No contempla a menores de edad y excluye la causal de dolencias psíquicas: Cámara de Diputados despacha al Senado proyecto de muerte digna

Después de 7 años de tramitación en el Congreso, la iniciativa fue finalmente votada este martes en particular en la sala. La mayoría de sus artículos fueron aprobados con apoyos de Chile Vamos, pese a que el gobierno llamó a "rechazar" el proyecto. Los diputados resolvieron que se deberá incluir una norma expresa de retractación de la solicitud, en caso de que un paciente cambie de parecer, lo que puede ocurrir hasta “último minuto” y puede ser expresado incluso de manera kinésica o gesticular. Los médicos podrán invocar objeción de conciencia, pero se rechazó la “objeción de conciencia institucional”.




Tras siete años de tramitación en el Congreso, este martes la sala de la Cámara de Diputados despachó al Senado el proyecto de muerte digna y cuidados paliativos que busca regular “la asistencia médica para morir” en casos de personas que padezcan enfermedades “incurables, irreversibles y progresivas”, sin posibilidad de respuesta a los tratamientos curativos, y con un pronóstico de vida reservado.

Durante esta jornada se realizó la votación en particular de la iniciativa, la que en un principio estaba programada para el pasado jueves 15 de abril, pero que fue aplazada para hoy luego de que ese día los comités parlamentarios acordaran que en esa sesión se discutiría hasta total despacho el tercer retiro del 10% de los fondos de AFP.

La iniciativa, que en su idea general y en varios de sus artículos contó con el apoyo de diputados de Chile Vamos, específicamente de Evópoli y Renovación Nacional (RN), no es respaldada por el Ejecutivo. Así lo manifestó en la sesión pasada el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Juan José Ossa, quien sostuvo que “el gobierno ha pedido que el proyecto sea rechazado”.

Durante la votación, la activista de DD.HH., Cecilia Heyder -quien libra una batalla judicial para acceder a una muerte asistida- abogó por la aprobación de la iniciativa a través de su cuenta de Twitter. “De eso se trata el amor por la vida, de estar en paz y de tener libertad para tomar tus propias decisiones, sobre todo de tu cuerpo, porque una vida sin libertad no es vida. Ley de eutanasia”, escribió.

Detalles del proyecto

El proyecto -que fue ingresado al Congreso en 2014- regula la asistencia médica para morir, concepto que comprende dos formas de aplicación. Una de ellas a través de la “eutanasia” o administración realizada por un profesional de la salud, siempre indicada por orden y supervisión médica, de una sustancia a una persona que lo haya requerido y que cause su muerte.

La otra, contempla el “suicidio médicamente asistido” o la prescripción y dispensación por parte de un médico de una sustancia a un paciente que lo haya requerido, de manera que éste se la pueda auto administrar causando su propia muerte; siempre bajo supervisión médica.

La asistencia médica para morir sólo puede ser solicitada por personas mayores de edad -con una residencia definitiva mayor a 12 meses en el país- ya que la indicación que incluía en la ley a niños y adolescentes, impulsada por el diputado Vlado Mirosevic (PL), fue rechazada.

Respecto a las causales para acceder a la muerte asistida, se encuentra que la persona padezca una enfermedad terminal, enfermedad o dolencia seria o incurable, o una situación médica caracterizada por disminución avanzada o irreversible de las capacidades.

También se cayó en la sala de la Cámara -al no obtener los votos necesarios- una causal que tenía el proyecto original y que planteaba que se puede solicitar la muerte asistida “cuando una enfermedad o dolencia ocasiona sufrimientos físicos o psíquicos persistentes e intolerables y que no pueden ser aliviados en condiciones que considere aceptables”. Al no contar con aprobación, no aplicará esa causal.

Junto con lo anterior, los diputados resolvieron que una vez publicada la ley, el Ministerio de Salud tendrá tres meses para crear un reglamento que defina los criterios y procedimientos a los que deberán atenerse los profesionales médicos.

Además, se deberá incluir una norma expresa de retractación de la solicitud, en caso de que un paciente cambie de parecer, lo que puede ocurrir hasta “último minuto” y puede ser expresado incluso de manera kinésica o gesticular.

Los médicos podrán invocar objeción de conciencia y abstenerse de realizar alguna de estas prácticas. Sin embargo, se rechazó la “objeción de conciencia institucional” que permitía a las instituciones privadas de salud que consideren la existencia de una profunda colisión entre sus valores o ideario exceptuarse de cumplir con la obligación que establece esta ley.

Mirosevic, uno de los principales promotores del proyecto, celebró la aprobación en la Cámara: “hoy día derribamos un tabú en este Congreso donde habían ciertas discusiones que estaban absolutamente prohibidas y lo que ayer estuvo censurado, hoy se abren las puertas. Lo que acabamos de aprobar es un triunfo de las libertades, es un triunfo del Estado Laico y es un triunfo de la compasión también, en un proyecto humanitario que se abre pase a pesar del boicot”, sostuvo.

Discusión por presencia de subsecretario Pavez

Pasadas las 14.00 horas, y tras más de una hora de votación, el presidente de la Cámara de Diputados, Diego Paulsen, solicitó la unanimidad para que el subsecretario de la Secretaría General de la Presidencia, Máximo Pavez, ingresara a la sala.

Unos minutos después, la legisladora del PH, Pamela Jiles, reclamó ante la presencia de Pavez y argumentó que ella no daba la unanimidad para que la autoridad estuviera presente durante la tramitación del proyecto.

Sin embargo, tras una nueva consulta a los diputados, no hubo reparos del resto de los parlamentarios a que el subsecretario se mantuviera en la sala.

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