“Hemos estado estudiando las mejores experiencias en materia de control de orden público, también a nivel internacional. Nos juntamos con expertos de la policía de Londres y de la policía alemana, para tener las capacidades para asegurar la tranquilidad y la paz a las personas”, aseguró el martes reciente el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, en una entrevista concedida a radio Agricultura.

Los dichos de Blumel daban cuenta del trabajo conjunto, colaboración y traspaso de conocimientos entre Carabineros y representantes de las policías europeas y las autoridades políticas a cargo del control del orden público en el Viejo Continente.

¿En qué consistió este apoyo internacional? Altas fuentes de Carabineros aseguran que entre enero y febrero se realizaron sesiones especiales con miembros de la policía británica y alemana, además de representantes de la Guardia Civil española, en la Escuela de Carabineros. Las materias tratadas fueron “control del orden público, contextos legales de seguridad, fundamentos de los DD.HH. en materias de resguardo público, estudio de casos y análisis preventivo en el ámbito de preparación y formación policial, entre otras dimensiones específicas de interés estratégico y táctico”, detallan en la policía.

Y en Twitter, Carabineros publicó el 12 de febrero: “General director, representantes del Ministerio del Interior y Seguridad Pública y expertos de la policía alemana participan de jornada de trabajo y colaboración sobre Control de Orden Público y resguardo de la seguridad ciudadana”.

Análisis de casos

El foco central de estas reuniones, realizadas por casi tres semanas, fue el control del orden público, desarrollo de detenciones efectivas en puntos estratégicos y el mejor uso de equipamientos tecnológicos, como cámaras y drones, además del despliegue de vehículos tácticos. En este último punto, recalcan en la institución, causó “sorpresa” en las delegaciones extranjeras la antigüedad de los carros lanzaguas que se utilizan para dispersar a manifestantes. Esto, ya que, pese a que fueron fabricados en 1985; es decir, hace 35 años, los vehículos aún se mantienen en operación.

El cruce de información, el análisis del territorio donde ocurren los incidentes y la experiencia internacional para controlar incidentes graves fue uno de los puntos en los cuales mayor énfasis puso la policía chilena. En este sentido, la Guardia Civil española aportó antecedentes relevantes, a juicio de miembros de Carabineros.

Esto, debido a la serie de incidentes que este cuerpo de seguridad enfrentó en Cataluña, en fechas similares al inicio del estallido social en Chile.

En esa región de España, cuya capital regional es Barcelona, ocurrieron serios incidentes y hechos de violencia callejera en octubre de 2019, que se intensificaron luego de que el Tribunal Supremo español dictara condenas -de entre 13 y 9 años de cárcel- en contra de los líderes independentistas de Cataluña. La plaza La Monumental fue el epicentro de hechos de violencia, con la quema de al menos 10 vehículos y enfrentamientos con los cuerpos de seguridad.

La experiencia alemana también fue relevante para formar la nueva estrategia chilena. La policía de Berlín y representantes políticos del Ministerio del Interior alemán, detallaron parte de sus estrategias tácticas y operativas para aislar, trasladar y detener a grupos violentistas. En el caso de Inglaterra, colaboraron en el proceso de perfeccionamiento representantes del departamento de Telecomunicaciones y miembros del Ministerio del Interior de ese país. Su exposición fue en la misma línea de la policía alemana.

Luego de la colaboración extranjera, Carabineros implementó cambios clave en su despliegue táctico, dijeron fuentes de la institución.

Así, por ejemplo, se desplegó a efectivos de Fuerzas Especiales en las “zonas rojas”, donde comienzan los incidentes graves. También, dijeron, se actuó con “proactividad” para evitar que los autores de desmanes graves aumentaran en número y su nivel de violencia, y se “mapeó” los puntos donde era posible aislar, trasladar y detener a estas personas.

Sobre los resultados que tendrá esta colaboración internacional, el ministro Blumel fue cauto: “Los resultados de los datos muestran que efectivamente han ido disminuyendo (los hechos de violencia), pero hay rebrotes o episodios violentos”, enfatizó a inicios de marzo.

Aun cuando en Carabineros y el gobierno están conformes con los resultados obtenidos, tras la detención de 62 personas que presuntamente integrarían “la primera línea”, ven como su prueba de fuego lo que puede ocurrir la tarde de este viernes en Plaza Italia y la amplia convocatoria realizada para la marcha feminista que se realizará el domingo.