Tras casi un mes en tratamiento spiquiátrico, la cantante Britney Spears se dejó ver el domingo pasado junto a su novio Sam Asghari. La estrella fue fotografiada con un vestido rojo, rostro y pelo al natural y aspecto cansado, dando cuenta del difícil momento que enfrenta.

https://twitter.com/TMZ/status/1120375476936224773

Como ya se sabía, la artista de 37 años ingresó a este centro de salud mental hace algunas semanas, para enfrentar el complejo estado emocional que le dejó la enfermedad de su padre, Jamie Spears, quien estuvo al borde de la muerte por una perforación en su colon. Su progenitor es el gran pilar de su vida: de hecho, fue quien se hizo cargo de ella y sus hijos tras la mediática crisis que enfrentó la cantante hace una década.

[caption id="attachment_599791" align="alignnone" width="771"]

Britney Spears y su padre, Jamie.[/caption]

Según el portal de noticias TMZ, en plena enfermedad de su padre, la princesa del pop estaba consumiendo medicamentos que comenzaron a perder su efectividad. Por ello debieron ser cambiados por otros: una fase compleja ya que genera gran inestabilidad en los pacientes, quienes incluso pueden atentar contra su vida. Efectivamente, este reemplazo de fármacos afectó a Spears, haciendo que muchas veces no quisiera cooperar.

Por ello, la artista decidió internarse, a pesar de la oposición de su propio padre, quien temía que esto se filtrara a los medios y pudiera afectar aún más a su hija.

El tratamiento, que ya está en su recta final, ha tenido buenos resultados. Eso le permitió tener un "pase de un día" para salir con su pareja, volviendo en la noche al centro de rehabilitación.

Para la cantante de Baby One More Time, su padre es un pilar fundamental en su vida personal y profesional. La misma estrella ha expresado frases como "Mi padre me ha salvado la vida", como declaró en septiembre de 2008 al diario británico The Daily Star, luego de la polémica crisis que sufrió y que la llevó a caer en las drogas, a cortarse el cabello, y perder la custodia de sus hijos. "Probablemente no estaría aquí si no fuese por él. Yo no siempre he sido una buena hija, pero él renunció a su trabajo y a su vida para cuidarme durante una época en la que no estaba segura de si quería seguir viviendo. Le debo mi vida", dijo por entonces.