Un caluroso domingo de verano fui con mis hijos a visitar el Museo Chileno de Arte Precolombino. A pesar de mis aprensiones, se entretuvieron mucho y gozaron con las piezas originales de los personajes de sus videos favoritos: el Tikitiklip Precolombino. Ahí estaban la figura del Jugador de la Pelota (de la cultura Veracruz), la vasija de Colibrí y la Lluvia (Nasca) y las imágenes de greda de Poki y Taki (Moche). Las vitrinas y la museografía me parecieron atractivas para todo público: desde los turistas extranjeros, interesados en nuestro patrimonio cultural, los locales y, por supuesto, los niños. En la Zona Interactiva Mustakis, el ZIM Precolombino, no pararon de bailar danzas tradicionales de algunos pueblos originarios y jugar con la gran oferta de recursos disponibles para ellos, como pintar grecas y una adivinanza digital para ver a qué pueblo indígena uno hubiera pertenecido según los propios gustos.

Salimos de ahí con el propósito de alcanzar a recorrer la muestra temporal "El arte de ser diaguita: Al sur del Tawantinsuyu".

En una sola gran sala se muestran 230 objetos de diferentes materialidades: cerámica, textiles, piedra, hueso y metal. Los tejidos me llamaron especialmente la atención: simples en cuanto a los colores pero de un trabajo en telar impresionantemente fino. Además se pueden ver algunos tocados, adornos y piezas de piedra como la combarbalita, lítico propio de la IV Región, y el conocido jarro pato.

Algo interesante que destaca la muestra es el trasfondo ritual y religioso de una cultura con una importante presencia chamánica, como la que se escucha en su música y que está muy presente en los bailes chinos. Danzas y melodías tradicionales que hasta el día de hoy se pueden observar en las fiestas y celebraciones de la zona y que se podían conocer mediante videos disponibles en la sala.

También me llamó la atención la geometría de los diseños, la que se puede ver principalmente en la cerámica. Se trata de un aspecto característico de esa cultura, la que manejó con gran oficio.

En cuanto a la historia, cabe destacar que los primeros vestigios de la cultura diaguita se observan a partir del año 900 d.C. Alrededor del 1400 fueron impactados por los incas. El director del Museo Chileno de Arte precolombino, Carlos Aldunate, explica que los diaguitas se constituyeron como aliados del inca, facilitando la conquista de Chile Central y Copiapó.

La muestra es muy recomendable para hacerse una idea de lo que fue esta cultura en el pasado y lo que es actualmente para aquellos habitantes del Norte Chico que aún se consideran parte de ella.

[caption id="attachment_23882" align="alignnone" width="265"]

La muestra "El arte de ser diaguita" permanecerá abierta hasta el 31 de mayo de 2017 en el Museo Chileno de Arte Precolombino, ubicado en Bandera 361, Santiago Centro. El horario es de martes a domingo de 10 a 18 horas.

[/caption]