La caída de uno de los cerebros fundamentales de la TV

Autor: La Tercera

Tras 13 años al mando de CHV, Jaime de Aguirre dejó el canal diciendo que su despido se debe a una mala evaluación de gestión, y que su conexión al caso SQM es una coincidencia. Fue un adiós emotivo, para un ejecutivo que llevaba dos décadas de exitosa trayectoria en la industria.

Fue recibido y despedido con aplausos de pie, de parte de todos los trabajadores del canal. Jaime de Aguirre se dirigió ayer a las tres de la tarde a todo Chilevisión en el auditorio 2 del canal. En el escenario lo acompañaban Pablo Morales, director de programación y contenidos, Patricio Caldichoury, director del área de prensa, Alicia Zaldívar, Gerenta General, y Luis Hernán Browne, del área comercial.  De Aguirre cerró su pasó de 13 años por la señal de Turner destacando los logros, como revitalizar el festival de Olmué , realizar con éxito el Festival de Viña, o levantar el área deportiva y transmitir con éxito las clasificatorias al Mundial; agradeció a cada uno de los presentes y resumió que su salida, la primera vez que lo despiden de un trabajo, sólo es una“desafortunada coincidencia” con su conexión al caso SQM; los ejecutivos de Turner lo habrían desvinculado, según él, por malos resultados del último tiempo. 

El ejecutivo llevaba semanas bajo el ojo público por el caso Soquimich (ver nota secundaria en la página 38). Y ayer se hizo público que, finalmente, De Aguirre viajó a Estados Unidos durante la semana pasada para cerrar las condiciones de su salida con sus jefes del grupo Turner. La noticia se conoció mientras el equipo de Tolerancia Cero estaba reunido antes de salir al aire, y así como se decidió que Fernando Paulsen se referiría al tema brevemente, se aleccionó a los cuatro panelistas que otras opiniones sobre la salida de su jefe las debían dejar para después de que él mismo hablara con los miembros del canal, al día siguiente.

Desde el grupo Turner, ayer se emitió un comunicado que destacaba la “excepcional carrera” del ejecutivo. “Jaime es un verdadero pionero de la industria de la televisión chilena y deja un importante legado que se distingue por un firme compromiso con la creatividad y la libertad de expresión”, dijo Juan Carlos Urdaneta, presidente de Turner Latin America. 

Y así, Jaime de Aguirre dejó, por ahora, una impecable carrera televisiva, que comenzó en TVN en 1991, cuando la señal pública se volvía independiente del Estado. 

Los comienzos en TV

Jaime de Aguirre Hoffa (63) partió estudiando Derecho en la Universidad de Chile y militó en el MAPU, pero dejó los estudios tras el Golpe Militar y pasó a dedicarse a la música; eventualmente estudió un diplomado en Sonido en Inglaterra. Durante los 80 formó la productora Filmocentro, que no sólo fue exitosa en la creación de miles de jingles que son parte de la memoria pop del país, sino que también acogió grabaciones de músicos nacionales. De Aguirre fue parte del equipo creativo de la campaña del No, y es el responsable de la melodía de Chile, La alegría ya viene. 

Fue en reuniones con ese equipo que conoció a Jorge Navarrete, futuro hombre al mando de TVN. Navarrete nombró director de programación de la señal a Eugenio Tironi, y cuando este renunció al año, sugirió a De Aguirre. 

“Jaime tiene un gran talento y creatividad”, dice hoy Navarrete, quien pasó a ser presidente del directorio de la señal. “Nos tocó la mejor época para TVN, se salió de la crisis en que habíamos recibido el canal, y fue el momento de crear programas emblemáticos, como El show de los libros o Cine video. Además  a Jaime le tocó una racha muy buena de teleseries, en dupla con Vicente Sabatini”. 

TVN pasó en los 90 de ser un canal del Estado, a, tras un plan de reducción de costos y un aumento de ingresos gracias al éxito de la programación, ser el número uno nacional. A De Aguirre se le achaca el conocer a las audiencias, y saber llevar a la señal a un lugar competitivo. 

Por lo mismo, hubo quienes abiertamente cuestionaron su gestión, como Faride Zerán, quien fue miembro del directorio del canal estatal. “Tuve desencuentros con él por el pragmatismo, la mirada de hacer una diferencia en televisión pública no estaba presente. Planteaba la pelea por el mercado como si fuera una señal más”, dice hoy Zerán. 

El triunfo en CHV

Cuando Jaime de Aguirre llegó a Chilevisión en 2002 a  hacerse cargo la dirección ejecutiva, el canal, entonces parte del grupo Claxson, era coloquialmente apodado como “Chulovisión”. De Aguirre, eventualmente, llevó al canal al número uno de audiencia en 2011, con programas como Primer Plano, el juvenil Yingo, o una pauta editorial de noticias con marcado interés por la crónica roja. Al mismo tiempo, el ejecutivo mantuvo el espacio para programas como Tolerancia cero, o la señal también destacó en la cobertura de los cuarenta años del Golpe Militar con series como Ecos del desierto o Las imágenes prohibidas. Además, ya hace cinco años Chilevisión organiza el Festival de Viña, en lo que fue su paso definitivo para convertirse en un canal “grande”. 

“Él armó este proyecto. Es una gran pérdida para el canal y los que trabajamos en él, porque Jaime fue el gran gestor de lo que hoy se conoce como Chilevisión”, dice Pablo Morales, director de programación y contenidos. 

Ivan Núñez, conductor de Chilevisión Noticias, agrega: “Jaime posee una gran manera de relacionarse con las audiencias y por eso transformó a Chilevisión en el canal grande que es ahora, sólido y con identidad propia. Sabe lo que la gente quiere ver. Además de todo eso, es un director ejecutivo cercano, te lo topabas en el pasillo con ganas de hablarte”. 

En el último año, junto con una crisis general dentro de la televisión chilena, la señal de Turner se ha visto en problemas, desde el atraso del edificio de Machasa y la quiebra de la constructora a cargo, hasta una seguidilla de fracasos en la pantalla, como las producciones dramáticas o el último ciclo de El club de la comedia. Por el momento, su mayor éxito es el área de prensa, ya que el noticiario sigue atrayendo espectadores. En su discurso de despedida, De Aguirre destacó que una de las razones del grupo Turner para despedirlo es encontrar una nueva mirada en la gestión, que esté al día con la situación actual de la TV chilena.

Ahora queda ver qué ocurre con el cargo que deja vacante; por el momento los cuatro directivos, Morales, Zaldívar, Caldichoury y Browne, se repartirán las responsabilidades hasta que se escoja un nuevo jefe. Hay versiones que apuntan a que Turner podría elegir a un ejecutivo extranjero, pero el problema ahí es que, por los lineamientos de la TV establecidos por el CNTV, los directivos de los canales deben ser chilenos. 

Y está el tema de quién seguirá por lealtad al directivo que los convocó hasta el canal, ya que hay varios ejecutivos y rostros que tienen dentro de su contrato poder reevaluar su permanencia si el director ejecutivo se iba. 

“Estamos muy tristes”, dice Felipe Bianchi, periodista y conductor de Tolerancia Cero. “Porque muchos de los que trabajamos en Chilevisión lo hacemos por lo que implica Jaime, las libertades ideológicas que da, su visión. Esto es algo injusto y complejo, porque nos deja el ADN del canal”. 

También hay que ver qué sucede con el futuro de De Aguirre, quien se despidió diciendo que todavía le quedaban años y energía para seguir trabajando.

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