"Salas ya se va, Salas ya se va"

MARIO SALAS

Foto: Photosport

Apuntado como el principal responsable del mal momento del Cacique, el DT recibe cánticos e insultos en su contra. Su crédito en Macul parece haberse acabado.


"Salas ya se va, ya se va, ya se va, Salas ya se va", fue el cántico que los hinchas de Colo Colo entonaron en más de una ocasión mientras su equipo caía frente a la Universidad Católica. Mario Salas, el entrenador de los albos, ha sido el principal blanco de críticas por el mal momento por el que atraviesa el Cacique, que ayer, frente a los cruzados, quedó muy cerca de sumar su tercera derrota consecutiva. Solo la suspensión del duelo por los hechos de violencia lo salvaron de extender la negativa racha.

Su nombre fue pifiado cuando se escuchó en los altoparlantes. Apenas el cuadro de la franja marcó el 0-1, la gente presente en el sector Océano del estadio Monumental se fue con todo en contra del DT. La banca en la que estaba ubicado el entrenador de los albos tuvo más seguridad de la normal. Un cerco con vallas rodeó a todo el cuerpo técnico. Esto, para evitar que la serie de insultos que cayeron desde esa zona le llovieran más de cerca al DT. Al público del Cacique no le gusta como juega su equipo.

La escena de los insultos y los reproches a su trabajo se reiteraron cuando César Pinares decretó el 0-2. Hinchas bajaron algunos escalones solo para encarar al técnico, quien se frotaba su rostro en señal de frustración e intentaba no escuchar los insultos. No le importaban las quejas que provenían desde todos los sectores. Salas solo se dedicó a dar órdenes y a aplaudir a sus pupilos.

Cuando Nicolás Blandi se vio afectado por las bombas de estruendo que fueron lanzadas desde el sector norte del estadio y que finalmente serían la causante de la suspensión del cotejo, la gente aprovechó la detención del fútbol para volver a manifestarse en contra del adiestrador, quien, con una mirada fija, parecía pedir explicaciones al cielo.

El desempeño de los albos ante la UC fue pobre. Pese a que, en lo que alcanzó a jugarse, dominaron en posesión, solo registraron un remate a portería. El Cacique no se vio bien en cuanto a juego. Sus dirigidos no lograron reaccionar a los goles visitantes y se notaron desesperado cuando más necesitaba concentración.

Si la semana previa al duelo frente a la UC fue incómoda para el Comandante, luego de la caída, pareciera que sus créditos se acabaron. Sus declaraciones repletas de confianza han irritado en demasía a la fanaticada alba, que no se cansa de pedir la salida del viñamarino.

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