Si ustedes son fanáticos de DC o en general disfrutan con las series de superhéroes, es probable que pasaran las últimas semanas viendo los episodios de Peacemaker. Por supuesto, la forma oficial para hacer aquello era sintonizar la serie semana a semana mediante HBO Max; pero, siendo realistas, está claro que no todos tienen aquel streaming y muchas personas también accedieron al programa mediante descargas ilegales o sitios de piratería.

Hasta ahí no hay nada extraño ya que eso sucede con todos los programas e incluso año a año hay un ranking de las series más pirateadas. Sin embargo, recientemente se descubrió que un fanático de Peacemaker decidió ocupar nada más ni nada menos que la IP del Ministerio de Hacienda de Chile para acceder a la serie.

Concretamente a través de Twitter un usuario identificado como @seba20xx contó que decidió revisar la lista de direcciones IP usadas por el Gobierno de Chile para editar en Wikipedia. Aquella página que se puede mirar en la denominada “enciclopedia libre” incluye un listado de direcciones vinculadas a distintos ministerios y está basada en la cuenta de Twitter @EstadoEdita, donde pueden revisar aquellos ajustes y encontrarse con llamativas cosas como estas:

Pero eso no es lo que nos convoca aquí ya que @seba20xx decidió ingresar una IP correspondiente al Ministerio de Hacienda en I Know What You Download, un sitio que permite ver las descargas de torrents una determinada dirección. ¿El resultado? Una persona tras una IP del Ministerio de Hacienda descargó un episodio de Peacemaker.

Y eso no es todo porque al repetir el mismo ejercicio con el resto de las IP se puede comprobar que con una dirección del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones se descargó un episodio de Raised By Wolves además de una compilación de rock, entre otros archivos.

Todo mientras desde el Ministerio del Interior también se registró una descarga de Los Eternos.

Aunque esto puede tener un tinte cómico por lo insólito de la situación, es importante tener en cuenta algunas cosas. En primer lugar, aunque en Chile no existe una rigidez considerable al respecto, la piratería sigue siendo un delito y evidentemente, aunque varias personas pueden compartir algunas de la IP de entidades gubernamentales, es cuestionable y peligroso que aquellas direcciones sean usadas para esos fines.