Una tarjeta de identidad emitida hace más de tres décadas por la policía secreta de Alemania Oriental sería de poco interés si no fuese por la persona a la que perteneció: Vladimir Putin.

El documento fue confeccionado en 1986, cuando Putin era un espía de nivel medio de la KGB asignado a Dresde en la comunista República Democrática Alemana. La identificación permaneció en los archivos de la Stasi desde al menos 1990, cuando Alemania se reunificó.

Éste fue hallado en los archivos por el historiador estadounidense Douglas Selvage, y presentado el martes por el diario Bild como evidencia de que el actual presidente de Rusia también trabajó para la Stasi, el odiado servicio secreto de Alemania Oriental disuelto en 1990.

Con el número de serie B 217590, la tarjeta incluye la firma de Putin junto a una foto en blanco y negro de un hombre joven con corbata. En el reverso, sellos trimestrales muestran que fue usada hasta el último trimestre de 1989, cuando una ola de protestas llevó al colapso de la República Democrática Alemana.

En un comunicado, la autoridad a cargo de los archivos de la Stasi dijo que era común que los agentes de la KGB destinados en Alemania Oriental recibieran pases que les permitieran el ingreso a las oficinas de la policía secreta.

"Le permitía a los representantes de la KGB acceder a oficinas regionales del Ministerio para la Seguridad del Estado (Stasi)", dice el comunicado. "Eso también se aplica a Vladimir Putin, quien trabajó en la oficina de la KGB en Dresde (...) No hay evidencia de que haya trabajado para la Stasi", agregó.

Cuando se le preguntó sobre el reporte del martes, el portavoz del Kremlin Dmitry Peskov dijo a periodistas que no habría nada inusual en que Putin tuviese esa tarjeta.

"Como es bien sabido, en los tiempos en que existía la Unión Soviética la KGB y la Stasi eran agencias de inteligencia asociadas, así que probablemente no se puede descartar el intercambio de tales tarjetas de identificación", afirmó.

Putin trabajó para la KGB en Dresde desde 1985 a 1990.