Un “18” en creol, con sabor a plátano frito y a ritmo kompa

Miles de haitianos celebraron el “18” en el Teatro Caupolicán.

La comunidad haitiana está celebrando las Fiestas Patrias con distintas actividades. Algunos eventos buscan mezclar la cultura local con las tradiciones caribeñas. Otro grupo fue más allá y decidió “importar” lo más típico de la isla hasta Chile. Así fue como trajo DJ, comida y cervezas desde Haití para convertir el Teatro Caupolicán, como una lejana extensión de la isla, en su nuevo hogar.


Algunos cambiaron el “kompa” por la cueca y la soup joumou (o sopa de zapallo) de los 1 de enero por empanadas y asado. Otros buscan recordar la alegría y el sabor típico de su natal Haití durante estas celebraciones. El hecho es que los más de 100 mil residentes de la comunidad haitiana en Chile han sido parte de una u otra forma de estas Fiestas Patrias locales y se han preparado para ello.

Mientras los niños se han robado las miradas en redes sociales con llamativos trajes de huaso y bailando cueca, los adultos han tomado precauciones para que nada empañe estos días de festejo. En la página de Facebook Comunidad haitiana en Chile, por ejemplo, han publicado distintas notas de prensa para saber cómo colocar de manera correcta la bandera nacional. Esto, porque nadie quiere arriesgarse a una de las multas de hasta $ 230 mil que se podrían cursar si el emblema está mal izado.

Richard Joseph, el “haitiano héroe” que saltó a la fama luego de rescatar a una mujer que cayó de un edificio en Independencia, cuenta que en la isla caribeña celebran a la patria por partida triple. El 1 de enero, por el día de su independencia; el 18 de mayo, por el nacimiento de su bandera, y el 11 de noviembre, fecha en que dieron la última gran batalla por su liberación.

Sin embargo, en términos generales, dice que las tradiciones de ambos países no son muy distintas: “Celebramos con el mismo o, incluso, con más fervor que lo hacen ustedes aquí en Chile”.

La familia se reúne, las banderas de izan en cada esquina y se escucha música folclórica y el infaltable kompa, un estilo musical típico de la isla caribeña, que se caracteriza por sus raíces africanas y ritmo melódico, además de contener tintes similares a los del reggae y el merengue dominicano, aunque más lento y cadencioso.

Claro que a la cueca tampoco le cierran las puertas. Solo hace un par de días causó furor en las redes sociales el video de un niño haitiano que ganó el primer lugar en un concurso de cueca en una escuela de Estación Central.

Lo que sí cambia bastante es el menú: en Haití, los platos de arroz con porotos, plátano frito y carne se apoderan de las cocinas durante sus fiestas patrias. Mientras que en Chile las empanadas de pino y el choripán son los reyes de las fondas.

Integración

Según cuentan miembros de la propia colonia haitiana, en años anteriores, mientras todo el país se paralizaba por los feriados del 18 y 19 de septiembre, ellos se sentían algo excluidos de la celebración. Es por eso que para esta oportunidad decidieron que también se unirán al festejo, pero a su modo.

Para ello organizaron un evento masivo en el Teatro Caupolicán. Hasta ahí llegaron dos DJ invitados directamente desde Haití, uno de ellos es Tony Mix, un personaje muy reconocido en redes sociales. A ellos se sumó la participación de dos grupos de haitianos residentes en Chile que bailaron al ritmo del kompa.

En cuanto a la comida, la oferta fue variada. A falta de empanadas, en sus stands reinó el plátano con pollo frito y las cervezas, ron e incluso bebidas energéticas hechas en Haití. Eso, además de varios tragos nacionales y el infaltable asado, aunque con un toque típico de la isla: el plátano verde.

Tesly Jeune, uno de los organizadores del evento, confirma el motivo por el cual nació la iniciativa: “En esta fecha los haitianos nunca teníamos dónde ir, entonces quisimos aprovechar que todos los chilenos estarán celebrando para hacerlo nosotros también”.

Deja en claro que si bien la celebración se da en medio de las Fiestas Patrias de Chile, “no se trató de una fonda. Hubo DJ y varios tipos de música, la que está de moda y también algunas cuecas”.

Redes de apoyo

Desde que comenzó el masivo ingreso de haitianos hacia Chile fueron surgiendo varias redes de apoyo que colaboran para acelerar su proceso de integración, como iglesias, fundaciones sin fines de lucro y organizaciones no gubernamentales.

En 2017, la fonda Haití Kitikiti, organizada por la Fundación Fré, dejó llamativas postales. Para este año su encargada de comunicaciones, Natalia Álvarez, cuenta que han estado practicando bailes y el himno nacional chileno.

“Muchos decían el año pasado que les gustaba su himno y los bailes típicos de su país, entonces decidimos que ensayaríamos ambas cosas. Les damos su espacio, porque si bien son las Fiestas Patrias chilenas, ellos también tienen derecho a celebrar porque esta es su casa”, sostuvo Álvarez.

Además, aseguró que las costumbres locales que más le gustaron al grupo de casi 100 haitianos con el que trabajan es el baile Rapa Nui. “Nosotros hacemos constantemente talleres en donde revisamos bailes típicos y el de Isla de Pascua les encantó, porque nos comentaban que con ese ritmo se sienten más identificados”, contó.

En esta oportunidad, la fundación Urgencia País también realizó una pequeña fonda llamada “Chiletianos”, que se montó gracias a donaciones realizadas por terceros. En la instancia se incluyeron juegos típicos chilenos, como tirar la cuerda, saltar en saco, el trompo y el emboque.

En tanto, en la Escuela Rafael Valentín, ubicada en Recoleta, también hubo una celebración multicultural que, tal como decían sus afiches promocionales escritos en español y creolé, tuvo una “fusión de haitianos celebrando con chilenos”.


Venezuela: La arepa reemplaza a la marraqueta

En algunos venezolanos el fervor con el que se celebra el 18 de septiembre en Chile causó impacto, pues aseguran que en su país el día de la independencia no tiene tanta importancia, es como un santo religioso u otras fechas. “Nosotros celebramos este día en silencio, el país como que se detiene”, cuenta la venezolana Ana Cristina Noriega, quien llegó a territorio nacional hace poco más de dos años.

Sin embargo, después del impacto, vino el entusiasmo, y ahora Noriega es una de las organizadoras de la segunda versión de la “Fonda Multicultural” que se realizó este año en Providencia. Noriega cuenta que en la instancia tiene música y bailes típicos de ambas naciones, pero que la mayor variación está en la oferta gastronómica, en la que se reemplaza la típica marraqueta crujiente que acompaña al choripán por una de sus tradicionales arepas, y la ensalada de papas con mayonesa leva manzanas verdes. Además, el terremoto tendrá competencia: el famoso “ponche crema”, que mezcla leche entera, leche condensada y ron.



Colombia: Celebración en el corazón de las fondas

Para los colombianos celebrar el día de su independencia tampoco es una cosa que les quita el sueño. En su caso, también sostienen que hay días más importantes, como la Navidad, fecha en que el país se llena de luces de colores, o de flores, en el caso de Medellín.

Sin embargo, ya estando en Chile no han hecho más que sumarse a la celebración de Fiestas Patrias, y lejos de buscar un lugar para festejar solo entre compatriotas, muchos de los cafeteros decidieron instalar sus propias fondas “chilombianas” nada más y nada menos que en el corazón de las fiestas dieciocheras: el Parque O’Higgins. Allí, por ejemplo, la fonda “Juan y mi Apa” ofrece terremotos y choripán, pero también preparaciones típicas del país cafetero, como la lechona (cerdo relleno con arvejas y con una manzana en el hocico) y chuzos (una variación del anticucho chileno). En tanto, para bailar, hay una gran mezcla de cueca, vallenatos y cumbia colombiana.



Ecuador: Empanadas de entrada y fritadas de fondo

“En un hogar ecuatoriano podrás encontrar que para estas Fiestas Patrias servirán chicha y una empanada de aperitivo y una fritada de plato de fondo”, explica el ecuatoriano Luis Tapia, que reside hace 27 años en Chile. En su país se repite el mismo fenómeno: cada ciudad celebra su independencia en fechas diferentes. Sin embargo, la comida, la música y los juegos típicos, como la rayuela, el palo ensebado y las canicas no faltan en ninguno de los festejos, como tampoco los desfiles de las escuelas militares del país.

El menú está encabezado por el típico ceviche de camarón, los plátanos verdes y los bollos de pescado, que venden los stands ecuatorianos en la “Fonda Multicultural” de Providencia. Según cuenta Tapia, se han tenido que ir adaptando a la oferta chilena: “Nuestra gastronomía tiene muchos condimentos, por ende, si falta alguno de ellos hemos tenido que aprender a reemplazarlos o suprimirlos”. Un ejemplo es cambiar el mortiño por arándanos y los granos de mote ecuatoriano que se utilizan en la “chuchocada” (similar al charquicán) por el motemei chileno.


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