Confianza del consumidor cae en agosto por primera vez en tres meses por baja en perspectivas a mediano plazo

El Índice de Percepción del Consumidor (Ipeco) de la Universidad del Desarrollo anotó el mes pasado una baja de 5,9 puntos respecto al mes anterior, llegando a 81,6. Esto, porque mientras la visión sobre el futuro pasó desde un nivel “pesimista” a uno “muy pesimista”; la confianza en la actualidad se mantuvo más bien plana, continuando en su mayor nivel desde que empezó la pandemia.


Luego del importante repunte que anotó la confianza de los consumidores en julio, cuando alcanzó su mayor nivel desde antes de la crisis social; en agosto la confianza de los consumidores disminuyó gradualmente, aunque se mantuvo en el terreno “pesimista”.

Así lo muestra el último Índice de Percepción al Consumidor (Ipeco), elaborado por el Centro de Estudios en Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo (UDD), el cual revela que en agosto la confianza de los consumidores marcó una baja de 5,9 puntos respecto al mes anterior, llegando a 81,6 puntos (en índice con base 100 en 2001).

Este es el primer retroceso que registra el Ipeco desde abril de este año, es decir, tras haber subido por tres meses consecutivos. De todas formas, el nivel es el tercero más alto desde la crisis social (solo superado por el de julio y el de febrero de este año).

La disminución de agosto estuvo influida por la visión de la situación futura a mediano plazo, registrado en el índice de expectativas, cuyo indicador bajó 8,1 puntos, hasta 75,8, pasando desde un nivel “pesimista” a uno “muy pesimista”.

En tanto, la confianza en la actualidad (índice coyuntural) se mantuvo más bien plana, ya que subió 0,3 puntos a 98,3, manteniéndose en el terreno “moderadamente pesimista”, y continuando en su mayor nivel desde que empezó la pandemia (marzo 2020).

Las noticias económicas durante el mes de agosto “fueron mayormente positivas para la confianza de los consumidores”, señala el informe. Y recuerda que el Imacec de junio aumentó un 20,1% en doce meses; el IPC de junio aumentó un 0,8%, acumulando un crecimiento de 4,5% en doce meses; mientras que el Índice de Actividad del Comercio (IAC) aumentó un 4,6% en julio, con lo que sumó un aumento de 39,6% en doce meses.

Entre los factores que determinan los ingresos de los hogares, la tasa de desempleo retrocedió a 8,9% en el trimestre terminado en julio, mientras que el índice real de remuneraciones de junio aumentó un 0,2% durante el mes, acumulando un crecimiento de 2,0% en un año.

Por otro lado, el consumo privado aumentó un 31% entre el segundo trimestre de 2020 y 2021; el Producto Interno Bruto aumentó un 18,1% real en doce meses; mientras que la demanda agregada se incrementó en un 31,7% en el mismo periodo.

En todo caso, el informe muestra que en los últimos doce meses la confianza ha aumentado 6,7 puntos. Este incremento ha estado fuertemente influido por el alza de 47,5 puntos que registra en un año la confianza de los consumidores sobre la situación actual, principalmente debido a la mejora en la percepción del desempleo actual. En paralelo, la confianza en el futuro baja 8,2 puntos en igual periodo, principalmente por la caída de la situación económica futura.

El detalle

De acuerdo al informe, la baja en la percepción del futuro se debió principalmente a la disminución que registró la percepción del desempleo futuro, ya que esta variable retrocedió 18,9 puntos hasta los 86,3 puntos; pasando desde el terreno “levemente pesimista” en que se encontraba, al nivel “pesimista”. Esto se explica, dice el documento, “debido a un aumento de las visiones pesimistas y disminuciones de las visiones neutrales y optimistas”.

Pero también empeoró la visión sobre la situación económica futura, que bajó 6,5 puntos a 72,5, pasando desde el nivel “pesimista” a “muy pesimista”. En tanto, la percepción de los ingresos futuros cayó marginalmente, marcando un retroceso de 2,8 puntos hasta los 72,2, aunque se mantuvo en nivel “pesimista”.

Por otro lado, en los estratos socioeconómicos se observaron cambios mixtos. Esto, porque mientras en el estrato ABC1 la confianza disminuyó al nivel “pesimista”, aunque sigue siendo el segmento con el nivel más alto de confianza; en el C2 aumentó, pero se mantuvo terreno “pesimista”. En tanto, en el C3 retrocedió a nivel “pesimista”. Mientras que en el D avanzó, aunque se mantuvo “pesimista”. Por último, en el E aumentó a “moderadamente pesimista”, pero, tal como ha pasado desde abril, este segmento, el de menos recursos económicos, es el con menos confianza de todo el país.

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