De cierta forma, Ozuna siempre estuvo ligado a la música urbana. Su fallecido padre, un bailarín dominicano que fue baleado cuando el cantante tenía tres años de edad, trabajaba en los shows de uno de los pioneros del movimiento, Vico C.

Nacido el 92, Juan Carlos Ozuna Rosado llegó a la pubertad en plena explosión del reggaetón, a comienzos de milenio. Sus primeras canciones las escribió en la adolescencia, y a los 18 se fue a Nueva York para retornar a su natal Puerto Rico en los albores de la década pasada e iniciar profesionalmente su carrera en la música.

Nadie podría decir que no se esforzó. El estatus del que ahora goza en el circuito urbano, donde todo lo que toca se vuelve un hit, fue labrado a punta de conciertos. Su despegue internacional fue precedido por los 300 conciertos que dio el 2015 en su país.

*

Ozuna es un éxito global. Las estadísticas de YouTube indican que no solo es un fenómeno latino, sino que también lidera las preferencias a nivel planetario. Siete de sus videos superan la barrera del billón de visitas, un record mundial por encima de los seis de Justin Bieber.

La plataforma audiovisual de Google tiene a Ozuna entre sus monarcas. Junto a J Balvin y Bad Bunny, el 2018 formó la santísima trinidad de los cantantes con más reproducciones, echando por la borda la vieja idea de que nuestra lengua impide llegar a todos lados.

Sin cantar en inglés, Ozuna se mueve entre figuras como Snoop Dogg, Cardi B, Tyga o Selena Gomez. La versatilidad es uno de los factores que explican su impacto comercial: entre reggaetón, trap, baladas, dancehall y hasta bachata, el boricua hace un poco de todo.

*

Como Juan Gabriel, citando el ejemplo más emblemático, Ozuna desafía la noción clásica de masculinidad en dos mercados, el latino y el urbano, que no destacan precisamente por su apertura mental. Su voz casi andrógina resalta por su delicadeza, poniéndolo en una categoría habitada por Arcángel y otros pocos evasores de la heteronorma musical.

Tampoco hay que olvidar que, entre los artistas latinos con verdadero arrastre planetario, hasta ahora Ozuna es el único de piel oscura. "El negrito de ojos claros", canta él mismo en sus canciones a modo de tag, como se llama en el idioma urbano a las etiquetas que usan los cantantes y productores, generalmente al inicio y/o al final de las canciones.

Considerando que todos los géneros musicales abarcados en el espectro urbano tienen una fuerte raíz afro, no deja de ser sospechoso que sus principales exponentes sean latinos de tez clara o, en el caso Rosalía (con la que Ozuna colabora), una europea blanca.

*

Hombre de familia, Ozuna es un padre y esposo que mantiene un perfil tranquilo. Pero la música urbana es un camino imposible de recorrer sin turbulencias. La más fuerte sucedió el año pasado, cuando se vio en un enredo que implicó extorsión y una muerte.

La historia en tres actos. Primero, Ozuna denuncia por chantaje a Kevin Fret, uno de los pocos artistas de trap latino abiertamente homosexual, quien le habría exigido dinero amenazándolo con filtrar su fugaz incursión en el porno gay, una escena de masturbación que, para empeorar todo, grabó por apremios económicos cuando era menor de edad y dio pie a toda clase de especulaciones. Segundo, en medio de la crisis de violencia callejera en Puerto Rico, Kevin Fret, es asesinado y su madre acusa a Ozuna y su manager de mandarlo a matar. Tercera parte y final, la justicia determina que, al encontrarse fuera de la isla al momento del crimen, el cantante y su manejador no son sospechosos en la investigación.

Pese a sus esfuerzos por ser family friendly, notorios también en el hecho de que sus letras se han vuelto cada vez menos explícitas, el solista no ha podido sacudirse por completo los estigmas que persiguen al movimiento que encabeza.

*

Debido a su llegada popular, Ozuna fue nombrado una de las 100 personas más influyentes del 2019 por la revista Time. En una columna de su puño y letra, Daddy Yankee señala que su compatriota "le muestra a los niños que todo es posible, que puedes convertirte en una estrella global si trabajas suficientemente duro".

Su influencia sobrepasa la música. En el cine, también rompe marcas. Qué león (2018), la comedia romántica que protagoniza, batió records de audiencia en los cines del Caribe. En su primer fin de semana, setenta mil dominicanos y cincuenta mil puertorriqueños fueron a verlo actuar en el rol de José Miguel León, un chico de origen humilde que se enamora de una joven burguesa cuyos padres se oponen al romance.

Por sus buenos resultados, Qué León tiene asegurada una secuela. Pero antes de su estreno, Ozuna debutará con un personaje en la saga Rápido y Furioso, donde Tego Calderón y Don Omar, astros urbanos de la anterior generación, ya son de la casa.