El 95% de la población a nivel mundial no se lava las manos luego de ir al baño

manos

Este mal hábito produce que cada año mueran 3.5 millones de niños menores de cinco años por diarrea y neumonía, situación que podría empeorar aún más con el Coronavirus.




Una medida tan simple y efectiva como lavarse las manos antes de ir y después de salir del baño o de comer, no es considerada actualmente por el 95% de la población a nivel mundial, según informa la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este mal hábito produce que cada año mueran 3.5 millones de niños menores de cinco años por diarrea y neumonía, situación que podría empeorar aún más con el Coronavirus.

"Los enfermos con infecciones respiratorias virales transmiten virus al  hablar, estornudar o toser y al tocar a otras personas (o sus objetos personales) sin haberse lavado las manos antes. Por eso, las medidas más importantes para prevenir estas infecciones son la higiene de manos frecuente (con alcohol gel o lavado) y evitar el contacto estrecho (menos de 1 metro) con un enfermo", señalan desde la Unidad de Infecciones Asociadas a la Atención de Salud (IAAS) de Clínica Alemana.

La falta de higiene es un problema de salud pública a nivel global, motivo por el cual hace 12 años se celebra el Día Mundial del Lavado de Manos, que tiene como objetivo disminuir la propagación de enfermedades, las cuales se pueden evitar de manera sencilla, utilizando agua y jabón.

"Las mascarillas no son una medida recomendada para el público general en estos casos. Del mismo modo, según la Organización Mundial de la Salud, el uso de mascarillas frente al nuevo coronavirus (2019-nCoV) no es necesario para las personas que están sanas. Solo se justifica si uno está al cuidado de un enfermo o si uno mismo está enfermo. Si uno está sano, y no está al cuidado de un paciente, no requiere su uso", añade la IASS.

"Es muy importante considerar que las mascarillas solo sirven si se usan correctamente, es decir, cubren nariz y boca y no dejan espacio entre la cara y la mascarilla. Además, una vez que se humedecen (con saliva o secreciones respiratorias) deben cambiarse y no re-utilizarse. Si se usan sueltas o se mantienen en el cuello (tipo bufanda) son más riesgosas que útiles, pues crean una falsa sensación de seguridad y no protegen", explican en Clínica Alemana.

Comenta