tercera un texto titulado ‘La conversión de Rojas’. En ese texto aparece, sin decir que se trata de una cita abreviada de Diálogo de Conversos (…). De esa manera se dio la impresión de que estas palabras habían sido vertidas en mi calidad de ministro”.

Pide perdón por hablar de montaje

“El Museo (de la Memoria) es, por supuesto, como todo museo, una ‘puesta en escena’, pero ello no implica de manera alguna, como ya lo he reiterado, que sea un montaje en el sentido de la falsedad de los testimonios allí exhibidos. Entendidas en este sentido, mis palabras no solo son injustas para con el museo, sino hirientes y crueles, por lo que sinceramente pido perdón a quienes de buena fe hayan podido interpretar de esa forma lo que expresé en Diálogo de Conversos. Tomadas de esa manera, entiendo perfectamente la crítica e incluso la indignación que hayan podido causar mis palabras”.

Acusa fuego amigo de Evópoli y el PRI

“En circunstancias como las que yo estaba viviendo hay mucho que impacta y duele, pero lo que más duele es cuando quienes te conocen bien y comparten muchas de tus ideas faltan a un mínimo de deber de solidaridad para con quien está siendo golpeado inmisericordemente. Este es, lamentablemente, el caso de la directiva nacional de Evópoli encabezada por Hernán Larraín Matte y con Felipe Kast y Luciano Cruz-Coke entre sus vicepresidentes”.

“También Eduardo Salas, el presidente del partido más pequeño de Chile Vamos, el PRI, hizo (…) unas declaraciones poco afortunadas”.

Piñera y su salida del gobierno

“También el Presidente, así como muchas otras personas con las que comparto mucho, se distanciaron sin la más mínima ambigüedad de mis dichos sobre el museo, pero ninguno de ellos dejó de señalar con firmeza mi compromiso inquebrantable con los DD.HH.”.

“Llegue a la conclusión de que mi posición como ministro era no solo insostenible, sino contraproducente para el gobierno”.

“Muchos de los ataques en mi contra iban en realidad dirigidos contra el gobierno (…), solo era una especie de muñeco ritual al cual clavarle alfileres para que le doliesen al gobierno”.

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