Impasse con May tensiona la visita de Trump a Reino Unido

El Presidente Trump y la Reina Isabel II inspeccionan las Guardias Coldstream, ayer en el Palacio de Windsor.

Tras criticar a la premier británica en una entrevista, el presidente de EE.UU. tuvo que salir a pedir disculpas y dar señales de distensión. Luego tomó té con la Reina.


Tal como se anunció, unas 250 mil personas, entre las que se encontraban principalmente mujeres portando ollas y carteles y también el líder laborista Jeremy Corbyn, se tomaron las calles del centro de Londres para protestar contra la visita del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Según la policía, la Plaza Trafalgar estaba a su máxima capacidad y una situación similar ocurrió en las cercanas Oxford Street y Regent Street. Al tiempo que el muñeco gigante con la cara de Trump rondaba cerca del Parlamento.

Los ánimos estaban enardecidos no solo en las calles, sino que también en el gobierno británico, que tuvo que hacer frente a una crisis luego que se divulgara el jueves una entrevista en el tabloide The Sun en la que Trump criticaba a la primera ministra, Theresa May, por ignorar su consejo y optar por una salida blanda de la Unión Europea, en lugar de tener una estrategia dura. También le advertía que cualquier intento de mantener lazos cercanos con el bloque comunitario haría muy improbable que se firmara el lucrativo acuerdo comercial con Estados Unidos.

No contento con esas declaraciones, Trump dijo que el excanciller británico Boris Johnson -que renunció el lunes en medio de desacuerdos con May por el Brexit- sería “un gran primer ministro”. “Creo que tiene lo que se necesita”, añadió.

Ante esto, el mandatario se tuvo que retractar y hoy le pidió disculpas a May. Incluso se excusó diciendo que había dicho “muchas cosas buenas” sobre May que no fueron incluidas en los titulares del tabloide y la primera ministra le restó importancia al asunto asegurando que “es solo la prensa”. Es más, Trump llegó a decir que todo era un ejemplo de “noticia falsa”.

En medio de este impasse, Trump y May se reunieron en la mañana en Chequers, la residencia de campo de los dirigentes británicos, donde acercaron sus posturas en una conferencia de prensa que ofrecieron al final del encuentro, donde incluso se tomaron de la mano. Allí, el Presidente no escatimó en elogios hacia May, al señalar que era una “mujer increíble”, una “negociadora fuerte” que estaba haciendo un “trabajo fantástico”. Sobre la relación bilateral, Trump dijo que “es especial en su mayor grado”. Y remató sus declaraciones señalando que podría haber un “gran” acuerdo comercial entre los dos países.

May, por su parte, anunció que ambos países buscarán un “ambicioso acuerdo de libre comercio” tras el Brexit, que se concretará en marzo de 2019.

Según el diario The New York Times, “la entrevista pisoteó el protocolo al intervenir directamente en el tema doméstico más sensible que hace frente May y en un momento en el que hay especulación sobre un desafío a su liderazgo, después de su plan sobre el Brexit”, el cual provocó la dimisión de miembros de su gabinete y otros funcionarios.

La primera visita oficial de Trump a Reino Unido se produjo en medio de una cumbre de la OTAN en Bruselas y de cara al encuentro que Trump tendrá con su homólogo ruso, Vladimir Putin, el lunes en Helsinki. Una reunión de la que, según manifestó hoy, “pueden salir cosas sorprendentes”.

Tras su encuentro con May, el mandatario fue hasta el palacio Windsor para tomar té con la Reina Isabel II, que se ha reunido con 11 de los 12 Presidentes que ha tenido Estados Unidos desde que ella llegó al trono en 1953. Luego tomó el helicóptero presidencial que lo llevó hasta Turnberry su resort de golf en Escocia.

En una columna, el editor de política de The Guardian, Patrick Wintour, señaló que recién cuando Trump se retractó de sus “incendiarias declaraciones” sobre el Brexit, los funcionarios británicos se tranquilizaron. Y es más, se mostraron satisfechos ante el hecho de que Trump pudo ser apaciguado. Pero no se sabe si Trump pueda arremeter cuando se reúna con Putin. “Está claro que la inclinación de Trump es hacia aquellos que quieren romper la Unión Europea. Pero si Trump da un paso más para debilitar el bloque como institución la reunión con Putin es crucial”, añadió.

Una relación especial con Rupert Murdoch

Donald Trump y el magnate de los medios Rupert Murdoch se conocen desde los 70. Según el diario The Independent, fue el australiano, a través de su tabloide New York Post, quien convirtió al mandatario en la figura que es en la actualidad. “Pasó de ser un empresario inmobiliario local a una estrella de las páginas rosa en los 80”, cuando se divorció de Ivana Trump, señala el periódico.

Murdoch, que según la prensa británica habla con Trump semanalmente, lidera el conglomerado Sky Corp., que entre otros tiene al tabloide The Sun, el diario The Times y el canal estadounidense Fox, los pocos medios a los que el Presidente ha dado entrevistas. En una columna de The Guardian se señala que la entrevista a The Sun se logró por gestiones de Murdoch. Es más, en una entrevista que Trump dio a The Times el año pasado, Murdoch estuvo presente.

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