Una serie de diligencias realiza el Ministerio Público para determinar las causas y eventuales responsabilidades tras el accidente del avión C-130 "Hércules", que el lunes pasado cayó con 38 personas a bordo en el Mar de Drake, mientras se dirigía a la Antártica.

Eugenio Campos, fiscal que investiga la arista penal del caso, adelantó este viernes los primeros peritajes, los que serán encabezados por un equipo especial que conformó con la PDI. Los efectivos realizaron una fijación fotográfica y audiovisual de las piezas halladas del "Hércules" en la Base Aérea Chabunco, en Punta Arenas, las que fueron encontradas por el grupo de búsqueda, conformado por 14 embarcaciones y 23 aeronaves de la Fach y la Armada, además de recursos internacionales y medios satelitales.

Además, por la tarde la Fach informó que se detectaron nuevos "elementos en el mar, 105 kilómetros al sur de los hallazgos anteriores", por lo que ahora se enfocarán allí las tareas.

Diligencias

El persecutor Campos detalló que se solicitaron antecedentes a la empresa fabricante, que en este caso es la firma Lockheed Martin, de origen estadounidense: "Son absolutamente relevantes el número de serie, las condiciones de la aeronave, si teníamos alguna llamada de alerta, temas de mantenimiento y condiciones, si presentaba o no alguna falla que haya sido detectada. Todo es necesario. Es un requerimiento internacional".

Añadió que para concretar las diligencias requeridas realizó "las coordinaciones con otros países que nos puedan colaborar en el desarrollo de la investigación".

Respecto del audio enviado vía WhatsApp por uno de los pasajeros a un pariente en medio del viaje, donde se habría advertido sobre una eventual falla eléctrica en la nave, Campos afirmó que "es un antecedente relevante que va a ser objeto de investigación".

Tito Muñoz, abogado e investigador de accidentes aeronáuticos, sostuvo que los antecedentes de la industria son clave en este tipo de casos. También precisó que se debería solicitar información a la empresa que fabricó los motores (Allison) y a la compañía que diseña las hélices. "En paralelo, se podrían pedir datos a la Marina de Estados Unidos, para tener antecedentes anteriores a la compra", añadió.

En agosto pasado estos aviones debieron ser revisados por la Fach debido a una falla descubierta en EE.UU., pero -según precisó el jueves reciente el comandante en jefe, general Arturo Merino- las aeronaves pasaron el chequeo sin inconvenientes.

Búsqueda en el mar

Hallar los restos de la aeronave será vital para determinar qué ocurrió. Osvaldo Ulloa, director del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO), tiene vasta experiencia en el área de océanos profundos. En febrero del año pasado, de hecho, logró descender un vehículo no tripulado a la fosa de Atacama, frente a las costas de Antofagasta, a 8.081 metros.

Señaló que el primer desafío será ubicar el punto exacto donde se dispondría el instrumental requerido: "Hay que mapear el área y obtener una señal acústica mediante un sonar, buscando detectar algo que se encuentre sumergido, de la misma forma que ocurrió con el submarino argentino San Juan, o cuando descendimos a fosa de Atacama".

"La embarcación que vaya al lugar debe tener la capacidad de mapear con buena resolución el fondo del mar, y ojalá detectar cualquier objeto que, por lo menos en apariencia, se parezca a restos del avión siniestrado", agregó. Eso, según el científico, implica tener tecnología acústica superior, como la del buque de investigación Cabo de Hornos.

En tanto, el Presidente Sebastián Piñera decretó duelo nacional para este fin de semana, en memoria de los fallecidos en el accidente aéreo.