Las conclusiones del informe de la PDI por denuncia de abuso sexual contra Hales

Autor: Paulina Toro

El exdiputado y exembajador en Francia Patricio Hales.

Se sostiene que si bien “hasta el momento no es posible acreditar fehacientemente la existencia del delito”, el relato de la denunciante aparece como “creíble”.


“Los testigos entrevistados dan cuenta, desde su experiencia -similar y concordante-, de la personalidad del imputado, quien agrede, insulta, humilla y denosta a familiares y empleados de forma permanente, describiendo además un comportamiento inadecuado y lascivo con mujeres y niños”.

Este párrafo es el penúltimo escrito por la comisario Ximena Alarcón Retamal de la Brigada de delitos Sexuales y de Menores de la PDI, de un informe de 30 páginas evacuado en el marco de una denuncia contra el ex diputado y embajador en Francia, Patricio Hales, sobre abuso sexual.

En la Fiscalía Oriente radica la causa abierta en enero de 2017, y cuya orden de investigar dio vida a una serie de diligencias realizadas por la PDI que terminaron plasmadas en el informe agregado a la carpeta investigativa en agosto de 2017, pero que hasta ahora se había mantenido en reserva.

La denunciante es María Eugenia Soto, quien trabajó durante tres años en la casa que el exparlamentario tenía en La Reina y donde se desempeñaba como cuidadora de la suegra de Hales.

A casi diez años de los hechos, Soto denunció a Hales por abuso sexual, testimonio que fue respaldado públicamente y con declaraciones policiales por familiares y cercanos al exembajador, asegurando que, incluso, su hijastra, Elisa García-Huidobro, también había sido víctima de abusos mientras vivía con el exdiputado y su madre, María de los Angeles, Swinburn.

El informe – a cuyas conclusiones tuvo acceso La Tercera y cifrado con el número interno 745023-, fue solicitado por el fiscal Francisco Lanas, donde la denunciante relata y ratifica los hechos.

“Se estableció la efectividad de la denuncia interpuesta por la víctima -parte diciendo la comisario-, quien ratifica la acusación en contra de quien fuera su exempleador, imputado que al momento de los hechos se desempeñaba como diputado de la República, respecto a conductas impropias de su parte, consistentes en exhibición de sus genitales y contacto físico inadecuado, que en principio solo incomodaban a la afectada, dando paso luego a abusos de tipo sexual”.

La policía detalla que estos abusos consisten “en tocamientos en su entrepierna, transgresiones en el contacto físico, descritos como acercamiento de la zona genital al cuerpo de la víctima, de manera impuesta y a la fuerza, todas conductas llevadas a cabo mediante la intimidación que ejercía el agresor en su posición de poder, intimidad mediante un actuar violento, a través de insultos, agresiones verbales, hasta amenaza veladas, abusando de la relación asimétrica que mantenía con la víctima”, se describe en virtud del relato de la misma denunciante.

Luego, se señala la concordancia del testimonio con los testigos entrevistados, quienes describen un mismo comportamiento lascivo con mujeres y niños. “En este aspecto es que dos de las testigos entrevistadas dan su testimonio, además, en su condición de víctimas del mismo imputado, describiendo situaciones que transgreden la esfera sexual”.

“Si bien es cierto, hasta el momento no es posible acreditar fehacientemente la existencia del delito sexual en contra de la víctima”, prosigue la comisario PDI, “en ningún caso se puede descartar toda vez que la misma sostiene y mantiene sus dichos, con un relato que se mantiene en el tiempo sin mayores modificaciones, que aparece, además, como creíble y auténtico, a lo que se suma el testimonio de testigos que dan cuenta de del comportamiento impropio del imputado, lo que aporta contexto, realidad y credibilidad y da sustento a los dichos de la afectada, principalmente a través de vivencias directas de abusos y transgresiones sexuales y de todo tipo, recibidas de parte del imputado, en el contexto de relaciones familiares y laborales”, concluye.

Entre los testimonios utilizados para elaborar el informe de la PDI figura la declaración de una ex asesora del hogar que trabajó durante años con los Hales-Swinburn, llamada Jeanette, y su hija de nombre Sofía. Además de Marcela Díaz, ex secretaria de Hales.

La comisario además, elaboró una segunda parte de conclusiones que fueron agregadas a la investigación en enero 2018. Allí, la policía reafirma sus dichos y reitera que no se puede descartar delitos.

El Ministerio Púbico, en tanto, ha concertado en los últimos meses otras diligencias, como tomar declaración al propio imputado, quien compareció el pasado 18 de abril. También a su cónyuge y a asesores como su chofer y una ex colaboradora política.Tanto Hales como Swinburn han negado los hechos públicamente.

Seguir leyendo