España: médicos jubilados piden volver a ejercer

Personal médico aplaude en apoyo a funcionarios que tratan casos de Covid-19 en Barcelona. Foto: AP

Las contrataciones de personal médico en retiro son escasas a pesar de la necesidad urgente de más profesionales. Hasta ahora, más de 19.400 médicos, enfermeras y asistentes se han contagiado con coronavirus.




El colapso del sistema sanitario ha llevado al gobierno español a tomar medidas extraordinarias para luchar contra la pandemia del coronavirus que tiene al país con más de 15 mil muertos y más de 153 mil casos. El ministro de Salud, Salvador Illa, anunció el 19 de marzo que incrementarán las contrataciones y darán vía libre a la reincorporación de médicos jubilados, estudiantes de último año y licenciados sin plaza, ante la falta de personal sanitario para hacer frente a la crisis.

Sin embargo, estas incorporaciones están siendo muy bajas y algunas Comunidades Autónomas aseguran que no los necesitan, algo sorprendente teniendo en cuenta que faltaba personal antes de la llegada de la pandemia, debido a los recortes en Sanidad, y que 19.400 profesionales de la salud están infectados por coronavirus, de los que el 85% se están recuperando en sus casas.

Los sistemas de salud apenas se han apoyado en los jubilados, muchos de ellos con una amplia trayectoria profesional, que han ofrecido sus servicios de forma voluntaria. Como dice la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, el problema es básicamente la “incompetencia de las Administraciones”.

Indican que en el caso de la Comunidad de Madrid, una de las que más afectadas, “no se está respondiendo a las peticiones porque no quieren gastar dinero”, ya para los jubilados es un trabajo remunerado, compatible con la pensión. “En Madrid no ha habido contrataciones, en otras comunidades muy pocas. Se gastaron el dinero en hoteles (para alojar pacientes) y ya no tienen para sanitarios”, según explica la Federación.

El Ministerio de Sanidad no dispone de la cifra estatal de los jubilados que han vuelto a ejercer los últimos días. Tampoco cuenta con este cómputo la Confederación Estatal de Sindicatos de Médicos, organización sindical que recuerda que estos profesionales “deben haberse jubilado en los últimos dos años y son personal de riesgo, por lo que no pueden estar en primera línea tratando pacientes y siempre deben ejercer con carácter voluntario”.

No obstante, por ejemplo, Manuel Galiñanes, de 67 años cumple todos los requisitos: se jubiló hace dos años tras ejercer una vida de cirujano cardíaco, está en plena forma y encantado de ayudar. “Me he ofrecido para hacer todo tipo de trabajo, asistencial u organizativo, tanto en el hospital donde trabajaba, como al Colegio de Médicos. Todavía no me han llamado, estoy a la espera”, dice.

La solicitud de Joan Tort, de 62 años, se ha recogido: él ha vuelto a ejercer en el hospital de Terrassa de Barcelona, donde trabajaba hace seis meses al cuidado de enfermos de tuberculosis. “Pedí mi reincorporación al Jefe de Servicio de Medicina porque me sentía incómodo al ver en las noticias las cifras de enfermos que crecen cada día. Quería aportar algo”, dice.

Como explica Tot, la situación en España es extrema. Todos los centros de salud, sin excepción, han tenido que reorganizarse, cancelando visitas no urgentes, debido a la emergencia del Covid-19. Los especialistas en medicina interna y subespecialidad infecciosa, son quienes llevan el grueso de los pacientes de coronavirus, pero todo el personal sanitario, de cualquier especialidad, está volcado en la lucha contra el virus.

Por este motivo, Tort fue contratado para ayudar con las tareas administrativas. El profesional trabaja desde casa, en contacto con los familiares de las víctimas del coronavirus que están ingresadas en el hospital. También ha retomado algunas de sus antiguas funciones, haciendo seguimiento a los pacientes de tuberculosis.

Tal como él dice, los enfermos que presentan otras patologías no se pueden dejar de lado. “Si no controlamos los nuevos casos de tuberculosis, por ejemplo, y no hacemos seguimiento de los pacientes, también pueden suponer un riesgo para los familiares o las personas que estén en contacto con ellos ahora que estamos en cuarentena. Su contagio no es tan alto, pero hay que aislarlos”, apunta el profesional.

La medida de contratar personal jubilado se hizo pública el mismo día que se produjo la primera muerte de una enfermera de 52 años del País Vasco que llevaba seis días ingresada en un hospital. Los últimos días han muerto otros tres médicos de familia que pasaban consulta en Salamanca, Córdoba y Cuenca. Cada Comunidad Autónoma es la encargada de valorar la posibilidad de incorporar a personal jubilado para ejercer y de ser así, podrá ser tanto a jornada completa como a tiempo parcial.

Galiñanes no entiende por qué no lo han llamado, porque incluso se ha ofrecido a ejercer sin remuneración. “Me repulsa la idea de que, si aún no me han contactado, haya podido ser por una razón política”, comenta.

Para el profesional, el gobierno no lo está haciendo nada bien. “Están reaccionando tarde y algunas de sus decisiones no parecen haber estado fundamentadas en datos científicos o médicos. Desde mi punto de vista, se tendrían que haber hecho más tests de diagnóstico para localizar puntos de infección y evitar la propagación. Hubiera sido más barato que encerrar el país económicamente, aunque, llegados a este punto, las medias tomadas de aislamiento y la suspensión de servicios no esenciales, son las adecuadas”, explica.

La pandemia se está tratando más a nivel hospitalario cuando es la Asistencia Primaria la que debería llevar el peso, crítica Galiñanes: “Se están desmantelando algunos centros de Asistencia Primaria y trasladando al personal a otros lugares. Pero son ellos los que pueden controlar mejor a los pacientes ingresados y trasladar a los que necesitan más cuidado a centros hospitalarios”.

El médico dice que otra medida importante que se ha de contemplar en estos momentos “es la utilización de tests serológicos, cuando éstos estén listos, para identificar a las personas que ya estén inmunizadas contra el coronavirus, lo que podría permitirles reiniciar sus trabajos”. Para él, ésta es una decisión de gran trascendencia social y económica.

Comenta