La fuga de talento joven: la lista a la que se suma el azul Luis Rojas

Luis Rojas
Luis Rojas.

El volante de la Sub 17 no es el único caso de un valor promisorio que deja el club que lo formó sin defender su primer equipo o dejarle una utilidad importante.



Luis Rojas es uno de los valores más promisorios de la cantera de Universidad de Chile y, sin embargo, puede dejar el club azul antes de consolidarse con la camiseta de la entidad que lo formó. Sus agentes no han alcanzado un acuerdo con la dirigencia laica, el Mundial Sub 17 de Brasil está a la vuelta de la esquina y, junto con ello, la posibilidad de satisfacer aspiraciones económicas más ambiciosas que las que están dispuestos a solventar en Azul Azul. Hernán Caputto se resiste a verlo partir, pero el caso es complejo. La dinámica, en todo caso, no es nueva. La fuga de talento joven ya tiene varios casos a cuestas.

Hay casos emblemáticos que remiten a experiencias similares a la de Rojas. Probablemente, el ejemplo más paradigmático sea el de Bryan Rabello. En junio de 2012, AIM, la empresa que ha guiado al actual volante de Universidad de Concepción durante toda su carrera, se lo llevó al Sevilla. Colo Colo, que se había encargado de todo el proceso de transformación en un futbolista profesional y en cuyo primer equipo el volante había debutado a los 15 años, recibió apenas US$ 400 mil, a cuenta de los derechos de formación. Muy poco para lo que pudo haber recaudado en función del valor del mercado del futbolista cuyo traspaso siguiente, desde el club andaluz al Deportivo de La Coruña, fue cifrado en US$ 3,3 millones y que fue protagonista de varias operaciones que superaron los US$ 1,5 millones en el transcurso de su carrera. De todo eso, el Cacique no vio un peso más.

La misma firma es la responsable de haber fichado a Pedro Campos en el Necaxa, el club mexicano con el que mantiene una estrecha relación de negocios. El caso de Campos difiere del de Rojas en solo un aspecto: el delantero de origen cubano ya había disputado el Mundial Sub 17 de India. De la UC se fue mal, sin despedirse. Hastiado por lo que consideró falta de apoyo ante una situación crítica: una operación de cartílagos en la rodilla izquierda que, según su testimonio, los cruzados no le ayudaron a pagar. La UC respondió que fueron sus agentes y familiares quienes determinaron operarlo a nivel particular. Tampoco lo satisfizo la propuesta salarial de los estudiantiles: $ 350 mil pesos. Campos suma escasas participaciones en los Rayos. En la actual liga MX no suma minutos y sus presencias se remiten a 16 minutos en la Copa. No ha convertido goles.

Otro ejemplo es el de Gonzalo Collao. El meta de Universidad de Chile es el tercer arquero del plantel que hoy dirige Hernán Caputto, pero en su futuro no aparecen los laicos. A fines de año, partirá a España, donde acordó con el Extremadura UD. En ese club intentará encontrar la continuidad que la presencia de Fernando de Paul y Johnny Herrera en el plantel estudiantil no le garantiza. En la U también se lamentan por otros casos, como los del argentino Valentín Castellanos, actual figura en el New York City FC, de la MLS, y de Nazareno Solís quien llegó desde Argentina, no fue considerado por Martín Lasarte, volvió a su país para defender a Talleres y atrajo la atención de Boca Juniors. Hoy juega en Aldosivi, después de pasar por San Martín de San Juan.

Aprender a golpes

Mucho más atrás, hay un caso que involucra a un histórico de la Generación Dorada: Mauricio Isla. El Huaso se formó en la UC, pero ni siquiera alcanzó a debutar por los cruzados en Primera División. Después del Mundial de Canadá, pasó directamente al Udinese, que significó su puerta de entrada al fútbol europeo.

En San Carlos de Apoquindo parecen haber aprendido la lección. A comienzos de mes, Cruzados blindó a las que considera las principales joyas de su cantera: Gonzalo Tapia (17 años, delantero), Patricio Flores (17 años, defensa), Cristóbal Finch (17 años, defensa), Clemente Montes (18 años, delantero), Vicente Bernedo (18 años, arquero) y Marcelino Núñez (19 años, volante). ¿Qué hizo el club de Las Condes? Ofrecerles sus primeros contratos profesionales, de acuerdo a un valor estándar, que persigue evitar diferencias. También conversaban con el delantero Alexander Aravena.

En todos los casos, los pactos se prolongarán hasta el 30 de junio de 2022 lo que, en alguna medida, garantiza que antes de estudiar la opción de partir al extranjero, una puerta que se puede abrir por sus prometedoras condiciones, alcancen a demostrarlas en la escuadra de Las Condes. O, visto de otro modo, que si alguien quiere llevárselos. que los de la franja reciban la compensación correspondiente en virtud del valor de mercado.

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