José María Buljubasich: “Paulucci no está acá porque es mi amigo, está acá porque se ganó su lugar con trabajo”

José María Buljubasich, gerente deportivo de Universidad Católica y arquero récord del fútbol chileno.
José María Buljubasich, gerente deportivo de Universidad Católica y arquero récord del fútbol chileno.

El gerente deportivo de Cruzados sale a blindar al DT y al plantel, en medio del delicado momento que vive la UC. El Tati se asume como el principal responsable de la crisis, aunque para él se trata solo de una mala racha. Afirma que no se ha conversado sobre despedir al entrenador argentino. "Con este cuerpo técnico podemos seguir peleando el pentacampeonato", sostiene.



Cuatro derrotas consecutivas no parecen preocupar demasiado a José María Buljubasich (50). El Tati está convencido de que la UC, con Cristian Paulucci como técnico, va por buen camino. Ni siquiera se ha evaluado despedirlo, asegura el gerente deportivo de Cruzados, en conversación con La Tercera.

¿Cuál es la explicación para este mal momento de la UC?

Es difícil encontrar explicaciones. No todos los partidos fueron iguales. Ante Palestino y Cobresal empezamos muy bien y después tuvimos un bajón. Ante Everton no merecimos perder. Y con O’Higgins hicimos un primer tiempo bajo y un segundo tiempo donde fuimos superiores, incluso, con uno menos. Por lo tanto, no es fácil encontrar una explicación. Son situaciones que pasan y el gran desafío es encontrarle la vuelta para empezar a ganar nuevamente.

Ud. dijo que ante Palestino y Cobresal fueron superiores los primeros 30 minutos. ¿Realmente los satisface haber dominado solo un tercio del partido ante equipos, en el papel, inferiores? ¿Qué le dice eso al hincha? ¿No está un poco baja la vara?

No, eso es un análisis. Cuando un equipo pierde al hincha no le sirve nada. Desde ese análisis, uno puede pensar que el planteamiento de los partidos fue el correcto, porque en esos primeros 30 minutos el equipo fue superior al rival y se puso en ventaja. O sea, hubo una buena visualización. Eso habla de trabajo y de planificación, pero claro, cuando surgen estas situaciones donde al recibir un gol el equipo se cae un poco, bueno, hay que trabajarlo. A lo mejor esa parte con Everton mejoró, pero con O’Higgins el primer tiempo no fue bueno. Son análisis, no son excusas.

Pero ante Everton perdieron de local, incluso, con un hombre más. Y en el primer tiempo hubo un solo remate al arco, que fue el palo de Felipe Gutiérrez, ¿acaso no es preocupante?

Ese es un análisis distinto. Recuerdo que al minuto una pelota de Diego Valencia se fue por arriba; luego un cabezazo de Gonzalo Tapia que saca De Paul y que el árbitro no cobra córner; el palo de Gutiérrez; un remate de Valencia tras un centro de José Pedro Fuenzalida. Hubo cuatro o cinco ocasiones de gol, que son muchas para un tiempo, versus una y media de Everton. El fútbol tiene estas cosas, porque el funcionamiento se tiene que acompañar con goles. Everton hizo un buen partido desde el punto de vista táctico cuando se quedó con uno menos y se puso en ventaja. Eso tiene un mérito. A nosotros nos faltó fluidez para encontrar los espacios y generar más situaciones de gol. Mi tarea es no minimizar los errores, pero tampoco minimizar las cosas buenas.

Después del gol de Everton la UC solo se dedicó a tirar centros. No hubo ideas ni claridad. El equipo estaba confundido. Ni siquiera varió el 4-3-3. ¿Católica se volvió predecible? ¿Le tomaron la mano?

No. Creo que son momentos. A veces uno está más fino y preciso de cara al gol, y en otros momentos eso no está, entonces se ve un equipo no tan bien. Eso hace que cueste más ganar los partidos. En cierta medida, nosotros llevamos mucho tiempo jugando de una manera, pero eso no quiere decir que no pueda cambiar. Con O’Higgins se cambió el esquema en el segundo tiempo…

Porque estaban con uno menos…

Sí, pero bueno, se puede cambiar. Eso es potestad del cuerpo técnico. Desde mi lugar no tengo incidencia en eso. Desde que trabajo acá, todos los cuerpos técnicos deciden si en algún momento hay que hacer una modificación. Hace bastante tiempo, nuestra estructura de trabajo es un 4-3-3 y, en base a eso, hacemos la planificación y la conformación del plantel. Ya después, en el camino, los entrenadores tienen la potestad de modificar si lo creen conveniente. Y lo han hecho.

O sea, ¿el 4-3-3 no es inamovible?

Si se considera que, para determinados momentos, es mejor otro sistema, eso no cambia nada. Acá lo importante es ganar partidos y que los jugadores se sientan cómodos. Sin embargo, las características de los jugadores que tenemos permiten usar cualquier otro esquema en algún momento.

De su análisis se desprende que hay un problema anímico, un cansancio mental, porque el equipo decae después de los 30 minutos o cuando recibe un gol, ¿es así?

Yo lo tomaría desde un plano más general: no es fácil ganar siempre. Desgasta y consume una energía muy grande. A eso se suma que cuando un equipo viene ganando durante mucho tiempo, y de golpe le toca perder, no está acostumbrados. Y a veces el golpe es más fuerte. Cuesta un poco más salir de situaciones que uno no vive hace mucho tiempo. Estamos todos juntos trabajando en esa parte. El fútbol tiene una parte táctica, técnica, sicológica, familiar. Hay un montón de cosas que tienen que ver para estar al cien por ciento. Todo tiene que estar casi perfecto. Y cuando una de esas patas flaquea, hay que trabajar para levantar y volver a ganar partidos. Esta mala racha se soluciona así, ganando partidos.

José María Buljubasich, gerente deportivo de Cruzados, conversa con Juan Tagle, presidente de la sociedad anónima.
José María Buljubasich, gerente deportivo de Cruzados, conversa con Juan Tagle, presidente de la sociedad anónima.

¿Están reforzando el aspecto sicológico de los jugadores?

Sí. A ver, cuando la gente dice: “Es que es fácil ganar el torneo local”. No. No es fácil. Y esto lo demuestra. Hay que ganarlo. Hay un trabajo detrás. Y ahora, por supuesto, entre todos, desde el lugar que nos toca, tratamos de aportar en conversaciones; con los sicólogos del club; los mismos jugadores, entre ellos; el directorio, a través de Juan; yo, que soy el gerente deportivo. Todos tratamos de ir aportando, sin entrometernos demasiado en lo que no nos compete, como lo táctico, técnico. Sí podemos acercarnos, transmitir tranquilidad, saber que estas cosas tal vez son más normales de lo que nos pasaba a nosotros. Lo que nos venía pasando era anormal. Hay jugadores como Ignacio Saavedra o Diego Valencia, que desde que debutaron fueron campeones todos los años. Entonces, no han vivido situaciones como esta. Y hay que aprender a vivirlas, a llevarlas, y entender que el hincha, independientemente de que hayamos ganado cuatro campeonatos seguidos, va a querer seguir ganando. Eso lo tenemos claro. No nos da lo mismo. Entendemos cómo funciona esto. Estamos abocados a tratar de salir de esta mala racha y también por eso salimos a hablar en estos momentos, porque el hincha quiere escuchar a los que estamos acá adentro.

¿Por qué habla de mala racha y no de crisis? Cuatro derrotas seguidas en un equipo grande es una crisis…

Porque es mi manera de pensar. Todos tenemos derecho a verlo de alguna manera. Siento que un equipo que viene de ser tetracampeón, que el último año ganó dos Supercopas y el Torneo Nacional, que este año ganó los primeros tres partidos, y que ahora perdió cuatro partidos, con este análisis que te estoy dando de buenas y malas, me parece que se ganó el derecho a que sea una mala racha y no una crisis. Cuando uno habla de crisis habla de un caos total, y yo no veo un caos total. Esa es mi percepción de lo que es una crisis, algo terminal. Y yo veo que hay un muy buen plantel, muy buen cuerpo técnico, que trabaja muy bien. Personalmente, no veo una crisis, sí una mala racha. Y de las malas rachas se sale.

Ya, pero ¿cuánto más se puede hablar de mala racha? ¿Cuánto más se puede aguantar a Paulucci si la UC sigue perdiendo? Una derrota en el clásico universitario sería lapidaria.

Estamos trabajando para ganar el próximo partido. Somos optimistas, con bases sólidas, de pensar que podemos ganar el próximo partido por el cuerpo técnico y el plantel que tenemos.

¿Un cambio de DT está en los planes de Cruzados? ¿Se ha conversado?

No se ha conversado nada de ese tema.

¿Si la UC pierde el clásico se va Paulucci?

Es que eso es futurología y eso no se habla. Con el directorio no hemos tocado esos temas. Con Juan, que es el presidente, y yo que soy el gerente deportivo, estamos trabajando, apoyando desde nuestro lugar, pensando y siendo positivos de que tenemos un partido con la U, Copa Libertadores, luego con La Serena. Está la posibilidad intacta de seguir peleando por el pentacampeonato y pasar a octavos de final de la Copa. Y creemos que lo podemos hacer con este cuerpo técnico y con estos jugadores, así que no hay que pensar en eso.

¿Es obligación ganar el clásico universitario?

Más que obligación es un deseo. Queremos ganar, queremos jugar bien. Los clásicos siempre los queremos ganar, pero a veces uno gana y no ve nada en la cancha; y a veces uno puede perder, pero ve cosas interesantes. Con O’Higgins perdimos, pero en el segundo tiempo vimos cosas muy buenas, como la actitud. El fútbol no es solo resultados, también es que ver lo que está pasando en la cancha, cuáles son las respuestas. Y eso a mí me da expectativas de que estamos por un buen camino.

¿Cómo está Paulucci, anímicamente? ¿Está con ganas de continuar?

Si te digo que está perfecto, no corresponde, porque nadie está contento ni bien cuando el equipo no gana, pero sí lo veo con ganas, con ánimo, con actitud de trabajar para revertir la situación. No de revertirla por revertirla. Veo que hay acciones, trabajo, planificación. Ojalá que se refleje en el clásico, para que la gente que no ve los entrenamientos ni el día a día pueda ver en la cancha un equipo que lo represente y que lo llene. Desde ese punto de vista, hay una idea. No es alguien que esté estancado en una situación.

¿Paulucci es más un motivador que buen estratega?

No sé por qué me preguntas eso.

Porque si bien el año pasado descomprimió al plantel, no hizo muchas modificaciones. Además, perdió contra técnicos experimentados, le cuestan los clásicos y no ha hecho cambios tácticos para salir de la crisis actual.

No lo veo tan así. Creo que hubo acciones tácticas importantes. Por ejemplo, en La Serena terminó jugando Juan Cornejo de volante de contención. Son decisiones que se tomaron en ese momento que, a lo mejor, otros entrenadores no hubiesen tomado.

Está bien, pero ante La Serena hubo siete u ocho bajas por Covid-19…

Y hubo que resolver tácticamente y resolvió. Este año con Palestino y Cobresal se planteó de buena manera, que en los primeros 30 minutos el equipo fue muy superior. Yo creo que el cuerpo técnico trabaja muy bien, prepara bien los partidos, los plantea bien. Ha tenido, salvo estos cuatro últimos, 18 o 19 ganados. Creo que se trabaja bien desde lo motivacional y desde lo estratégico. Veo todos los días cómo se entrena y se hace muy bien. Son situaciones puntuales que se dieron, pero hay herramientas para revertir esta mala racha.

Cristian Paulucci, técnico de Universidad Católica.
Cristian Paulucci, técnico de Universidad Católica. Foto: FRANCISCO LONGA/AGENCIAUNO

¿Se puede considerar refuerzos a las contrataciones de la UC? Por lo poco que han jugado fueron solo incorporaciones…

Es un tema interesante de conversar. Llevamos un plantel que tiene cuatro campeonatos seguidos. Por lo tanto, una de las partes que armamos cuando empezó la temporada es la continuidad de un grupo de jugadores. No sé si cambia mucho decir refuerzos o incorporaciones. Nosotros trajimos jugadores para tener un plantel mucho más competitivo que el del año pasado y creo que lo logramos. Como gerente deportivo no me preocupa demasiado si juegan o no juegan los que llegaron. Me preocupa que el equipo gane. No es un tema. Es más fácil criticar a los que llegaron que a los que estaban, porque los que estaban ganaron, pero todos son importantes y todos tenemos responsabilidad.

¿Por qué Diego Valencia juega como extremo izquierdo cuando no lo es, después de llevar dos años jugando por la derecha? ¿No es injusto exponerlo de esa manera a las críticas de los hinchas? Claramente, no está cómodo en ese perfil…

No lo veo injusto. Diego puede jugar en cualquiera de las posiciones de ataque. Se ganó un lugar dentro de los 11. Ha jugado hasta de interior. No veo injusto que un jugador juegue. Lo puede tranquilamente ahí, como lo puede hacer por el otro lado.

¿No cree que su ubicación afecta al sistema, ya que recién se está adaptando a un perfil que no es el suyo?

Creo que no, pero es mi opinión.

¿Le parece que ha jugado bien en esa posición?

Es que no es mi tarea analizar a cada jugador puntual en una entrevista. Cuando ganamos los primeros tres partidos, no había comentarios sobre los refuerzos ni nada; ahora que perdemos, sí los hay.

Es que sí los había, porque el año pasado fueron tetracampeones y siempre se habló de la poca participación de Fabián Orellana. ¿Qué es lo que pasa ahí? ¿Por qué no juega?

La realidad es la misma que tienen todos los jugadores. Fabián llegó, se integró al grupo y después los entrenadores deciden quién juega y quién no. En este caso se optó por otros jugadores. El año pasado, cuando él llega, el equipo justo empezó a levantar, a tener una remontada, con rendimientos individuales y colectivos altos. Por lo tanto, se les hizo muy difícil a los que estaban fuera. Este año igual siguieron jugando los del año pasado y que siguen demostrando cosas.

Pero este año los rendimientos individuales han bajado. Fuenzalida, Marcelino, Saavedra, por ejemplo, no están al mismo nivel de 2021. Aun así, Orellana con suerte va al banco, ¿cuál es la verdad?

Todos los jugadores que traemos creemos que van a jugar. Más, menos, pero siempre creemos que van a jugar. Y ese análisis de si funcionó o no, se hace cuando termina el contrato del jugador o cuando se termina yendo. Mientras tanto, no corresponde.

¿Qué responsabilidad asume usted en este mal momento que vive la Católica?

Mira, cuando las cosas van bien somos todos responsables y estamos todos contentos. Y cuando las cosas no van como todos queremos, en estas estructuras el primer responsable es el gerente deportivo. Siempre las responsabilidades van de más arriba hacia más abajo, porque el gerente deportivo es el que está ahí y el que toma más decisiones. En ese sentido, yo no le esquivo a las responsabilidades. No tengo ningún problema en asumir la parte que me toca, pero sí soy el que más confía en el cuerpo técnico y en los jugadores que tenemos de que vamos a revertir esta mala racha.

Ud. y Paulucci son amigos, ¿eso complica el doble esta grave situación?

A ver, Cristian está donde está porque se lo ganó con su trabajo. Se ganó la posibilidad de tomar al equipo el año pasado por el trabajo que había hecho. Y eso se lo dimos con el directorio, igual que su continuidad. Él no está acá porque es mi amigo, él está acá porque se ganó su lugar. Entonces, desde ese lugar, el trato es totalmente profesional y las amistades van por otro camino. Que el equipo gane o pierda con alguien con quien uno tiene un afecto mayor que con otros, sí, puede haber alguna diferencia en que uno quisiera que a esta persona le vaya siempre bien, pero no más que eso.

¿No lo condiciona su amistad con Paulucci a la hora de evaluar su posible despido? No sé si a otro técnico le aguantaría cuatro derrotas seguidas.

Mira, en lo que puede llegar a influir es en las ganas y en todo el apoyo que uno le quiere dar para que le vaya bien, y el deseo de que le vaya bien. No solo con Cristian, sino con Jaime (Rubilar), Rodrigo (Valenzuela), Emiliano (Fleitas, el preparador físico), que llevan mucho tiempo en el club. Uno quiere que les vaya bien, porque los conoce más de cerca y es una relación de más tiempo.

A propósito de Emiliano Fleitas, ¿por qué la UC ha estado tan al debe en lo físico? Fue superado claramente por Palestino, Cobresal y Colo Colo, en la Supercopa.

No lo veo así. Si uno no pone excusas, nadie las dice. Si uno pone excusas, te critican por eso. Contra Colo Colo llegamos con el caso de Luciano Aued, que surgió a último momento; con el Covid-19 de Lanaro y de Saavedra; con la suspensión de Juan Leiva. Prácticamente, con jugadores que llegaban hace poquito. Había muchas diferencias con la puesta a punto, pero tenía que ver con una situación externa. Te digo esto y me encantaría no decirlo, porque al final suena como a una excusa, pero tengo que explicar las cosas. Hay una razón y uno espera que la razón la vean del otro lado. Está el que la ve y el que no la quiere ver.

Pero ante Palestino y Cobresal no existieron todos esos imprevistos…

Es que, si yo te muestro los GPS, el despliegue del equipo es parecido al del año pasado. Incluso, se corre más a veces. Lo que pasa es que, en el fútbol, el equipo que está logrando ser más fino y elaborar mejor, tal vez corre mejor que el que no está haciendo ese partido perfecto. A veces no es que no corrieron, es que no se pudo jugar al nivel que uno quería y se vio distinto. Creo que, desde el punto de vista físico, el equipo está como tiene que estar.

¿Por qué no echaron a Asad? Cuando tuvo este accidente estaba recuperándose de un desgarro…

Es un tema cerrado. Se informó lo que se informó. Solo falta definir si serán una, dos o tres fundaciones a las que vamos a destinar el destino.

A Paulucci le molestó que el Presidente Gabriel Boric dijera que la derrota ante Everton había sido un desastre, ¿les molestó también esa crítica a ustedes como club?

No. Hay dos cosas. Por otros temas, que tienen que ver con una invitación al estadio, el Presidente habló con nuestro presidente y le manifestó que no había sido exactamente esa la frase, que se había referido un poco más al resultado. Y yo desde mi lugar, mi opinión es que al final los hinchas tienen derecho a opinar, ya sea el Presidente o cualquier otra persona. Hoy estamos acostumbrados, a través de las redes sociales, en el estadio o en la calle, a que el hincha se manifieste. A veces para bien, a veces con algún cuestionamiento. Desde mi lugar, aprendí a aceptar todo. Y sé que la única solución que tenemos para evitar que el hincha se manifieste es ganar.

¿Hay algo preparado con el Presidente Gabriel Boric para que visite San Carlos de Apoquindo antes de su remodelación? El clásico universitario es una gran oportunidad…

Como todo hincha, siendo en este caso el Presidente de la Nación, seguramente nuestro presidente se contactará con él y lo invitará a algún partido. No sé en qué lugar estará, con todas las cosas que conlleva la investidura del Presidente, pero ojalá pueda venir y ojalá podamos ganar.

¿Qué opina del grupo de la Libertadores?

Es un grupo donde Flamengo, por historia y presupuestos, está por encima del resto. Creo que Talleres, Sporting Cristal y nosotros somos parejos, por lo tanto, hay expectativas de avanzar en la medida que hagamos partidos a buen nivel. En la Copa siempre es importante hacerse fuerte de local. Nosotros lo hemos logrado en la mayoría de las ocasiones, pero si queremos avanzar es necesario ganar en casa.

¿Por qué Fernando Zampedri se ve tan ofuscado en la cancha? Le reclama todo a sus compañeros y hasta tuvo un entrevero con Gonzalo Tapia, en El Salvador.

A Fernando lo veo jugar así desde que llegó. Llegó en enero de 2020 y este año fue el que menos amarillas le sacaron: tiene una en siete partidos. Y en los otros años prácticamente tiene una amarilla por partido, pero salimos campeones y ganábamos más seguido que ahora. Entonces, es relativo. Es normal que cuando el equipo no gana se ponga el ojo en situaciones como estas, pero Fernando juega siempre igual. Fernando tiene ese temperamento, es lo que contagia, lo que empuja y se enoja cuando el equipo no gana. Lo de Gonzalo es una tontería. No fue nada. Gonzalo no fue citado ante O’Higgins porque tiene una fascitis plantar, pero no tiene nada que ver una cosa con la otra. Los equipos que son ganadores y competitivos tienen jugadores de esas características. Si no, esos equipos no ganan. Si uno tiene jugadores que les da lo mismo, es difícil sostenerse ganando como lo hizo esta institución. Lo veo como algo más positivo que negativo, en este caso.

¿Alexander Aravena queda libre a fin de año?

Creíamos que para su desarrollo deportivo, este año era mejor que saliera a préstamo. Al momento del préstamo extendimos el contrato y se firmó un convenio con Ñublense, similar al que hemos firmado con muchos jugadores, el cual incluye cláusulas a favor de los dos equipos y siempre con el objetivo de que el jugador pueda crecer futbolísticamente. Así que estamos muy contentos de que esté jugando y también de que haya convertido goles. Eso habla de que fue una buena decisión.

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