Expertos aseguran que el animal tiene una condición conocida como melanismo, que lo hace tener un pelaje totalmente oscuro. Esta mutación genética hace que el animal posea niveles muy altos de melanina, condición que produce una pigmentación oscura más alta de lo normal.

Esta anomalía había sido registrada antes en felinos, pero nunca antes en linces. Para los científicos, esta condición genética sería una clara desventaja para estos animales, sobre todo en el invierno, ya que les dificultaría aún más para camuflarse en la nieve.