Zoom a los 27: las principales causas de la sorpresiva Lista del Pueblo

Algunos se conocieron en las marchas del estallido, otros, desde movimientos como No+AFP o No al TPP y organizaciones territoriales. Tras el acuerdo de noviembre, se organizaron por región, presentaron listas y arrasaron en la elección. Hoy son la tercera fuerza más grande de la convención. ¿Quiénes son estos 27 constituyentes? ¿Cómo piensan y cuáles serán los temas que van a defender? Aquí, un perfil de cada uno de los electos.





La “primera línea” de la lista


Un dinosaurio azul en medio de las manifestaciones de la Quinta Región. Así se hizo conocido el hombre que salió de su disfraz para formar parte de la Convención Constitucional.

Quilpueíno, protector medioambiental y de la lengua indígena tradicional. El personaje, más conocido como “Dino Azulado”, participó de las ollas comunes en su territorio durante el estallido social y la crisis sanitaria como coordinador de la organización Somos el Pueblo Quilpué.

Hoy pretende llevar el humor que lo caracteriza al Palacio Pereira, pero también sus luchas sociales. Propone un Estado descentralizado y participativo, donde se incluya la educación emocional y se garanticen los derechos sociales. Su lema es el mismo que lleva el dinosaurio estampado, “liberen las aguas”.


“Soy una luchadora social proveniente de Maipú, que desde su posición como abogada de derechos humanos se ha dedicado a la defensa de activistas que han sido perseguidos por la represión estatal. Soy sobreviviente del Cuartel Borgoño. También soy dirigenta del Movimiento Internacional de Trabajadores (MIT), en consecuencia, soy revolucionaria y socialista, defensora de las demandas y necesidades de la clase obrera y trabajadora, el pueblo, la juventud precarizada, el pueblo mapuche, las mujeres y la diversidad sexual.

En primer lugar, creo que esta convención no es democrática, voy a luchar para que la convención decida por la libertad inmediata de todos los presos políticos. En segundo lugar, que Piñera, su gobierno y el Parlamento sean destituidos inmediatamente, porque no tienen legitimidad popular para seguir gobernando.

Proponemos que las principales empresas del país -que están en manos de las 10 familias más ricas y algunas transnacionales- sean estatizadas bajo control de la clase trabajadora y que el poder político pase totalmente para los trabajadores organizados.

Hoy en día los políticos de los partidos tradicionales (aquí incluyo al PC y Frente Amplio) han sido partícipes del régimen de los 30 años, han sido quienes engañan al pueblo diciéndoles que en el Congreso se van a cumplir sus necesidades. Por eso no veo ningún tipo de alianza con ellos”.


De todas las figuras emergentes del estallido social, Giovanna Grandón con su disfraz de Pikachu fue, por lejos, una de las más conocidas. Desde la calle y las marchas ayudó a fundar la Lista del Pueblo y quiso postularse como constituyente: “Fue difícil decidirme, porque en este país, donde la clase trabajadora siempre ha sido mirada en menos y ninguneada por las élites, pensé que no tenía la preparación para estar ahí”, cuenta.

Los derechos sociales, dice, serán su norte. Aunque por su experiencia profesional, hay uno que le preocupa en particular: “Como educadora y mamá, elegiría la educación. Necesitamos tener una educación pública inclusiva y de calidad”.

Consultada sobre temáticas del Banco Central y modelo económico en entrevista con Pulso, Grandón es clara en establecer que no quiere amarrarse a ideas preconcebidas, “sino que siempre someter a consideración de la ciudadanía, a través de democracia directa, cuáles son las ideas matrices que quieren que llevemos a la asamblea”.


Como un “ciudadano hospitalario combativo”. Así se define Rodrigo Rojas, un usuario frecuente del sistema de salud que desde hace más de siete años padece leucemia. Desde el 18-O que en medio de su tratamiento oncológico participó de las protestas pacíficas en Plaza Italia, con mascarilla -cuando nadie las ocupaba- y mensajes escritos en su torso desnudo, abogando por un acceso digno y de calidad a la salud. Su participación en la calle lo llevó a ser fundador de la Lista del Pueblo junto a otros protestantes -y ahora constituyentes- como Alejandra Pérez, Giovanna Grandón y el observador de los DD.HH. Manuel Woldarsky. “Este proyecto nació entre humos de lacrimógenas y lluvias de guanaco una tarde después del Acuerdo por la Paz, que es algo que nosotros no pedíamos, pero tampoco nos podíamos restar”, cuenta.

Hoy ya electo, su principal objetivo será ser un articulador de las demandas de quienes lo escogieron, operando en base a lo que salga de los cabildos ciudadanos que van a organizar. Pero como lucha personal, está la salud. Sobre todo, porque cree que el mundo político no ha estado a la altura. “No puedo identificarme con una política que ha maltratado al pueblo. Que, por ejemplo, ha hecho que los pacientes con cáncer tengamos que vender todo lo que tengamos a mano e intentar sobrevivir a base de completadas, donaciones y rifas”.


Desde el 18 de octubre y durante los siguientes viernes de cada semana, Alejandra salió a protestar al centro de Santiago. Con su torso desnudo, mostrando las cicatrices que le dejó el cáncer de mama, escribió consignas en su pecho. Con mensajes en su piel, como “hasta que la dignidad se haga costumbre”, se transformó en un ícono de las manifestaciones y participó en la campaña del Apruebo. Como candidata se negó a pedir dinero: “Campaña a cero financiamiento”, declaró.

Sistema de salud universal, mayores facultades al Parlamento, sistema unicameral y régimen semipresidencial o similar son algunas de las propuestas de Pérez para la nueva Constitución. También, quiere terminar con el Estado subsidiario, para construir un Estado garante de beneficios y derechos sociales. “El Apruebo fue un primer paso, ahora hay que trabajar para que el triunfo y la Constitución sea escrita por el pueblo, desde el pueblo y para el pueblo. Ya no tenemos miedo, vamos por un Chile de mayores oportunidades y menos desigualdades”, dice en su presentación.


“Soy Manuel, soy abogado, soy músico, soy defensor de derechos humanos (DD.HH.). Vivo en un departamento en Santiago Centro frente al cerro Santa Lucía. Estoy casado, soy divulgador jurídico, me dedico a enseñar lo que ocurre o ocurría, antes de este gallinero llamado Convención Constitucional. Trabajo en la Coordinadora de DD.HH. de Providencia, colaboro en la Comisión Chilena de DD.HH. y soy el director jurídico de la biciactivista Ciclo Lumpen y de la Fundación Huentelauquén.

Mi principal meta es que queden consagrados cada uno de los derechos que señalan los tratados internacionales de DD.HH. que tiene Chile.

Fui parte del estallido. Me puse a disposición como abogado. Asumí que el problema más grande iba a estar con las personas privadas de libertad y con los procedimientos. Así que comencé a asistir a detenidas y detenidos. Eso lo complementé con mi trabajo como observador de derechos humanos, que empezó en enero de 2020. Al principio no nos conocíamos, porque yo andaba siempre tapado, luego nos empezamos a reconocer. Ahí empezó todo lo de la Lista del pueblo”.


Una Constitución feminista


Pobladora, activista ambiental, luchadora por los derechos sociales, dirigente y feminista. Así se reconoce la tocopillana, que estudió en Tarapacá y volvió a su pueblo para ser profesora de Historia y Geografía en un colegio municipal. En representación de la Asamblea Popular Tocopilla y de la Unión de Mujeres Kori Tocopilla, propone el fin del modelo neoliberal, para instalar un Estado solidario, participativo, ecofeminista y plurinacional. Para esto, González plantea mecanismos de democracia directa como iniciativas populares de ley y referéndum revocatorios. Además de una mayor autonomía regional. Defiende el medioambiente y la gestión colectiva de los bienes nacionales. También, la idea de destituir al Presidente Sebastián Piñera.

“Quiero que esta nueva carta elemental sea escrita por gente como yo, resiliente, que venció la pobreza económica (...). No quiero que este proceso lo lideren los partidos que nos han mantenido en la vulneración constante de derechos, enriqueciéndose a costa de la precarización de la vida”, declara en su presentación.


Dedicada al derecho de familia y en especial a la defensa de mujeres víctimas de violencia intrafamiliar y también de niños, niñas y adolescentes, Villena tiene un fuerte compromiso con erradicar las formas de violencia. Decidió postular tras defraudarse del sistema judicial, Sename, Sernameg y quienes trabajan en él. “La corrupción, la falta de empatía con las necesidades de las víctimas y el mal acceso a la justicia me tenían muy enojada”, dice.

Dentro de sus principios busca la libertad de cada ser humano, “desde lo más básico que es decidir por nuestros derechos sexuales y reproductivos, matrimonio igualitario, adopción homoparental, Estado solidario y de bienestar, como así también cambiar el sistema económico de Chile”.

Mientras estudiaba, cuenta que tomó clases de mediación, por lo que planea aplicar esos conocimientos al momento de dialogar con personas que piensen distinto a ella. “La gracia de lograr un bienestar social es establecer consensos por ambos lados, siempre y cuando se tenga presente el reconocimiento de los derechos humanos por sobre todas las cosas”. Y en eso, reconoce que hay demandas previas. Una de ellas, la liberación de los presos y presas políticos del estallido.


“Soy mujer, mamá de tres, feminista, profesora de historia, coach y emprendedora. Vivo en Olivar, una localidad rural cerca de Rancagua. Me dedico a acompañar personas a través del coaching, y he hecho clases en colegios de distintos lugares de Chile por más de 10 años.

Mi principal tema a defender será la educación. Esta debe ser gratuita, de calidad, inclusiva y no sexista. Debe ser, además, realizada desde los territorios, a partir de la identidad de los lugares donde se encuentran las comunidades. Hoy la educación se piensa desde Santiago, y se unifica y homogeneiza cuando tenemos realidades muy diversas en nuestro país.

Tampoco tenemos educación sexual, los niños no tienen acceso a la relación con su cuerpo. Además, las niñas y niños tienen las mismas capacidades y deben tener el mismo acceso.

Sobre mi tendencia política, no me siento ni de izquierda ni de derecha. Creo que esa es una lógica de los 80, donde se está pensando en polos opuestos cuando muchas veces nos hemos dado cuenta de que no son tan opuestos”.


“Trabajo en investigación en la Universidad de Magallanes, vivo en Punta Arenas y soy activista ecofeminista, de la Coordinadora Feminista de mi región. También soy artista, violinista y practico danza hace muchos años. Me considero una persona muy diversa.

Desde las organizaciones sociales tenemos un mandato que vamos a defender y que contiene cinco ejes fundamentales: desconcentración del poder, con mayor autonomía a gobiernos locales; transformar el Estado hacia uno social y garante de derechos humanos y sociales; una Constitución con enfoque feminista transversal y con garantías de derechos sexuales reproductivos y no reproductivos; una perspectiva ecológica para abordar la crisis climática a través del reconocimiento de naturaleza y animales como sujetos de derecho, y por último, un Estado plurinacional y cultural para que se salde la deuda histórica que se tiene con los pueblos originarios.

Pero queremos, sobre todo, construir en función de un bien común que sea de interés público y no de privados. Quienes estén en sintonía de construir en función de esos ejes no va a haber ningún problema de tender puentes de diálogo y encuentros para construir esos proyectos”.


Agua para todos (y de todos)


“Me crié en la comuna de Salamanca, en la provincia del Choapa, en la Región de Coquimbo. Soy parte de una familia diaguita, así que me siento muy enraizada a mi lugar, como protectora de la tierra y defensora del agua. De profesión soy profesora de Historia y Ciencias Sociales de la Universidad Pública de Valparaíso.

Mis tres temas fundamentales van a ser: el agua, garantizar ese derecho y que queden establecidas prioridades de uso; en segundo lugar, las artes, la cultura y el patrimonio en la nueva Constitución. Y por último, los pueblos originarios: el patrimonio cultural indígena, la plurinacionalidad, multiculturalidad e interculturalidad.

Soy parte del Movimiento Territorial Constituyente de la Región de Coquimbo. En el país, ninguna tendencia política ha satisfecho las demandas que significa ser parte de una zona de sacrificio.

El diálogo en la convención es parte y esencia de ser políticos, y vamos a tener que resguardar este diálogo pacífico pese a las diferencias. Algunos van a tener que abrir su mente y su corazón y empezar a comprender que el cambio es una demanda transversal del pueblo chileno.


“Partidaria del consenso y el respeto, que sueña con una sociedad justa y equitativa, donde sea posible equilibrar la libertad con la igualdad”, dice Gloria Alvarado, cuya candidatura surgió desde la organización Pichidegua Unidos por el Agua y el Medioambiente. Ha sido secretaria de la Asociación Gremial de Servicios de Agua Potable Agresap VI Región, y fue presidenta de la Federación Nacional de Agua Potable Rural Fenapru Chile. Con ese currículum, su apuesta en la convención ya está definida: “Trabajaré para que el agua sea declarada como un derecho humano, con acceso universal garantizado por el Estado. Que se declare como un bien nacional de uso público, no susceptible de apropiación y que esté libre de contaminación”. Para ella, la nueva Constitución tiene que tener un enfoque ecocéntrico, que garantice el bien común, el equilibrio ecológico y la solidaridad intergeneracional. Si bien no le gusta ninguna corriente política, personajes como Gandhi o Mandela son con los que se identifica. “Ambos fueron grandes luchadores por su pueblo y, sin recurrir a la violencia, lograron grandes cambios en la historia”.


La casa de todos los derecho sociales


Es directora ejecutiva de la ONG Corporación Sempiterno, dedicada a trabajar con personas en situación de calle, y también docente de la Universidad de Concepción, Universidad San Sebastián y Universidad de las Américas. Con más de 30 años de vida profesional, 17 los dedicó a trabajar como enfermera, para después estudiar Derecho y dedicarse 100% a la docencia.

¿Sus principales ejes? La dignidad humana, y con ello, una base sólida de derechos sociales garantizados, como la salud, educación y vivienda.

“Una Carta Fundamental que sirva de base para mejorar la calidad de vida de todos y todas quienes formamos este querido Chile. Un país más feliz, donde la dignidad se exprese en todo su esplendor”, dice en su biografía de la Lista del Pueblo.


Desde hace tiempo que venía participando de movimientos sociales en su zona. Los más relevantes: es parte de la organización ecofeminista “Colectivo Mujeres de Curicó”, estuvo en No+AFP, el Movimiento Asamblea Constituyente, No al TPP, Ríos Libres y Protección de las Semillas.

Su evaluación de los últimos 30 años es que Chile ha demostrado hacia fuera un bienestar disfrazado, una profundización del modelo neoliberal que solo ha agudizado la desigualdad. Por eso, sus ideas van en la línea de abogar por los derechos sociales. “Dentro de estos queremos incorporar dos: vivienda y alimentación. Sobre todo la alimentación es nuestra postura fuerte”.

Frente a la pregunta sobre qué tanta disposición al diálogo hay con las fuerzas políticas alejadas a su pensamiento, Elsa Labraña es clara: “La disposición a dialogar siempre está, a eso vamos a la convención, pero tampoco tenemos una disposición tan abierta a personas que están cerradas. No vamos a dialogar con gente que niega al otro”.


Médica internista del Hospital San José, egresada de la Usach y dirigenta social desde sus tiempos universitarios. Fue presidenta de la Agrupación de Residentes Chile y del Colegio Médico de Santiago. En este último cargo se involucró en el estallido social y los heridos de las manifestaciones, por quienes hoy acusa una masiva violación a los derechos humanos, “que dejó a muchas personas con graves consecuencias en su salud física y mental”, dice. Por esto, formó parte de quienes denunciaron ante tribunales y organizaciones internacionales, además de apoyar a las brigadas de salud.

En la Constitución busca garantizar el derecho a la salud y para esto propone un sistema público de salud financiado por impuestos que garantice acceso y calidad, cuyo pilar sea la atención primaria. También apoya la idea de un Estado plurinacional, descentralizado y solidario formado bajo una democracia participativa directa. Para esto, busca llegar al fin del Estado subsidiario e implementar la provisión estatal de servicios públicos, gratuitos y de calidad, en materias como educación, transporte y pensiones.


La naturaleza como sujeto de derecho


“Soy una humana que aborrece la injusticia y, en consecuencia, me he ido convirtiendo en una activista de derechos humanos y de la naturaleza. Estudié Historia en la Universidad de Chile y desde mi profesión he realizado investigaciones de conflictos socioambientales, así como de rescate del patrimonio cultural de zonas rurales. Tengo la fortuna de vivir en uno de los valles más hermosos y organizados en defensa de la vida: el Valle del Huasco, en un pueblito llamado San Félix, en la comuna de Alto del Carmen. Soy constituyente porque la organización en la que participo, la Asamblea por el Agua Guasco Alto, así me lo pidió. La principal meta es consagrar una Constitución que transforme este país para hacerlo más justo, solidario e inclusivo, donde se proteja la naturaleza y todos los derechos fundamentales para promover la felicidad humana. En primer lugar, que la naturaleza sea declarada sujeto de derecho, lo que implica que los elementos vitales (agua, bosques, glaciares, etc.) queden consagrados como bienes comunes inapropiables, particularmente el agua”.


Mientras estudiaba en el Liceo 7 se involucró en la Revolución Pingüina del 2006. En la universidad, como parte del Centro de Estudiantes de Bachillerato de la Universidad de Chile, participó de la movilización del 2011. Luego, egresó de Derecho en la misma casa de estudios, especializándose en Derecho Ambiental y Animal.

“Dirigente ambiental, animalista y ecofeminista”, así se define la constituyente, y esos tres pilares son los que quiere transmitir en la Constitución. Ha participado en distintas iniciativas medioambientales, llegando a ser vocera del Movimiento por el Agua y los Territorios (MAT).

En la Constitución busca que se garantice el derecho de la naturaleza a la justicia restaurativa y la protección del agua, declarándose un bien común inapropiable. También, defiende eliminar el sistema presidencialista y establecer un Estado plurinacional.


Quilicurano, dirigente ambiental, administrador público y licenciado en Ciencias Políticas de la Universidad de Concepción. Arellano es miembro de la Red Plurinacional de Humedales y de distintas organizaciones de defensoría ambiental. Tiene claras sus tres metas para la Constitución: la consagración de los derechos de la naturaleza, la consagración del agua como derecho humano fundamental y la corrupción como delito, reconocido a nivel constitucional.

Al igual que otros compañeros de su lista, defiende la iniciativa popular legislativa, los referéndums revocatorios y la instalación de plebiscitos para distintas leyes o políticas públicas. Propone un Estado semipresidencial, descentralizado, plurinacional y con un mayor nivel de autonomía a nivel local. “A la hora de hablar de una nueva Constitución es necesario replantearse el concepto de democracia, dejando de entenderla como un acto electoral y pasando a una visión de democracia participativa”, escribe en su presentación.


Con casi 27 mil votos, fue por lejos el candidato más votado de la Lista del Pueblo. El activista medioambiental, guía de trekking y ciclista Francisco Caamaño sabe que habrá que llegar a mínimos comunes con todos en la convención. Lo dijo un día después de su triunfo, en entrevista con La Tercera: “No estoy hablando de que hay que ceder en todo. Pero hay mínimos comunes que se deben establecer, porque deben dar estabilidad en el país”.

Su objetivo dentro de la convención será implementar la participación ciudadana mucho más allá que los plebiscitos. Apuesta por potenciar las organizaciones sociales y sindicatos que canalicen las demandas de la gente.

En el plano de contenidos, aboga por “un real cuidado del medioambiente, un Estado que garantice el derecho humano al agua y que consagre la naturaleza como sujeto de derechos”.

Otras ideas son garantizar derechos humanos fundamentales, descentralización, la regulación del poder, un Estado semi-presidencial y Congreso unicameral.

Aunque si bien está abierto al diálogo, advierte: “No negociaré las demandas de la ciudadanía”.


Su currículum no es acotado: ecologista y activista ambiental, autor del libro El fluir de la Conciencia y exacadémico de la UCH en el área Investigación Operativa. Fue secretario ejecutivo de la visita del Dalai Lama a Chile en 2006, y realizador del primer documental ecológico en Chile El Despertar de la Conciencia (1989).

Amante de la riqueza de las regiones y zonas rurales del país, Fernando Salinas cree que en los últimos 30 años todo el potencial que tienen se ha visto derrochado por el centralismo, y hasta la política se ha transformado en un bien de mercado. Es partidario de una “Constitución Ecosocial, donde, por un lado, la naturaleza sea sujeto de derecho y, por otro lado, el ser humano sea considerado parte integrante de ella y de una sociedad que garantiza derechos”.

Sus conocimientos en materia de medioambiente son amplios, ha participado en varias campañas, especialmente en el Maule Sur -una de esas contra la Termoeléctrica Los Robles, en la costa del Mau -le-. Actualmente es miembro de Codeff (Comité Pro-Defensa de la Flora y Fauna) desde 1993 y de Acción Ciudadana Costa Maule.


Activista socioambiental y oriundo de San Fabián en la Región del Biobío, César Uribe tiene un compromiso fuerte con el medioambiente. En 2013 fundó, junto a un grupo de amigos, Ñuble Libre, un movimiento que abogaba por defender el territorio de amenazas hidroeléctricas, como el proyecto Embalse Punilla.

Con el estallido, sintió que era el momento de llevar esas consignas a la convención y decidió postular. “Necesitamos recuperar el agua y nuestros recursos naturales”, manifiesta en su biografía. Para eso, habrá que cambiar “el modelo capitalista, extractivista y neoliberal, que explota los recursos naturales y hace negocios con las necesidades de la gente, a un modelo económico que no se enfoque en generar dinero para unos pocos, sino lograr bienestar social generalizado para toda la sociedad”, aseguró en entrevista con Pulso.

Desprivatizar el agua, mantener la autonomía del Banco Central y acabar con las AFP para un modelo solidario, tripartito y de reparto son otras de las ideas que, dice, defenderá en la convención.


Porque Santiago no es Chile


“Soy nortino. Abogado y profesor universitario. Resido en la comuna de La Serena. Ejerzo libremente la profesión de abogado en materias civiles y de familia. Soy profesor asistente docente de la Facultad de Derecho y Humanidades de la Universidad Central, Región de Coquimbo.

Si tuviera que priorizar dos temas, sería la autonomía regional o descentralización efectiva (Estado regional) y el Estado Solidario (garante de los derechos sociales).

No tengo un referente histórico político. De ser necesario mencionar uno, diría que Pedro Pablo Muñoz, serenense, pero no por su vínculo en el origen de un partido político tradicional, sino por su lucha incesante por descentralizar el país y por su profunda preocupación y cariño por la Región de Coquimbo. La disposición al diálogo siempre estará de mi parte para llegar a los consensos necesarios, que no afecten los temas prioritarios o intransables para la ciudadanía”.


Desde la comuna de Carahue, en la costa de La Araucanía, Helmuth Martínez decidió ser constituyente porque sentía un vacío de representatividad política en su zona. Se ha desarrollado como abogado tanto en el ámbito público como privado: trabajó como asesor jurídico de la Municipalidad de Puerto Saavedra y también en la Oficina de Protección de los Derechos de la Infancia y Adolescencia de su región.

¿Su principal lucha? Su segundo apellido es Llancapan, toda su familia es de origen mapuche, por lo que abogar por el reconocimiento constitucional de los pueblos originarios será una de sus metas.

Pero eso, dice, debe estar acompañado de una correcta descentralización del país. “Darles más atribuciones, facultades y recursos a las autoridades regionales como también comunales”, explica.

Entre otras ideas, también está el abogar por un sistema económico más equitativo que distribuya de mejor manera la riqueza, y una vejez digna. Se declara cristiano católico, por lo que todo su aporte se hará acorde a sus principios valóricos. Eso incluye proteger la vida del que está por nacer.


“Me presento como una luchadora social, territorial, sumamente sensible ante la injusticia y la desigualdad.

Vivo en la comuna de Castro, en un sector rural llamado Península de Rilán, por lo que una de mis metas para la convención es generar una descentralización real y efectiva que nos permita avanzar en autonomías regionales, políticas, económicas, legislativas y tributarias. Pero, también, la recuperación de los derechos sociales básicos olvidados por la Constitución del 80, y minimizados a lo largo de la historia, como son la educación, la salud y la vivienda digna.

Soy parte de un proceso colectivo que es la Red de Organizaciones Territoriales y Asambleas de Chiloé, donde muchos en este territorio realizamos por más de dos años cabildos y charlas cívicas en materia constituyente. Mi vereda política es esa: la organización social territorial y nuestro sector político es la calle y la gente.

Pero si tuviera que hablar de un referente político internacional, hablaría de Pepe Mujica, de su sencillez, de su vocación y su historia de lucha. Si tuviera que hablar de un referente nacional, hablaría de Patricia Muñoz, la defensora de la Niñez, a quien encuentro una mujer valiente, preparada y justa”.


Más democracia directa


“Soy profesora de Historia y Geografía y vecina de Quilpué. Con una postura crítica ante los partidos políticos, sus cúpulas y las élites, rechazo el centralismo de cualquier tipo, el colonialismo, el patriarcado y el neoliberalismo que han generado una sociedad excluyente y desigual”, declara en su presentación la constituyente.

Una de las banderas principales de Vergara es instaurar una democracia directa, con participación activa de los vecinos, mediante asambleas, cabildos y otras instancias. “Que desborde los límites de la institucionalidad actual”, señala. La docente defiende los espacios de opinión popular durante el proceso constitucional, porque “lo que se pedía en las calles no era una convención constitucional, sino que una asamblea constituyente (plurinacional, anticolonial, antipatriarcal, antineoliberal y soberana)”, dice. En cuanto a la Constitución, menciona la redefinición del Estado, sus roles en la sociedad, la definición de sus poderes y el carácter del Presidente. También defiende la garantización de derechos sociales y una perspectiva de género.


“Soy madre de dos hijas y compañera de Rodrigo. De origen popular, exiliada junto a mi familia, luchadora social y política. Miembro del equipo de la Alcaldía Ciudadana de Valparaíso y de Territorios en Red. Socióloga y Magíster en Ciencias Sociales.

Mi meta principal para la convención es un nuevo modelo de desarrollo basado en una democracia participativa, en un Estado que garantice los derechos sociales y políticos en clave territorial.

Me considero una mujer feminista y de izquierda, sin embargo, soy parte de la búsqueda que las nuevas generaciones han emprendido por encontrar nuevas formas para enfrentar el neoliberalismo. No sirven para ello las viejas recetas (...). Ellas vaciaron de significado concreto al término “izquierdas”. Me identifican las estudiantes secundarias que saltaron el primer torniquete en el Metro, el movimiento estudiantil, el feminista, las luchas de los y las obreras, de los pueblos originarios (...). Las luchas del movimiento anarquista, de las revoluciones latinoamericanas y las experiencias del municipalismo a nivel mundial”.


Desde la Región del Maule, Arauna forma parte del equipo de Derecho Fácil, una plataforma con presencia en redes sociales que trabaja para acercar el derecho a los ciudadanos, entregando información didáctica y explicando en simple temas complejos. Con más de 190 mil seguidores, desde ahí se fue haciendo conocida hasta que logró salir candidata. Su principal meta será defender la democracia directa, y con ello, promover la descentralización. “Conozco de cerca la realidad de las personas de región versus los que viven en la capital. Por lo mismo, dentro de mis motivaciones principales para ser constituyente es poder dirigir la discusión hacia la participación real de todos los agentes sociales y así lograr el fortalecimiento de la autonomía de las regiones”.

Sobre el nuevo modelo de gobierno que propone para la nueva Constitución: “Mantendría que sea una República democrática, pero le quitaría atribuciones al Presidente, ya que actualmente nuestro modelo de gobierno es presidencialista reforzado. Agregaría, además, más modelos de democracia directa”.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.