"Ojalá no estuviera aquí". La frase de uno de los músicos del Met, recogida por la National Public Radio (NPR), grafica la sensación de los artistas de la Opera de Nueva York hacia Plácido Domingo, tras las acusaciones de acoso sexual en su contra. "Me siento mareado en el pozo durante los ensayos, al verlo en el escenario", agregó otro miembro de la orquesta durante la preparación de Macbeth, la ópera de Verdi a la que finalmente Domingo renunció el martes, el día previo al estreno y tras la presión de músicos y coristas.

Un año después de celebrar medio siglo de trayectoria en el Met, Domingo se despidió abruptamente del escenario de ópera más importante del mundo. El ensayo del sábado pasado se convirtió en su última función, luego de 700 presentaciones con la compañía.

Desde que se conocieron las primeras acusaciones en su contra, en agosto, el tenor de 78 años ha visto cómo se le cierran puertas en EEUU: la Opera de Dallas y San Francisco y la Orquesta de Filadelfia cancelaron sus actuaciones.

La Opera de Los Angeles, donde Domingo es director general, desarrolla una investigación externa, y la AGMA, sindicato que reúne a músicos del Met y de la compañía de California, realiza otra indagación paralela. Independiente de sus resultados, parece improbable que Domingo permanezca en su cargo o que incluso regrese a cantar, según publicó ayer el diario Los Angeles Times.

De este modo, su carrera en EEUU se ve notablemente afectada.

En Europa, en cambio, mantienen su agenda. Tras ser aplaudido en Viena hace unas semanas, los principales teatros europeos confirmaron sus presentaciones: el 13 de octubre cantará en Zurich, en la ópera Nabucco, y el 17 ofrecerá un concierto en Moscú. Luego visitará la Opera de Viena y dará un recital en Hamburgo, a fines de octubre. El 12 de noviembre estrenará La traviata en La Scala de Milán y celebrará los 50 años de su debut en ese escenario en diciembre. Y cerrará el año en Les Arts de Valencia.