Un grupo de enviados especiales del Gobierno surcoreano se reunió hoy en Pyongyang con el líder norcoreano, Kim Jong-un, para concretar la próxima cumbre entre ambos países y para tratar de desatrancar el diálogo con EEUU para la desnuclearización de Corea del Norte.

El grupo, liderado por Chung Eui-yong, jefe de la Oficina de Seguridad Nacional, se vio cara a cara con Kim, con quien "intercambiaron opiniones", tal y como confirmó un portavoz de la oficina presidencial en Seúl.

Esa fue prácticamente toda la información que se aportó hoy de la visita relámpago, cuyos detalles ofrecerá mañana en una rueda de prensa el propio Chung, quien tenía previsto retornar a Seúl junto al resto del grupo tras cenar con una delegación norcoreana en la que no se contaba Kim Jong-un, según el portavoz.

Chung detallará entonces lo tratado con el mariscal norcoreano, incluida la fecha en la que se celebrará la cumbre preacordada para este mismo mes en Pyongyang entre Kim y el presidente sureño, Moon Jae-in.

La delegación diplomática surcoreana la completaron el director del Servicio Nacional de Inteligencia (NIS), Suh Hoon, el viceministro de Unificación, Chun Hae-sung, el secretario presidencial para asuntos de Estado, Yun Kun-young, y Kim Sang-gyun, un alto cargo del NIS.

El grupo despegó a primera hora de la base aérea de Seongnam (sur de Seúl) y aterrizó poco después de las 9.00 hora local (0.00 GMT) en el aeropuerto internacional de Sunan en Pyongyang.

Allí fueron recibidos por una comitiva encabezada por Ri Son-gwon, que encabeza el Comité para la Reunificación Pacífica de la Corea (órgano encargado de las relaciones con el Sur), antes de reunirse con Kim Yong-chol, el jefe de la inteligencia norcoreana, que ha sido clave en el reciente deshielo.

El grupo surcoreano fue después trasladado a una localización "no especificada" donde aparentemente se reunieron con el líder norcoreano, al que Chung tenía intención de entregar una carta de Moon.

Además de concretar la fecha de la próxima cumbre, el viaje tenía como objeto acelerar la implementación de la "declaración de Panmunjom", el texto conjunto que los líderes de las dos Coreas firmaron en su cumbre de abril pasado y en el que se comprometieron a trabajar para lograr la "total desnuclearización de la península".

El objetivo adicional, según explicó el propio Chung antes de partir, era tratar de desatascar el complejo diálogo entre Pyongyang y Washington para la desnuclearización de Corea del Norte tras la cancelación por parte de Trump de una visita de su secretario de Estado, Mike Pompeo, a Pyongyang prevista para esta semana.