A mil por hora: Fitam cumple 10 años y recorre Chile con nueve obras

La Fundación Internacional Teatro a Mil llevará montajes gratis a 16 ciudades.




Fue el 5 de enero de 2004, durante el mandato de Ricardo Lagos, cuando la Fundación Teatro a Mil fue reconocida como una institución sin fines de lucro por decreto supremo. "Aunque llevábamos varios más -11 más, para ser precisos- con el festival", aclara de inmediato Carmen Romero en las oficinas de Fitam, en Providencia. "Partimos siendo muy pocos, trabajando en mi casa y sacando plata de nuestros bolsillos", dice su actual directora ejecutiva.

Hoy, 10 años después, con 25 personas en su cuerpo estable, 21 versiones del festival con casi 9 millones de espectadores y varias obras internacionales confirmadas para sus versiones de 2015 y 2016, la fundación pretende profundizar en la senda que la consagró como una de las experiencias escénicas más innovadoras de Sudamérica. "Nos invitan de distintos países a conversar sobre Santiago a Mil, pues a pesar del tiempo, nuestra misión sigue siendo la misma: recuperar el espacio público para los ciudadanos, mejorar el acceso, fortalecer las artes escénicas nacionales y visibilizarlas en Chile y el extranjero", afirma.

En estos años, dice, "se ha avanzado mucho en materia cultural, sobre todo en esta administración", pero observa que aún no se reconoce "a los artistas como trabajadores y embajadores de nuestra cultura".

En eso, advierte, aún falta por hacer. "No sé cuándo las ciudades dejaron de concebirse a la antigua, con hospitales, escuelas y teatros. Pasó mucho tiempo antes de que el Estado impulsara la gestación del GAM como un lugar de encuentro ciudadano. Santiago tiene siete millones de habitantes y existen pocos teatros municipales que estén en pleno funcionamiento, la mayoría son proyectos autofinanciados. Montevideo, en cambio, con tan solo un millón, tiene tres grandes y modernos edificios. Es como si se hubiesen olvidado de que el teatro plantea preguntas que a veces ni la política responde", opina.

Han sido 20 vertiginosos años a cargo del festival. Solo en 2013 vio más de 200 obras alrededor del mundo. Una de las últimas fue Dementia, en Holanda, dirigida por el búlgaro Kornél Mundruczó. "No puedo adelantar nada de la programación aún, pues faltan cosas por zanjar. El 22 de octubre anunciaremos la oferta para enero de 2015", cuenta, mientras revisa papeles sueltos sobre su escritorio. Romero no para.

"Del 27 de septiembre al 25 de noviembre, haremos una gira gratuita por seis regiones del país", cuenta. Será La grabación -de Rafael Gumucio, dirigida por Alvaro Viguera- el primero de los nueve reestrenos que girarán por ciudades como Osorno, Castro, Ancud, Valdivia, Temuco, Angol, Rengo, San Fernando y Casablanca, donde Delfina Guzmán y Elisa Zulueta abrirán la muestra en el Teatro Municipal. El resto de las obras incluye a El hombre venido de ninguna parte, Afrochileno, El Capote, Gladys, Sobre la cuerda floja, Otelo, Maleza y Escuela. "Queríamos ayudar a descentralizar el teatro, pues varios de nosotros provenimos de regiones. Regresar así, con obras actuales y de calidad, siempre es bueno, pues el arte debe estar presente en sus vidas. Esto es lo menos que podemos hacer por ellos", resume.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.