Un general sirio y otros 38 soldados desertaron a Turquía durante la noche, días después de que Siria derribara un avión de combate turco, aumentando las tensiones entre ambos vecinos.

El gobierno turco convocó para mañana este martes a una reunión de la OTAN para acordar una respuesta tras el derribamiento de su avión de reconocimiento militar, en un hecho que asegura fue un ataque sin previo aviso y que se llevó a cabo en el espacio aéreo internacional.

El gabinete de Turquía se reunía más tarde hoy para discutir el ataque del viernes, que dio una dimensión internacional al levantamiento contra el presidente Bashar Assad, que se extiende por 16 meses.

Reino Unido dijo que podría presionar en favor de medidas más severas del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Titulares de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, reunidos en Luxemburgo, pidieron una respuesta calmada de parte de Turquía y dijeron que aumentarían la presión sobre Assad.

Sin embargo, parecía haber poco interés por alguna represalia militar contra Siria. "Una intervención militar en Siria está fuera de discusión", dijo el ministro de Relaciones Exteriores holandés, Uri Rosenthal. "No es un tema que sea de consideración para el gobierno holandés. Eso también está en juego en el contexto de la OTAN", agregó.

Las nuevas deserciones en las fuerzas armadas de Assad podrían alentar a los que esperan una desintegración del Ejército sirio. Pero ha habido pocos indicios de una tendencia más amplia a las deserciones en las filas superiores de las fuerzas armadas.

Un general sirio, dos coroneles, dos mayores, un teniente y sus familias -en total 199 personas- cruzaron la frontera con Turquía durante la noche, dijo CNN Turk. Trece generales sirios se encuentran ahora en Turquía dando apoyo logístico al Ejército de Siria Libre, aunque Ankara niega estar armando a los rebeldes.

"PASA A LA ACCION"
Los diarios turcos aprobaron la decisión del primer ministro, Tayyip Erdogan, de invocar un artículo en el tratado fundacional de la OTAN, el cual prevé una consulta urgente si un miembro considera amenazados sus intereses de seguridad.

"Turquía pasa a la acción", dijeron los titulares de los diarios Milliyet y Vatan. El periódico liberal Radikal, en tanto, publicó en su portada: "No fue accidente, fue un ataque". La búsqueda de la aeronave y sus dos tripulantes continuó en el Mediterráneo oriental, cerca de las fronteras marítimas de ambos países.

Sin embargo, los analistas creen que es poco probable que Turquía, que posee el segundo Ejército más grande de la OTAN con cerca de medio millón de hombres armados, opte al menos por ahora por una acción militar contra Siria.

"No creo que la respuesta de Turquía sea militar", dijo Cagri Erhan, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Ankara. "La guerra no es una de las opciones. Turquía actuará de acuerdo con las medidas adoptadas dentro de la OTAN", agregó.

Siria sostiene que la aeronave turca se encontraba en su espacio aéreo a baja altura cuando fue atacada, y agregó que no supo hasta después de que fue derribada que el avión era de Turquía.

Naciones Unidas sostiene que más de 10.000 personas han muerto por la acción de las fuerzas gubernamentales, mientras que Siria ha dicho que al menos 2.600 miembros del Ejército y las fuerzas de seguridad han perdido la vida por parte de lo denomina "terroristas islámicos" respaldados por el extranjero.