“Rutas rojas”: en 81% aumentan delitos de violencia rural en las dos carreteras más peligrosas de Arauco

Un atentado incendiario a un camión en Cañete, en 2020.

Carabineros ha reforzado los patrullajes en la zona, donde también cuentan con drones y vigilancia preventiva a cargo de policías y militares. Se trata de las rutas P-60 y P-72, esta última aledaña al camino interior donde fue atacado el equipo de TVN, conducido por el periodista Iván Núñez. "No es normal que se dispare a personas que transitan libremente por un camino. Estas personas se esconden y aprovechan las características rurales de la zona para atacar con armamento de grueso calibre, pero estamos trabajando para aumentar los controles y avanzar en las investigaciones ya judicializadas", aseguró el jefe de Zona de la Región del Biobío, general Juan Pablo Caneo.




Cuando las autoridades hablan de la Macrozona Sur se refieren a cuatro regiones: La Araucanía, Biobío y Los Ríos, y en menor medida, además, a Los Lagos. Es la primera, eso sí, la que se lleva la mayor atención, dado que es ahí donde ocurre la mayor cantidad de delitos asociados a la violencia rural, sin embargo, en la Octava Región también hay un importante foco de conflicto.

A diferencia de La Araucanía, en el Biobío el 95% de este tipo de ilícitos se concentra en solo una provincia: Arauco, donde las comunas del sur, Tirúa, Cañete, Contulmo, Quidico, son las más expuestas al conflicto. Las autoridades policiales, incluso, trabajan especialmente focalizadas en estas localidades.

Lo que ha caracterizado, durante el último año, el escenario de la violencia rural en esa región son los ataques en las carreteras. Disparos a vehículos en movimientos, asaltos, barricadas y cortes de rutas, razón por la cual el gobierno dispuso, el 22 de febrero, efectuar “patrullajes mixtos”, a cargo de Carabineros, la PDI y las Fuerzas Armadas (FF.AA.). Pero no son todos los caminos los que se han vuelto epicentro de la violencia.

Las “rutas rojas”, como las bautizaron las autoridades de la zona, en la provincia de Arauco, son dos. La P-60 y la P-72, esta última aledaña al camino interior, donde, en Cañete, fue atacado el sábado un equipo de prensa de Televisión Nacional de Chile (TVN), liderado por el periodista Iván Núñez. El camarógrafo, tras cinco minutos de incesante fuego, perdió la vista de uno de sus ojos, debido al impacto de una bala.

Lo que les pasó a los reporteros, sin embargo, no fue un hecho aislado. Según registro de Carabineros, entre enero y marzo de este año se han registrado 67 hechos de violencia rural en ambas rutas, lo que, en comparación con el mismo periodo del año pasado, es un 81% más de estos ilícitos.

El reforzamiento de los controles

El jefe de Zona del Biobío de Carabineros, general Juan Pablo Caneo, asegura estar consciente de la magnitud del problema, por lo que mantiene estrictas instrucciones a los carabineros para que aumenten la prevención en la zona, pero eviten los enfrentamientos directos y así evitar la exposición de civiles que puedan verse lesionados sin que tengan nada que ver en los ataques.

“No es normal que se dispare a personas que transitan libremente por un camino. Estas personas se esconden y aprovechan las características rurales de la zona para atacar con armamento de grueso calibre, pero estamos trabajando para aumentar los controles y avanzar en las investigaciones ya judicializadas”, dice el general Juan Pablo Caneo.

La Ruta P-60 une Cañete, Contulmo y también el Biobío con La Araucanía. En ese trayecto, este año, se han registrado 17 eventos delictuales asociados a violencia rural, donde predominan los ataques incendiarios y robos. Por su parte, en la Carretera P-72, la que atraviesa las comunas de Cañete, Quidico y Tirúa, en tres meses han ocurrido 50 ilícitos de esta naturaleza, en su mayoría incendios y homicidios frustrados (ataques armados a autos y policías).

Caneo explica que “acá se ha visto una violencia inusitada, ¿a qué me refiero con esto? A que se les dispara a vehículos en movimiento, sean policías o gente inocente, donde se les ataca con balines de escopeta. Incluso, hemos visto en nuestro carros blindados vestigios de armas que dan cuenta del uso de un calibre mayor. Por lo mismo, hemos sido muy claros en fortalecer los patrullajes mixtos, donde estamos trabajando de manera más coordinada con efectivos de la Armada”.

En esa misma línea, el coordinador regional del gobierno, Roberto Coloma, reconoce que “los disparos a vehículos en ruta se realizan desde la cobertura que significan para estos grupos las áreas montañosas y boscosas de la zona, que dificultan determinar con exactitud desde dónde se produce el ataque, por una parte, y facilita la fuga, por otra”.

Además, Coloma agrega que ya se está trabajando en el reforzamiento de la presencia policial y militar en estos puntos. “Hay un cambio en la forma de actuar de estos grupos armados. Primero, los hechos de violencia se han ido concentrando en el sector costero de la comuna de Tirúa y en la Ruta P72, que une esta comuna con Cañete. Segundo, prácticamente todos los hechos de violencia de las últimas semanas consisten en disparos a vehículos que transitan por esta ruta”, sostiene.

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