La aparición de un posible caso sospechoso de tener el virus ébola en Chile activó ayer un plan de contingencia poco conocido, protocolo que es trabajado por las autoridades desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio la alerta mundial para la enfermedad, en agosto pasado.

El plan difundido por el Minsal, a través de la subsecretaría de Redes Asistenciales a los trabajadores de la Salud, al que tuvo acceso La Tercera, contempla la preparación de los equipos desde la aparición de un posible caso en la urgencia de algún centro asistencial o el aeropuerto, hasta el manejo de un cadáver y cómo se deben limpiar los lugares donde estuvo un infectado con el temido virus.

RESCATE DE UN CASO SOSPECHOSO
En el probable escenario de la aparición de un sospechoso, el protocolo establece que los trabajadores deben "revisar equipamiento e insumos para traslado de paciente. (Disminuir equipamiento e insumos solo a lo estrictamente necesario); definir equipo clínico de traslado; disponer de insumos para medidas de protección; chequear ruta; contar con escolta de Carabineros (comunicación); definir protocolo eliminación y aseo terminal móvil y equipamiento (mismo hospital)".

Además, se indica que se debe comunicar de inmediato la situación a la Secretaría Regional Ministerial de Salud (Seremi) correspondiente, a Carabineros, a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) en caso que el sospechoso llegue al aeropuerto, y consultar la disponibilidad de camas en la red asistencial.

En caso que se presente un sospechoso en el aeropuerto, el plan se activa luego de identificar a un pasajero proveniente de Nigeria, Sierra Leona, Guinea, o Liberia, con fiebre, y que haya tenido contacto con algún contagiado en los 21 días anteriores, período en el cual se incuba el virus en las personas. En esa situación, se procede al mismo protocolo señalado anteriormente, el que es trasladado al hospital base, o de alta complejidad determinado por el Minsal.

Actualmente, el Minsal todavía no ha entregado el listado definitivo de los centros asistenciales que serán los encargados de recibir a los casos sospechosos.

AISLAMIENTO EN CENTRO ASISTENCIAL
En tanto, luego de que se ingrese a un paciente sospechoso, el plan señala que se debe trasladar a la Unidad de Cuidados Intensivos, aislarlo, y restringir las visitas en forma inmediata. En ese momento además, se establece la toma de muestras, la que se debe enviar a anatomía patológica. En forma paralela, se indica la coordinación con el Minsal para realizar las vocerías necesarias.

El protocolo señala que antes de la llegada de un posible caso a los centros asistenciales, deben estar determinadas las áreas que serán aisladas y utilizadas para este efecto.

ANALISIS DE MUESTRAS Y LIMPIEZA
Para la detección del virus, el protocolo del Minsal señala que se debe tomar la muestra al tercer día de "iniciada la sintomatología", y el traslado de la muestra debe realizarse con "triple embalaje".

En cuanto a la limpieza de los lugares y ambientes donde estuvo un paciente con ébola, el plan de contingencia es claro en señalar que el virus puede sobrevivir cerca de 10 días, por lo que se debe limpiar el domicilio del paciente, y los medios de transporte donde estuvo, como ambulancias, aviones o barcos. En el caso de éstos últimos, los organismos responsables de llevar a cabo la tarea son la DGAC y la Dirección General del Territorio Marítimo y Marina Mercante (Directemar).

El protocolo establece que la limpieza debe realizarse con "una solución de hipoclorito de sodio al 1000 ppm", que es considerada como desinfectante de alto nivel.

AUTOPSIAS "NO RECOMENDABLES"
Por otra parte, según las estimaciones tras el brote del virus en Africa, el 60% de los contagios se produce durante los ritos funerarios, por lo que se debe tener especial cuidado en el tratamiento de los cuerpos de sospechosos o de personas que fueron diagnosticadas con el virus.

El documento del Minsal explicita que "el cadáver de un paciente que falleció por ébola debe considerarse como un riesgo sanitario y requiere de manejo y manipulación con las mismas medidas de prevención de control de infecciones que se implementaron con el paciente vivo".

Además se señala que "las autopsias no son recomendables y deben realizarse solo si es estrictamente necesario", y que en caso de llevarlas a cabo, "se deben tomar las medidas especiales dado el riesgo de generar aerosoles".

Sobre el tratamiento del cuerpo, el protocolo señala que "debe ser colocado en una bolsa plástica impermeable y sellada (bolsas de aislamiento resistente a la filtración de líquidos, bolsas mortuorias), y luego en un ataúd sellado. Se debe evistar la manipulación de terceros con fines de aseo, vestimenta, etc.".