Pasó por el golfo de México y Cuba antes de llegar a Florida, pero se le consideraba un “huracán temible categoría 4″. A medida que pasaba por el estado, Idalia bajó a magnitud 3 en la escala de cinco niveles de Saffir-Simpson, pero la mezcla de fuertes vientos con el fenómeno de una Superluna Azul tiene alerta a todo el sur de la costa este norteamericana, que teme por las posibilidades de inundaciones al subir la marea.

Idalia tocó tierra en Florida a primera hora de este miércoles, y empezó a subir por su costa. Al final de la jornada avanzaba -degradada en tormenta tropical- sobre Georgia, y se espera que llegue “desinflada” a las Carolinas. Durante la mañana, sin embargo, el estado de Florida sufrió con el huracán, que derribó árboles e inundó ciudades pesqueras. Al menos dos muertes relacionadas con las tormentas fueron reportadas en las carreteras de Florida.

Se trata de un huracán histórico, pues es el más fuerte que golpea la región del Big Bend, en Florida, en más de 125 años. El último ciclón con una fuerza como la de Idalia, que llegó a vientos de 201 kilómetros por hora, ocurrió en 1896 y fue un huracán sin nombre.

Rescatistas en la carretera luego de que el río Steinhatchee, en Florida, se desbordara. Foto: AP

Idalia es el primer gran huracán en amenazar Estados Unidos en esta temporada, que se espera más activa de lo usual. Esto último, señala el New York Times, es en parte provocado por el calentamiento global, que estaría contribuyendo a temperaturas récord en el océano de la costa de Florida.

Al haber aire y agua más calientes, se alimentan los vientos de los huracanes. “Nunca ha habido tanto combustible disponible para un huracán como el que tiene disponible hoy Idalia”, señaló al respecto Daniel Gilford, meteorólogo del grupo de investigación Climate Central. No solo la velocidad del viento, sino también la intensificación rápida de este, puede ser causada por la mayor temperatura, junto con la lluvia que botan, empeorando las inundaciones.

Habiendo sido categoría 4 durante un corto período en la noche, Idalia ya bajó a categoría 1, pero sigue moviendo vientos a 136 kilómetros por hora, presentando así una grave amenaza. El Centro Nacional de Huracanes y las autoridades locales ya han hablado de una tormenta “catastrófica”, a medida que las aguas se elevan en el sector.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, llegando a una conferencia de prensa en el centro de operaciones de Duke Energy's, en Wildwood. Foto: AP

Dos muertes por choques de autos este miércoles fueron atribuidas a las condiciones climáticas: una en Gainesville y otra en el condado de Pasco. El Servicio Meteorológico Nacional, desde Tallahassee, se refirió así al huracán Idalia: “Si trata de comparar esta tormenta con otras, NO LO HAGA. Nadie ha visto algo así”.

Desde ahí, el gobernador de Florida, Ron De Santis, instó a los residentes a obedecer las órdenes de evacuación, y sobre todo a aquellos que vivan en zonas de poca elevación sobre el nivel del mar. “Si les dicen que se marchen, tienen que hacerlo ya”, indicó en una conferencia de prensa. Al menos 30 condados en Florida se mantienen bajo orden activa de evacuación.

Si el huracán pasa, el riesgo de inundaciones se mantiene en Florida, debido a que precisamente la noche de este miércoles se esperaba una Superluna Azul que elevará el nivel de la marea. Ya en horas previas se reportaron apagones, incluso antes de la llegada del huracán. Esto, por las fuertes ráfagas de viento que provoca. En total, fueron 200 mil las personas que se quedaron sin electricidad.

Inundaciones en Gulfport, Florida. Foto: AP

Para enfrentar las consecuencias que el paso del huracán tuvo, más de 30 mil trabajadores de compañías eléctricas reforzaron postes y cables, además de encontrarse desplegados para responder a los cortes de luz. Las escuelas, en tanto, cancelaron sus clases, y durante las 24 horas del miércoles, el Aeropuerto Internacional de Tampa canceló sus operaciones comerciales.

Producto del paso de Idalia, la base naval de Jacksonville quedó cerrada excepto para el personal imprescindible. Las autoridades del estado señalaron ya que cerca de mil puentes tendrán que ser inspeccionados debido a los daños que les provocó la tormenta, al igual que muchas carreteras que cruzan los ríos Steinhatchee y Swanee. El paso de Idalia por Florida complica a un estado que aún no se reconstruía del todo, luego de que el huracán Ian devastara la costa suroeste, en septiembre del año pasado.