Pedalea como si cada impulso que da con sus piernas fuese el último. Con el paso de las horas, la tricota de Chile se le pega a la piel y en su mente sólo vislumbra la meta, el sueño del podio planetario y porqué no, el del olímpico. Y es que nada es imposible para Aranza Villalón, la esperanza junior de medalla mundial que da qué hablar por sus destacados logros internacionales.

La ciclista chilena comenzó a escribir su historia cuando tenía 10 años y sólo se entretenía dando vueltas en una bicileta mountain bike cerca de su casa de La Florida. A veces acompañaba a su hermana Daniela a sus entrenamientos en la ruta, pero desde que la invitaron al velódromo del Estadio Nacional, nunca más dejó de pedalear.

A los 15 años ya era campeona nacional, y en poco tiempo consiguió sus títulos más ostentosos. Fue medallista de oro panamericana en la prueba de scratch y se colgó el bronce por equipos en Guatemala, asistió al mundial de ruta en Holanda y terminó top ten en la cita planetaria de pista que se realizó en Nueva Zelanda. Todo iba bien, sin embargo, para alcanzar el éxito deportivo y poder mantenerse en competencia, su padre pidió un crédito bancario que hasta el día de hoy paga con dificultad.

SIN BICICLETA EN EL PANAMERICANO DE MÉXICO

"No digo que el camino que sea fácil, pero yo quiero representar a Chile para dejar al país en alto", dice la ciclista de 18 años, quien relata que para ir al Panamericano Junior de Aguas Calientes, México, hizo una campaña en Facebook y Twitter para pedir ayuda económica, hasta que apareció un empresario que le donó el dinero que necesitaba para viajar.

Iba feliz, con el optimismo de revalidar su título panamericano en scratch, pero cuando se disponía a tomar el vuelo hacia la localidad mexicana,

le quitaron la bicicleta con la que iba a competir.

Estuvo esperando hasta las 3:30 de la madrugada en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago, pero su entrenador no logró solucionar el problema y tuvo que viajar sin su principal implemento.

Ya en Aguas Calientes, dos horas antes de que se iniciara la carrera del scratch, un técnico mexicano supo del inconveniente que la tenía angustiada y le consiguió una bicicleta para que pudiera representar a Chile.

"No era como la que tuve en Santiago, era de menor calidad, pero yo lo único que quería era competir. Me llevaron a una jaula donde había muchas y me pasaron una", confiesa la ciclista. Así y todo, su hazaña fue mayor. Sin haber podido entrenar en las pistas de Aguas Calientes, se sacó su rabia y se proclamó vicecampeona panamericana. Después se subió al podio para colgarse la medalla de bronce en la carrera por puntos.

Volvió con dos preseas a Chile, logros que le permitieron clasificar al Mundial de Pista de Glasgow en Escocia, y al Mundial de Ruta de Florencia, Italia.

A PUNTO DE PERDER EL MUNDIAL DE ITALIA

Según cuenta Aranza, su carrera cuesta $1 millón mensual, pero actualemente sólo recibe los $480 mil que le aporta la Beca Proddar. Y ni hablar de gastos extras como atención médica, implementos deportivos y suplementos alimenticios.

A este obstáculo en su carrera, se suma la división que experimentó la Federación Ciclista de Chile (FedeciChile) con la creación de la Federación Deportiva de Ciclismo de Chile (FeciChile) a principios de este año, conflicto por el que la organización más antigua de la disciplina le informó a Villalón que no contaba con el dinero para apoyar a sus deportistas, mientras que la nueva decidió destinar sus inversiones para los próximos Juegos Odesur 2014.

"Ha sido muy complicado todo, pero yo sigo en esto porque me apasiona el ciclismo, sino no lo  haría, y lo que más lata me da es que los que deberían apoyarme, que son el IND y el Coch, no lo hacen", dice la promesa del ciclismo chileno, que por falta de recursos no pudo presentarse en el Mundial de Pista de Glasgow, Escocia, a principios de este mes.

Actualmente, Aranza Villalón necesita $8 millones para viajar a Italia y así poder luchar por una histórica medalla de oro en la prueba de ruta, que se disputará entre el próximo 22 y 29 de septiembre.

EN COLOMBIA LE SIGUEN LOS PASOS Y VILLALÓN QUIERE PARTIR

La velocidad y la potencia de la ciclista nacional arriba de la bicicleta ha revolucionado a la selección colombiana de este deporte, que a través del entrenador del equipo chileno, Sebastián Muñoz, le manifestó a Aranza la opción de que se radicara en el país cafetero para entrenar con ellos, pues creen que tiene una gran proyección.

"El otro año me voy como sea a Colombia. La única solución es irse afuera, pero no quiero dejar de representar a Chile", aclara.

En cuanto a la competencia junior de nivel planetario, la vicecampeona panamericana confiesa que aún no tiene auspiciadores ni dinero para viajar, sin embargo recalca: "Yo me siento capaz, sigo y no me quedo con los brazos cruzados. Quiero ir más allá de ser campeona nacional y panamericana. Me encantaría ser campeona mundial y sé que puedo lograrlo".