Seguidilla de acusaciones constitucionales desordenan a la oposición

El exministro de Salud, Jaime Mañalich.

Libelo contra exministro de Salud dividió a la centroizquierda y “paralizó” planes DC de acusar al titular de Interior. En el sector sostienen que una posible derrota en estas acciones tensionaría el ambiente ad portas del plebiscito.




Una vez más, la presentación de una acusación constitucional dejó en evidencia la descoordinación de las bancadas de la oposición. Luego de que el fin de semana -y en el último día del plazo- algunos diputados ingresaran un libelo en contra del exministro de Salud Jaime Mañalich, sin contar con las firmas de la DC y el PS, se abrieron diferentes flancos que terminaron por tensionar al sector.

El primer efecto se vio en la Democracia Cristiana, bancada que se había negado en diferentes ocasiones a formar parte del libelo que busca establecer la responsabilidad política del extitular de Salud por su manejo de la pandemia. Tras conocer que los parlamentarios formalizaron el ingreso de la iniciativa, el jefe de bancada de esa colectividad, Daniel Verdessi, se contactó este lunes con su par, Gabriel Ascencio, a quien semanas antes había encomendado la tarea de redactar un texto acusatorio en contra del ministro del Interior, Victor Pérez, por su actuar durante el paro de camioneros.

En esa conversación, el jefe del comité DC le comunicó una decisión que daría a conocer públicamente unas horas más tarde: paralizar los planes de la bancada -que ya contaban con el apoyo de toda la centroizquierda- debido a que tendrían que enfocarse ahora en estudiar el libelo contra Mañalich. Eso, sin contar, además, la otra iniciativa en curso contra la jueza de la Corte de Apelaciones de Valparaíso Silvana Donoso, acción que ya fue aprobada por la Cámara de Diputados -con una división de la centroizquierda en los votos- y será interpuesta en el Senado la próxima semana por el propio Verdessi.

“En relación a la acusación que estaba estudiando el diputado Ascencio sobre los hechos de notable abandono de deberes del ministro del Interior, hemos decidido paralizarla, ya que no podemos estar en dos acusaciones de esa magnitud al mismo tiempo”, sostuvo.

Sus palabras no solo generaron molestia y descoordinación en sectores de la oposición, sino que también en su propio comité. “La opinión del jefe de bancada respecto de suspender eventualmente la acusación contra el ministro del Interior (...) fue a título personal”, aclaró el diputado Iván Flores (DC), quien manifestó su molestia en un chat que comparte con sus camaradas.

“La DC hace rato estaba titubeando con la presentación de la acusación constitucional contra el ministro Víctor Pérez, lamentamos su decisión”, dijo el jefe de bancada del PPD Raúl Soto.

La determinación de los democratacristianos graficó las dudas que hace semanas se venían evaluando en el sector respecto del ingreso del libelo contra Mañalich. Más allá del sustento jurídico de la acción, desde distintos sectores habían advertido que no era el momento para acusarlo, sobre todo en vista de que no se lograron asegurar los apoyos en la Cámara Baja, lo que podría implicar que la centroizquierda se autoinfligiera una nueva derrota.

Esas dudas, de hecho, fueron transmitidas en distintas ocasiones por parte de los parlamentarios de la ex Nueva Mayoría a sus pares de Comunes y Convergencia Social, quienes impulsan el libelo. En ese sentido, les dijeron, por ejemplo, que sería contraproducente que se dividieran y asumieran un fracaso en el Congreso justo cuando quedan solo 40 días para el plebiscito del 25 de octubre y poco más de dos semanas para inscribir las primarias municipales. En este último punto, de hecho, los partidos opositores aún no definen si habrá primarias, pacto por omisión u otra fórmula de unidad.

“No descartamos ninguna acusación, sin embargo, quiero hacer presente que los socialistas tenemos como prioridad única hacer todos los esfuerzos en garantizar la más amplia participación ciudadana en el plebiscito, para así lograr un gran triunfo que aplaste a la derecha”, sostuvo el jefe de bancada del PS, Luis Rocafull.

Soto agregó, a su vez, que “nosotros teníamos serias dudas de la oportunidad de esta acusación constitucional y el riesgo evidente de división opositora previo al plebiscito, sin embargo, una vez presentada esta acusación, nuestra bancada está estudiando el mérito jurídico”.

Pese a la inquietud por el timing, desde la bancada PS sostienen que el libelo terminará contando con el respaldo de la mayoría de sus diputados, debido a que, según explican, no serán ellos quienes “salven” a Mañalich. No obstante, la preocupación de los impulsores de la acción ahora está puesta en la bancada de la DC y los independientes, desde donde ya hay parlamentarios, como Miguel Ángel Calisto, Jorge Sabag y Verdessi, que han planteado sus reparos.

El tema también generó incomodidad en el Senado, corporación que la próxima semana debería revisar el libelo contra la magistrada Donoso. La presidenta de la Cámara Alta, Adriana Muñoz (PPD), señaló que “la acusación constitucional es una facultad muy seria”, a la vez que calificó de “complejo” que se impulsen tres acusaciones “en seguidilla en el marco de un momento complejo del país, en pandemia, pero además de ello de cara a un plebiscito”.

Con todo, la centroizquierda necesita que al menos seis parlamentarios se descuelguen para que la iniciativa no pueda continuar su camino hacia el Senado. Para evitar esto, los diputados firmantes sostendrían este martes una reunión vía telemática con el fin de diseñar la estrategia futura.

El espaldarazo de Paris

Desde el gobierno, en tanto, el actual ministro de Salud, Enrique Paris, le dio un férreo espaldarazo a su antecesor en el cargo. “Quiero hacer una defensa cerrada de lo que hizo Jaime Mañalich (...). El ministro, y se lo digo a todo Chile, hizo una labor encomiable respecto a la pandemia”, indicó.

En ese sentido, el secretario de Estado manifestó que Mañalich “fue un visionario” y que gracias a su gestión “nunca faltó un ventilador, nunca faltó una cama de intensivo”.

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