Bomba contra Hinzpeter: fiscalía alista acusación contra Solar y Caballero en que pediría más de 50 años de cárcel

El 2013 fueron detenidos por colocar un artefacto explosivo en la Basílica Nuestra Señora del Pilar, en Zaragoza, España.

El Ministerio Público cerró esta semana la investigación en contra de los anarquistas Francisco Solar y Mónica Caballero por los delitos de envío y colocación de artefactos explosivos en Huechuraba, Las Condes y Vitacura. Además de acusarlos por homicidio frustrado y daños calificados. Entre esos hechos se encuentra el envío de una bomba -que fue desactivada a tiempo- y que tenía como destinatario al exministro del Interior Rodrigo Hinzpeter.


El 25 de julio de 2019 fue una jornada marcada para la policía y las autoridades. Ese día un artefacto explosivo detonó en la 54º comisaría de Huechuraba. Minutos más tarde, el GOPE de Carabineros lograba interceptar una bomba con dinamita en plenas oficinas de Quiñenco, en Las Condes, la que iba dirigida al exministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter. Estuvo varios minutos en su oficina. Y sólo el que haya demorado en su almuerzo lo salvó de haber abierto el paquete que le habría costado la vida. Tras un año de investigación, la Fiscalía Metropolitana Sur logró identificar a las presuntos responsables de aquel hecho y que no eran desconocidos para el sistema de justicia, ya que en 2010 habían protagonizado el llamado “caso Bombas I”: Francisco Solar y Mónica Caballero. Durante estos días el Ministerio Público cerró la investigación y se alista a presentar una acusación en la que se prevé solicitará más de 50 años de presidio para el antropólogo y más de 20 para su expareja.

Este caso impactó a la opinión pública, sobre todo teniendo en cuenta que el artefacto enviado al exsecretario de Estado tenía la capacidad de volar un piso entero de ese edificio. Lo otro que captó el interés fue que sus protagonistas fueran los mismos que años antes fueron absueltos por hechos similares y que habían retornado hace algunos años luego de ser condenados y expulsados de España luego de instalar y detonar una bomba en la Basílica Nuestra Señora del Pilar en Zaragoza, de ese país.

El 2019 la investigación encabezada por el fiscal regional Sur, Héctor Barros, junto al OS-9 de Carabineros, y el fiscal Claudio Orellana, permitió determinar que Solar y Caballero estaban tras los atentados en Huechuraba y Quiñenco. Un año después fueron detenidos y formalizados por el 11º Juzgado de Garantía de Santiago por los delitos de envío y colocación de artefactos explosivos. También se les atribuyó autoría en los delitos de homicidio frustrado y daños calificados. El antropólogo desde julio del 2020 está en prisión preventiva en la Cárcel de Alta de Seguridad (CAS), mientras que Caballero en la Cárcel de Mujeres de San Miguel.

Por el delito de envío de encomienda explosiva, los investigadores solicitarían una pena que comenzaría en los 15 años y un día en contra de Solar. A lo que sumaría otras penas por más de 20 años por el homicidio frustrado del carabinero que resultó herido al abrir el paquete explosivo. Además de otros 20 años por el mismo delito esta vez en contra del exministro Hinzpeter. De darse este escenario, según algunos de los intervinientes en el caso, los persecutores solicitarían más de 50 años de cárcel para el anarquista.

En el caso de su expareja, por Caballero el Ministerio Público estaría pensando en solicitar más de 20 años de cárcel. Esto, ya que se estudia pedir tres penas diferentes, las que partirían en los 540 días por su colaboración en los hechos, además de una pena de más de 15 años por los homicidios frustrados en los que habría tenido algún grado de participación, tal y como se le ha formalizado ante la justicia.

La confesión de Solar

A fines del año pasado, ocurrió algo poco recurrente en los detenidos anarquistas, Francisco Solar decidió colaborar con la investigación en su contra y declaró ante el fiscal Barros. Aquello quedó consignado en un escrito de 11 páginas, donde el anarquista entregaría los supuestos motivos que lo llevaron a enviar estas bombas y las razones por las que eligió esos blancos.

En esa línea, señaló que el 2018 pensó “en realizar una acción como respuesta, como venganza contra personas ligadas a la represión y al poder empresarial, ambas características las cumplía a cabalidad Rodrigo Hinzpeter, que en el año 2019 era gerente del grupo Quiñenco, cuyo presidente es Andrónico Luksic”.

“Hinzpeter había sido Ministro del Interior del primer gobierno de Piñera, dejando una estela de represión que será difícil de dejar de recordar. Reprimió duramente las movilizaciones sociales y estudiantiles, intentando levantar una ley marcada por prohibiciones de todo tipo, conocido como La Ley Hinzpeter. Como ministro del Interior fue responsable político del asesinato del joven Manuel Gutiérrez, reprimió duramente las movilizaciones sociales de Aysén y de Freirina, militarizó el territorio mapuche, lo que provocó cientos de heridos, muchos de ellos niños e innumerables presos”, agregó.

Respecto a la planificación del ataque en contra del exministro, Solar aseguró que fue “al edificio Itaú a ver su flujo de gente, la gente que entraba, que salía; intenté ingresar al piso 14, donde estaban las oficinas del Grupo Quiñenco y no pude por los férreos controles existentes en la entrada (…) por lo que pensé que lo mejor sería enviar una encomienda explosiva dirigida a la oficina de Rodrigo Hinzpeter, para asegurarme que él fuera quien abriera el paquete”. Dicho paquete contendría medio kilo de dinamita, la que de explotar habría provocado una gran destrucción en esas oficinas del sector oriente.

Pero no sólo para ese ataque tuvo palabras, finalmente Solar explicó las motivaciones tras el ataque en contra de la 54º comisaría de Huechuraba. “Mi idea fue atacarlos como institución, por lo que representan, por su historia de sangre, tortura y muerte. Decidí atacar la 54 comisaría de Huechuraba como un gesto de venganza por el asesinato de la compañera Claudia López en septiembre de 1998″, señaló respecto al ataque en contra de Carabineros.

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El hallazgo se produjo en el Lago Tagua Tagua, sector por el cual los Gomphotheres, parientes extintos del elefante moderno, que vagaban hace miles de años.