Este jueves se concretó una reunión clave entre Chile Vamos y el gobierno, luego de varias semanas marcadas por la tensión.

El senador Luciano Cruz-Coke (Evópoli) aborda cómo debiera ser el tono de la oposición, de cara a la discusión legislativa de temas clave como el pacto fiscal, pensiones, seguridad y salud.

La cita con La Moneda se dio en uno de los peores momentos de la relación entre gobierno y oposición. ¿Por qué decidieron acudir?

Nuestro deber es representar a los ciudadanos que nos han dado la mayoría y sentarnos a conversar. Lo que no significa que nos vamos a subyugar a malas ideas ni a pésimas reformas ni que vamos a llegar a un punto intermedio menos malo. No. No vamos a ser menos firmes. Este es un gobierno con un 25% de apoyo, con minoría en el Congreso, y vamos a hacer valer esas mayorías precisamente para defender a la ciudadanía de malas reformas.

Ustedes habían hablado de ser una “oposición constructiva”.

El gobierno cada vez que tiene un problema político instala una mesa y después la desarma cuando no logra lo que quiere. Actúan como cuando eran oposición. Creen que pueden coaccionarnos por la prensa y no entienden que perdieron la mayoría y que el poder se trasladó al Congreso. No basta que hagan una mesa si no escuchan las propuestas que hemos hecho en pensiones, impuestos, seguridad y salud. No vamos a votar malos proyectos ni a llegar a un punto intermedio entre proyectos más o menos. Queremos buenos proyectos y una agenda de más temas.

Pero se hace difícil que lleguen a acuerdo. En pacto fiscal la disputa es por el aumento de impuestos, y en pensiones por el destino del 6% de cotización adicional.

Hemos planteado acuerdos sobre la base de que los seis puntos van a cuentas individuales, libertad de elegir y fondos heredables. Nos hemos abierto a que haya solidaridad con el aumento de la Pensión Garantizada Universal. Propusimos atarla a la línea de la pobreza. Si el gobierno se saca de la cabeza que tiene que refundar el sistema, aniquilar a las AFP y meterle mano al ahorro de los trabajadores, claro que vamos a poder llegar a un acuerdo. Pero si el proyecto toca algunos principios que consideramos fundantes, no lo vamos a aprobar.

¿Y ustedes no están dispuestos a ceder?

El tema de las pensiones es un impuesto al trabajo, a las cotizaciones de los trabajadores. Y, por otro lado, tienes la PGU. Tienes que tratar esos temas en conjunto. Por eso es que planteo un pacto amplio. Seguridad, pensiones, destino específico de los recursos de impuestos, y salud. En el entendido de que el gobierno no tiene mayoría, y deben entenderlo. Hoy día el sartén lo tiene el Congreso, no lo tiene el gobierno. Y no nos vamos a someter a malas ideas y proyectos mediocres. Vamos a ser firmes en la defensa de la ciudadanía. Y más encima, el momento político del gobierno, asolado por estos problemas de corrupción, es malo. Acá o llegan a un acuerdo con la oposición, o van a seguir con el rumbo perdido que han tenido hasta el momento. Disposición nuestra hay, pero no sobre la base de malos proyectos.

¿Cambia algo la reunión entre gobierno y oposición?

Siempre ayuda que finalmente caigan en cuenta que sin los votos de la oposición es imposible avanzar, sobre todo cuando eres minoría. El gobierno no entiende que es minoría y está actuando como si fuera la oposición que fue. No pueden continuar en esta puja interna de la agenda del Apruebo y el octubrismo, y el Socialismo Democrático, que es el adulto en la habitación, llamado a ser el responsable.

En este ambiente, ¿la salida de Giorgio Jackson ayudó a descomprimir?

No. Jackson sale por los problemas de corrupción del gobierno, y porque fue un muy mal ministro. Su salida no evita que los proyectos sigan siendo muy malos. Acá vamos a ver si esta reunión realmente tiene un correlato en la modificación de los proyectos del gobierno. Lo que sería razonable es que el gobierno viera en los temas de seguridad, pensiones, salud y el destino de los eventuales impuestos una sola agenda de ajustes para que el país vuelva a ponerse en marcha. Pero no refundación. Ajustes.

El senador Luciano Cruz-Coke (Evópoli). Foto: Dedvi Missene

¿Su salida no los obliga a sentarse a conversar?

El peso de la prueba está puesto sobre un gobierno que tiene problemas de corrupción y de gestión política. Ellos son los que hoy día tienen el repudio de la ciudadanía por haber incumplido las promesas que le hicieron al país. De que eran moralmente superiores, que iban a cambiar la forma de hacer política, y los resultados son paupérrimos. Que la salida del ministro Jackson era la base mínima para conversar siquiera no era para nosotros condición de apoyar proyectos. Como oposición estoy muy tranquilo. El problema lo tiene el gobierno.

¿Funcionó endurecerse como oposición? Tras la elección de mayo, en la derecha hubo la autocrítica de que no funcionaba tener un tono constructivo.

No. Lo que pasa es que el gobierno ha sido absolutamente intransigente. Insiste en meterles la mano a los fondos de los trabajadores, insiste en subir impuestos, que deplora la palabra crecimiento. No es que nos hayamos puesto más o menos duros, es que para nosotros es un deber construir alternativas y tenemos que proponer una agenda que vuelva al desarrollo, al crecimiento, al bienestar de las familias chilenas. No podíamos quedarnos de brazos cruzados sentándonos en todas las mesas para que el gobierno nos tomara una foto y después desechara cualquier propuesta que hacíamos. Había que dar un cierto golpe de timón. Se ha hecho y estamos conversando cada vez más entre socios de coalición y con toda la oposición.

Pero ustedes fueron críticos en el gobierno pasado de lo que llamaron “oposición obstruccionista”.La ministra Vallejo criticó un uso abusivo de las acusaciones.

La oposición, en general, ha estado disponible a sentarse en todas las mesas. Cumplió su palabra respecto del proceso constitucional. Se sienta a conversar, pero tiene que proponer un proyecto alternativo. Ellos, y el Presidente Boric, la ministra Vallejo y el señor Jackson, firmaron acusaciones constitucionales, avalaron la violencia, la destrucción, el saqueo y la quema del Metro. Apoyaron, con recursos públicos, una Constitución que era nefasta para el país. Que ellos vengan a decir que nosotros no hemos sido una buena oposición... Creo que hemos sido de una cordialidad enorme en comparación con la oposición sediciosa que ellos fueron.

¿Cómo se debiera articular la oposición?

Debe haber diálogo con los republicanos, pero no necesariamente como coalición. Sí creo que Chile Vamos debe tratar de abarcar al mundo del Rechazo como coalición. Debiese converger en una alianza más amplia con Amarillos, Demócratas y con la DC.