Cuatro son los ataques que se le adjudican a Lucas Azcona, el joven que confesó ser el autor del asesinato de la estudiante chilena en Argentina, Nicole Sessarego, el pasado 15 de julio.

A los pocos días en que la policía transandina liberó una fotografía del joven de 22 años, una mujer se acercó a los uniformados para constatar que él era el responsable de una agreción sufrida durante los primeros días de agosto. A esto se suma la declaración de Débora, quien le adjudica un ataque con un bisturí que le dejó un corte en la garganta. Además, está el antecedente de un ataque a una joven con la que Azcona terminó con un impacto de bala en su pie.

Con estos antecedentes, son cuatro los casos que podrían ser relacionados con el sospechoso de la muerte de la joven chilena. Por estas denuncias, la policía argentina se encuentra investigando las posibles aristas del caso que determinen a Lucas Azcona como un atacante en serie, para ello están estudiando el parecido de sus víctimas con Sessarego y un tatuaje en su brazo (en el que se ve una mujer con unos cuernos, como si fuera la representación del diablo).

La víctima del ataque con un bisturí, identificada como una joven de 18 años llamada Milagros explicó que "a mi me atacó el 1 de agosto. Yo venía de comprar con mi bebé de seis meses en brazos. Vi que me seguían y empecé a caminar más rápido. Me alcanzó y me dijo que me quede quieta. Me puso algo como un bisturí en la panza y me dijo que le diera al nene, imagino que para lastimarme. Finalmente me cortó en el cuello y salió corriendo. Pensaron que me había cortado la yugular y terminaron dándome cuatro puntos", contó en una entrevista al canal TN de Argentina.

Los ataques que se le adjudican a Azcona son todos durante la noche y las víctimas recuerdan que el joven se les acercó y las amenazó. La menor de 15 años que recibió una herida de bala en su pie le comentó al Clarín que el ataque se produjo cuando  "volvía de comprar y un tipo me agarró de atrás. Me puso un cuchillo en la panza y me dijo que me quedara quieta". La joven reconoció a su agresor cuando la policía mostró las fotografías del sospechoso en el homicidio de Sessarego.