Tensiones y un cierre de campaña inusual: los desconocidos episodios en la antesala de la interna de Evópoli

El senador Luciano Cruz-Coke y la exministra Gloria Hutt se enfrentarán este sábado por la presidencia del partido. Durante la breve campaña hubo roces entre ambas listas y una frustrada negociación para una mesa de consenso.


Será este sábado cuando los militantes de Evópoli se congregarán para elegir a un nuevo presidente que sucederá a la actual timonel, Luz Poblete. La interna se desarrollará entre el senador Luciano Cruz-Coke y la exministra Gloria Hutt, en lo que en el partido definen que será una competencia que representa “dos almas” del sector: una más conservadora y de derecha, representada por el parlamentario, y otra más liberal de la exsecretaria de Estado.

La colectividad, además, se verá enfrentada a dos modelos distintos. Pues Hutt plantea profesionalizar el partido, argumentando que puede dedicarle exclusividad a la labor de la colectividad, mientras que Cruz-Coke tendría que dividir sus tiempos además con su labor de legislador. En contraste, el senador tiene ventaja al estar en la primera línea de la política y, de esa manera, está más empoderado para continuar con la negociación del proceso constituyente.

Son varios en Evópoli quienes repiten que el partido no está acostumbrado a elecciones internas, y que por ello, en esta oportunidad, se dieron complicaciones con la elección. Ya que si bien se decía que iban a ser comicios en el marco de unidad, lo cierto es que hubo varios episodios de tensiones.

La lista de consenso que no fue

Hasta un poco antes de inscribir directiva Hutt y Cruz-Coke estuvieron negociando la posibilidad de una lista de unidad, repartiendo a integrantes de ambos bandos para la lista. Pero lo cierto es que no hubo acuerdo, pese a que los dos candidatos incluso tuvieron conversaciones personales.

El senador le planteó a Hutt la posibilidad de que ella fuera en la lista como secretaria general y él como presidente, pero a la exministra no le convenció la idea, ya que contradecía su discurso de que el partido debía estar comandado por alguien que no fuera parlamentario para darle dedicación exclusiva a la gestión de la tienda, y que los legisladores se dedicaran al Congreso Nacional.

Siguiendo ese discurso, Hutt le hizo una contrapropuesta a Cruz-Coke: que ella fuera como presidenta acompañada de su secretario general, Juan Carlos González, y ofrecer algunos cupos al senador para las vicepresidencias. Todo ello bajo la idea de que el secretario también debía ser alguien de dedicación exclusiva a la colectividad.

Sin embargo, ninguno estuvo dispuesto a ceder, por lo que finalmente habrá internas.

Tensiones a dos bandos

Fueron varios los episodios que tensionaron la interna y que se dieron a través de mensajes de militantes de los grupos de WhatsApp. Una de las primeras denuncias partió en momentos en que ambos candidatos se encontraban buscando nombres para conformar sus listas. Ahí, se acusa que hubo telefonazos para evitar que gente se inscribiera en la lista de Hutt.

También hubo un episodio complejo que denunciaron adherentes de Cruz-Coke sobre el presidente regional de Los Lagos, Fernando Vega. Dijeron que se negó a recibir al parlamentario con la militancia en una actividad en la zona, y que cambió la actividad desde Puerto Varas a Puerto Montt con el objetivo de impedir a los asistentes llegar al lugar. Pero desde la lista de Hutt descartan tajantemente que eso haya ocurrido.

Finalmente la actividad se hizo, pero llegó poca convocatoria. Por ello, el propio Vega denunció públicamente “malos tratos” de Cruz-Coke acusando que el senador lo habría reprochado por “no tenerle gente a él”.

Asimismo, hubo constantemente denuncias por llevar a los candidatos al Tribunal Supremo del partido. A eso, además, se sumó que por WhatsApp se difundían mensajes de campaña que tensionaban. Uno de los viralizados era un extracto de una entrevista de Hutt, del 6 de octubre en radio Infinita, en el que se mostraba contraria a despenalizar el aborto sin causales. La idea de difundir el mensaje era graficar que la exministra no era tan liberal como se quería plantear.

La campaña inusual

En Evópoli no estaban acostumbrados a elecciones internas y la campaña tuvo algunos inconvenientes. Uno de ellos ocurrió debido a que dos de las funcionarias del partido, encargadas del proceso eleccionario, se unieron a la lista de Cruz-Coke, por lo que tuvo que llegar nuevo personal para gestionar la elección. Eso generó problemas, dicen en las listas, como la tardanza en algunos procesos, especialmente considerando que la votación será electrónica.

Además, hubo un momento que destacan como inusual en la lista de Hutt, y es que la exministra quiso hacer un cierre de campaña en el patio de su casa, a diferencia de otras elecciones, donde se suelen arrendar espacios más grandes. En esa oportunidad, dicen que llegaron cerca de 70 personas al lugar ubicado en Providencia, y que otros se conectaron de forma telemática. La particularidad fue que el cierre de campaña se produjo el martes 18 de octubre, en momentos en que se daba el tercer aniversario del estallido social, por lo que las protestas en la calle hacían mejor que el cierre de campaña fuera en un lugar más chico.

También hubo gestiones que no llegaron a puerto. Una de ellas fue la búsqueda de apoyos de dirigentes relevantes de Evópoli. Y si bien el excandidato presidencial Ignacio Briones terminó apoyando a Hutt, se intentó fichar, por ambas listas, a personeros que finalmente no se pronunciaron al respecto. Tal fue el caso del exministro Gonzalo Blumel y del exconvencional Hernán Larraín Matte.

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