Pearl Jam ensaya en Santiago para un show histórico y de larga duración

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A 19 meses de su último concierto, y tras su primer single en cuatro años, se reunieron el domingo en Movistar Arena para preparar su recital de hoy, que durará casi tres horas.


La jugada puede leerse como un guiño a su leal fanaticada chilena, o quizás simplemente se trate de una coincidencia de agenda, pero lo cierto es que Santiago terminó siendo la ciudad que Pearl Jam escogió para terminar con más de un año y medio de silencio escénico e iniciar un nuevo ciclo en su inagotable carrera.

Sean cuales sean los motivos, no cabe duda que esta ha sido una semana de ensueño para los seguidores locales de la banda de Seattle, que tras el arribo de sus primeros integrantes -el vocalista Eddie Vedder y el guitarrista Mike McCready-, el viernes pasado, totalizará una semana completa instalada en Chile, preparando su show de esta noche en el Movistar Arena y el de este viernes en Lollapalooza.

Si bien ya en su debut local de 2005, con dos recitales al hilo en San Carlos de Apoquindo, los autores de "Alive" abrieron los fuegos de su tour por Centro y Sudamérica, por ese entonces venían de haber finalizado una extensa gira por Estados Unidos sólo un mes antes. Esta vez la historia es diferente y Santiago será el laboratorio de pruebas del grupo, cuyos cinco integrantes se reunieron por última vez en un concierto oficial el 22 de agosto de 2016 en Chicago. Desde entonces, un prolongado paréntesis de los escenarios de casi 19 meses, sólo interrumpido por su aparición en la ceremonia de inducción en el Salón de la Fama del Rock and Roll, el 7 de abril pasado, donde interpretaron tres temas.

Por lo mismo, el domingo los músicos se reunieron en el recinto del Parque O'Higgins, en el ensayo general de su nuevo show. Ayer, en tanto, se realizó otro ensayo en el lugar, aunque en éste sólo participaron los técnicos. Los más beneficiados con todo este movimiento han sido los fans, que han podido encontrarse repetidamente con sus ídolos en diversos rincones: desde la entrada del hotel Ritz-Carlton de Las Condes -donde el domingo Vedder y McCready firmaron autógrafos y se tomaron fotos- hasta Punta Arenas, donde ese mismo día apareció el bajista Jeff Ament tras recorrer las Torres del Paine.

La prolongada ausencia de los escenarios no es lo único que amenaza con hacer de esta una noche memorable. La banda, en tanto, desplegará un concierto que según lo programado se extenderá por casi tres horas, superando la marca local de una banda acostumbrada a los recitales de larga duración. Las canciones serán las protagonistas en un show que, en sintonía con otros del grupo en arenas norteamericanas, será de puesta en escena austera, sin pantallas gigantes y con un escenario de dimensiones más acotadas, sólo decorado con bolas metálicas en el techo y amplificado hacia dos direcciones. Esto último, tomando en cuenta que parte del público se ubicará detrás del escenario.

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