Tras visitar la iglesia de la Gratitud Nacional que fue saqueada ayer durante la marcha estudiantil, la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, pidió redistribuir más equitativamente las movilizaciones en las distintas comunas.

"Lo que pasó ayer ha conmovido al país, es un acto de violencia brutal y que ofende a muchos chilenos que son creyentes ya los que no lo somos nos causa preocupación (...) Lo que pasó ayer no es un hecho aislado" dijo la alcaldesa afirmando que "episodios de violencia similares a este" se producen en varias manifestaciones públicas.

En este contexto, Tohá aseveró que "tiene que haber una forma más justa y más equitativa de distribuir los recorridos de las manifestaciones".

"Las organizaciones se tienen que abrir a la posibilidad de examinar otros recorridos" en otras comunas, sostuvo la edil, asegurando además que las marchas en calles residenciales dejan más destrozos que en la Alameda.

Asimismo, consultada por la necesidad de una ley antiencapuchados, Tohá manifestó que "se pueden mejorar las leyes pero sinceramente con las leyes que tenemos podemos identificar a los culpables, llevarlos a la justicia y que haya condena. Aquí no es que falte ley, falta una efectividad de la persecución penal". 

"La labor policial de la justicia, la persecución penal es una parte del problema. Pero hay otra parte más sustantiva que es tener una contundente visión de la sociedad que esto no lo vamos a aceptar. En esto como sociedad hemos sido confusos".

Finalmente, la alcaldesa de Santiago aseguró que el municipio no tiene la facultad para querellarse contra los culpables pero sí puede aportar a la investigación con las imágenes de las cámaras de seguridad.

CRISTO DAÑADO

Sobre el Cristo que resultó dañado durante el saqueo, el provincial salesiano, Alberto Lorenzelli, señaló que la Universidad Católica se ofreció a  restaurarlo pero que no saben si se logrará. En ese caso, el religioso estudia dejar la figura tal como quedó tras los hechos de violencia, como un símbolo de lo ocurrido.