Todo entusiasta del mundo automotriz conoce la famosa “Prueba del Alce”, una maniobra de esquiva que permite evaluar el comportamiento de la suspensión, dirección y agarre de un auto para evitar un atropello a un animal.

Si bien el origen de esta prueba ocurrió en los países nórdicos, lo cierto es que en cada territorio podemos exponernos a la misma situación con la fauna local. Prueba de ello es que en Australia, los accidentes automovilísticos con canguros son un problema significativo, con miles de colisiones cada año. Para abordar este desafío, Volkswagen ha decidido poner su grano de arena, desarrollado una solución innovadora: la insignia RooBadge.

RooBadge es un dispositivo acústico con la forma del emblema de Volkswagen, el cual emite sonidos en ciertas frecuencias específicas para alertar y ahuyentar a los canguros de los vehículos que se aproximan. El dispositivo ha sido desarrollado en colaboración con especialistas en comportamiento de canguros de la Universidad de Melbourne.

Cabe destacar que también ha sido desarrollado un segundo accesorio, que en lugar del emblema frontal, puede montarse bajo la patente, esto porque en varios autos de nueva generación, los radares para ADAS están camuflados dentro del logo.

¿Cómo funciona?

RooBadge utiliza una combinación de sonidos, incluyendo cantos de alerta de pájaros, sonidos de depredadores y golpes de patas de canguro, para disuadir a los canguros de acercarse a la carretera. Los sonidos se adaptan a tipos específicos de canguros utilizando datos de GPS y aprendizaje automático, lo que aumenta su eficacia, al enfocarse en los tipos de canguros presentes en cada zona donde el vehículo circula.

Gracias a esto, RooBadge tiene el potencial de reducir significativamente los accidentes con canguros, protegiendo a los conductores, pasajeros y a los propios animales. Además, el dispositivo puede ser adaptado para disuadir a otras especies de animales en diferentes partes del mundo, por lo que su uso podría masificarse de forma global.

¿Para cuándo?

RooBadge aún está en desarrollo, pero ya ha sido probado con éxito en algunas unidades de Amarok. Volkswagen está trabajando para que el dispositivo sea compatible con vehículos en movimiento y para adaptarlo a otras especies animales. Cabe destacar que el proyecto ya lleva tres años de trabajo.

Aún no hay una fecha específica para el lanzamiento comercial de RooBadge. Sin embargo, Volkswagen ha expresado su interés en ofrecerlo como un accesorio opcional para vehículos en el futuro.

Este desarrollo sirve como un poderoso ejemplo de cómo la tecnología puede ser utilizada para proteger la fauna y la seguridad vial. Es, sin lugar a dudas, una innovación que tiene el potencial de salvar vidas y preservar la vida silvestre en todo el mundo, ya que un choque con un animal de gran tamaño a menudo termina con víctimas fatales y lesiones graves, tanto para el animal atropellado, como para los ocupantes del vehículo.