En la tarde de ayer, apenas terminó la final del Mundial de Fútbol entre España y Holanda, el vicecanciller chileno, Fernando Schmidt, partió a una misa en La Paz. Por la mañana había sostenido reuniones preparatorias para el encuentro que sostendrá, a partir de las 9 de hoy, con su par boliviana, Mónica Soriano, donde iniciarán las consultas políticas entre los gobiernos de Sebastián Piñera y Evo Morales y relanzarán la agenda bilateral de 13 puntos, que incluye la demanda marítima. Por la tarde, después de ir a misa, Schmidt continuó con otras reuniones.

También desde Bolivia, el ministro de la Presidencia, Oscar Coca, abordó el encuentro de los vicecancilleres. Consultado si la reunión será crucial para el gobierno de Morales para tratar el tema marítimo, Coca dijo a La Tercera: "Sí, porque es el primer paso".

Uno de los objetivos de Bolivia en la reunión es sondear cuánto está dispuesto a avanzar el gobierno de Piñera, quien en la campaña afirmó que no estaba por ceder soberanía, pero en las últimas semanas ha realizado gestos a La Paz, como invitar al vicepresidente Alvaro García Linera a una reunión de más de dos horas en La Moneda.

Respecto de la cita de los vicecancilleres, Coca sostuvo que "hay una preocupación por los puntos a tratar, porque se esperan buenos resultados". Luego añadió que Bolivia espera avanzar en fórmulas concretas con el gobierno de Piñera frente a su reivindicación y que existen condiciones para ello.

"Eso para nosotros es posible, siempre y cuando se vayan cumpliendo los puntos, porque esto sólo quedó como una promesa y esa promesa no se ha cumplido en nada. Entonces, una vez que se cumplan algunos puntos va a ser de lógica ese acercamiento", dijo.

Conca, ex titular de Hidrocarburos y cercano a Morales, criticó al gobierno de Michelle Bachelet y sus antecesores -sin especificarlos- por el tema marítimo. Al ser consultado si coincidía con los cuestionamientos oficialistas a Bachelet, que apuntan a las expectativas que se generó frente a su histórica reivindicación, el personero respondió: "Correcto, siempre han estado prometiendo una cosa o la otra las autoridades del Ejecutivo (chileno) y resulta que toda conversación no tiene nada que ver con una salida al mar. Entonces hay contradicciones".

Parte de las afirmaciones de Conca coinciden con las del canciller David Choquehuanca, quien en la última reunión de la OEA -en junio- pidió fijar una "hoja de ruta" en el tema marítimo y trabajar en fórmulas concretas, aunque éstas sean graduales. García Linera, a su vez, ha dicho que la demanda de Perú en La Haya no es un impedimento "absoluto" para resolver el conflicto.

Las afirmaciones del gobierno de Morales surgen en medio de la presión de algunos grupos nacionalistas por las negociaciones marítimas. En este contexto, el ministro de Defensa boliviano, Rubén Saavedra, intentó ayer aplacar las críticas y señaló que "sí estamos cumpliendo lo que establece la Constitución: que nuestros conflictos con otros países los solucionaremos a través del diálogo".

En Santiago, el titular de Defensa, Jaime Ravinet, valoró los dichos de su par boliviano y anunció que se reunirá con él a fines de julio en la localidad de Tambo Quemado, en la frontera de ambos países.