"No hay duda que una paralización del Banco Central terminaría obstruyendo el sistema de funcionamiento del sistema de pagos internos y externos, con efectos en la actividad económica interna, en el empleo, en el abastecimiento y en la percepción externa con respecto a la solvencia del país".

Esta fue una de las frases que entregó como testigo el ex presidente del instituto emisor, Vittorio Corbo, ante la décima sala de la Corte de Apelaciones, respecto a la reclamación que ingresó el sindicato del BC que busca anular la definición de "empresa estratégica" que tiene la institución, y que prohíbe a sus funcionarios el derecho a huelga. Esta decisión, que tomó el ministerio de Economía en agosto pasado, generó que el sindicato del ente emisor apelara ante la justicia.

En este sentido, Corbo respaldó a la defensa del BC -representada por el abogado Arturo Fermandois- y advirtió que el funcionamiento del organismo es clave para asegurar el buen funcionamiento de la economía, por lo que una paralización tanto total como parcial, afectaría dichos objetivos.

En esta línea, el economista señaló que si el sistema de pagos se interrumpe "las transacciones no se podrían completar con lo cual se interrumpirían tanto los flujos financieros con impacto en la confianza del sistema financiero y creándole problemas de operación a bancos, instituciones financieras, proveedores, y trabajadores de empresas cuyas nóminas de pago estén saldadas a través del sistema financiero".

En la oportunidad Corbo también dijo que el gerente general del BC, Alejandro Zurbugen, fue quien le solicitó ser testigo ante la causa. Al ser consultado sobre el posible pago de honorarios por su declaración, el ex titular del BC contestó "ninguno, y el metro me lo pagué yo para venir".

PARRADO

El superintendente de Bancos, Eric Parrado, también testificó. En su declaración recalcó que los efectos de una posible huelga podrían generar daños "vía diversos canales", y ejemplificó que en el caso de los sistemas de pago "una paralización de los sistemas de alto y bajo valor pueden producir un congelamiento de distintas transacciones incluyendo pagos de sueldos y salarios, pensiones, subsidios, pagos de impuestos, y cualquier otro gasto o abono que se realice a través de cuentas corrientes, cuentas de ahorro, depósitos o tarjetas de crédito y débito".

El Banco Central cuenta con cerca de 640 trabajadores y el 90% de sus funcionarios está inscrito en el sindicato, en relación a esto, Parrado aseguró que la entidad "no podría funcionar con un número menor de trabajadores".

Respecto a la posibilidad de que el rol de la entidad pueda ser reemplazado por otro organismo, tanto Corbo como Parrado recalcaron que "no hay ninguna otra institución, empresa o corporación que pueda realizar las funciones y actividades que realiza el Banco Central de Chile".

El ex gerente del BC, Kevin Cowan, también testificó a favor de la defensa del BC y señaló que una paralización del BC, aunque fuera parcial "podría tener consecuencias graves en materias inflacionarias, en un mal funcionamiento del sistema financiero, en el sistema de pagos, todos con importantes costos económicos".