¿Cuáles son los mitos más frecuentes sobre la vacuna contra la influenza?

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Existe una serie de mitos que rodean tanto a la vacunación contra la influenza y también con respecto a esta enfermedad que ya ha cobrado 24 víctimas fatales este año en Chile.

Mito 1. Basta vacunarse una vez en la vida para estar protegido.

Falso. El virus de la influenza varía año a año, ya que su estructura tiene una parte conservada y una variable. Esta última cambia cada año, por lo que la vacuna es diferente cada temporada. Por esta razón, la vacuna administrada solo nos protegerá de la cepa particular para la que fue diseñada, no para las nuevas.

Mito 2. Las medidas de higiene sirven para prevenir contagios.

Verdadero. Las medidas de higiene como lavarse las manos de manera frecuente, toser o estornudar tapándose nariz y boca con el antebrazo, sirven para disminuir la dispersión del virus. Ayudan, pero no evita en un 100% la dispersión del virus ni los contagios.

Mito 3. "No me vacuno porque me enfermo".

Falso. Este es quizás uno de los mitos más frecuentes. La vacunación no hace que uno se resfríe. El único efecto adverso que puede tener se produce si eres alérgico al huevo, porque las vacunas se generan a partir de ellos, también es posible sentir algún malestar o una reacción febril local. Si después de la vacunación una persona se enferma, es simplemente azar. Además, en este tiempo, con el frío, somos más susceptibles de adquirir algún virus.

Mito 4. La gripe, el resfrío y la influenza son lo mismo.

Falso. La gripe es una enfermedad sistémica que afecta a todo el cuerpo y no siempre tiene los síntomas respiratorios clásicos. Puede haber un cuadro febril, dolor muscular y vómitos, si se trata de niños. El resfrío común, en cambio, se da por un virus llamado rinovirus y produce una infección más leve, generalmente solo nasal, con ganas de estornudar, sin embargo, puede dar mayor sintomatología en pacientes susceptibles. La influenza es una enfermedad viral que puede llegar a ser grave, por eso es importante vacunarse, sobre todo los adultos mayores.

Mito 5. Las personas pueden morir a causa de la influenza.

Verdadero. Una persona sí puede morir por la influenza. Es más probable que la mortalidad sea mayor en pacientes de edad, pero también puede matar a gente joven. No hay que olvidar que la gripe ha producido pandemias a nivel mundial y han muerto millones de personas porque tiene una diseminación muy rápida.

Mito 6. Solo deben vacunarse los grupos de riesgo: embarazadas a partir de la semana 13 de gestación, adultos mayores, niños y niñas entre 6 meses y 5 años y enfermos crónicos.

Falso. Lo ideal es que todos pudiéramos vacunarnos. En los grupos de riesgo el impacto es mayor, porque si se enferman pueden tener un cuadro más grave. Al estar todos vacunados, o buena parte de la población, existe una acción grupal de barrera que permite que el virus no se disemine con facilidad.

Mito 7. Para que las vacunas actúen, debe pasar un periodo de 10 a 14 días.

Verdadero. La respuesta inmunitaria requiere de 10 días a dos semanas, y de ahí queda en permanencia.

Mito 8. El resfrío, la influenza y la gripe se tratan de la misma forma: con analgésicos, descanso y líquido.

Falso. La influenza, en gran parte de los casos, requiere un tratamiento antiviral, sobre todo en enfermos crónicos, asmáticos, etc. En el caso del rinovirus o resfrío, basta en muchos casos con analgésicos, líquido y descanso. La facultativa señala que lo importante es identificar de qué virus estamos hablando para seguir el tratamiento adecuado.

Mito 9. El mejor momento para vacunarse es antes del peak del brote de influenza.

Verdadero. El peak de la enfermedad recién comienza. Vacunarse lo antes posible permite al organismo prepararse de buena forma para prevenir y así enfrentar la influenza de mejor forma.

* Dra. Cecilia Tapia es microbióloga y asesora en Microbiología y Biología Molecular de Laboratorio Vidaintegra.

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