La íntima despedida del comandante en jefe del Ejército a coronel (R) que falleció de Covid en Punta Peuco

ricardo martínez

El general Ricardo Martínez asistió al velatorio de Marco Antonio Bustos Carrasco (61) -quien estuvo en el penal Punta Peuco hasta el 23 de agosto-, procesado por formar parte de un grupo conformado por funcionarios de la Central Nacional de Inteligencia (CNI), del Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE) y del Comando de Aviación del Ejército, quienes participaron del secuestro de cinco integrantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, en septiembre de 1987. El jefe de la institución castrense fue su compañero de curso en la Escuela Militar.




Fue una visita que sorprendió a más de uno de los presentes. Al mediodía del lunes, el comandante en jefe del Ejército, general Ricardo Martínez Menanteau, llegó hasta la capilla de la Academia de Guerra, ubicada en la comuna de La Reina, para participar del velatorio de uno de sus compañeros de generación, el coronel (R) Marco Antonio Bustos Carrasco (61), quien falleció de Covid y que estaba preso en Punta Peuco por crímenes de lesa humanidad.

Su presencia generó dos impresiones ante quienes llegaron para despedir a Bustos: gratitud por parte de la familia e incomodidad entre quienes le critican el hecho de no tener una postura pública activa contra las condenas a oficiales en retiro en casos de violaciones a los derechos humanos (DD.HH) durante la dictadura de Augusto Pinochet.

¿Quién era el coronel (R) Bustos? En 2008 fue procesado por el entonces ministro en visita Mario Carroza por formar parte de un grupo conformado por funcionarios de la Central Nacional de Inteligencia (CNI), del Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE) y del Comando de Aviación del Ejército, quienes participaron del secuestro y desaparición de cinco integrantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), en septiembre de 1987.

Según el expediente judicial, Julián Peña Maltés, Alejandro Pinochet Arenas, Manuel Sepúlveda Sánchez, Gonzalo Fuenzalida Navarrete y Julio Muñoz Otárola fueron secuestrados entre el 9 y 10 de septiembre de 1987, como posibles rehenes de canje por el coronel Carlos Carreño Barrera, quien fue secuestrado el 1 de septiembre por el FPMR.

Finalmente, en marzo de 2017, la justicia condenó al coronel (R) Bustos a cinco años de presidio en el penal Punta Peuco, en su calidad de cómplice del delito de secuestro. Sin embargo, el 23 de agosto de este año, el exoficial obtuvo una rebaja de ocho meses en su sentencia, justo en medio de un peligroso brote de Covid-19 en el penal.

Tras haber sido contacto estrecho de uno de los 80 internos contagiados en ese recinto penitenciario (cifra oficial hasta el 8 de septiembre), Bustos recayó en una residencia sanitaria, pero tras detectarse un problema vascular debió ser internado en el Hospital Militar, lugar donde falleció el sábado.

La noticia circuló por varios grupos que reúnen a militares en retiro y activos. ”El CRL. Marcos Bustos C. se contagió de Covid-19 en Punta Peuco. Esa situación causó el accidente vascular que le quitó la vida. Pedimos que se tomen urgentes y drásticas medidas de salud que eviten nuevas víctimas, entre los muchos contagiados”, se leía en la cuenta de Twitter que agrupa al Centro de Generales del Ejército.

Visita previa y de civil

En los círculos uniformados señalan que todos quienes son compañeros de generación tienen un vínculo especial. Que, a pesar de que Martínez no haya sido amigo del coronel (R) Bustos, sí le tenía cariño y aprecio, a pesar de su situación judicial.

Por lo mismo, explican fuentes de Defensa, Martínez no fue solo el lunes a despedir a su camarada, sino que también el domingo, junto a su esposa, y en calidad de “civil”, dado que no llevaba puesto su uniforme de comandante en jefe del Ejército.

Desde los núcleos más duros de los militares en retiro señalaron que Martínez nunca los ha respaldado, por lo mismo, más de alguno quiso increparlo durante la actividad, situación que nunca se concretó. Uno de los representantes de los internos de Punta Peuco, el abogado Raúl Meza, señaló que “lamentamos profundamente la indolencia y deshumanización que ha demostrado el comandante en jefe del Ejército, Martínez Menanteau, con sus camaradas de armas que están cumpliendo condena en el penal de Punta Peuco, dejándolos en el más absoluto abandono frente al brote de contagio de Covid-19″.

Quienes estuvieron en el lugar señalaron que la máxima autoridad castrense siempre se sintió bien recibido por la familia y los presentes en la ceremonia. Incluso, agregaron las mismas fuentes, Martínez cargó el ataúd del fallecido al momento de salir de la capilla.

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